Naturaleza

El iceberg que dejó sin alimento a los pingüinos emperador provoca un desplome histórico de sus crías en la Antártida

Un estudio internacional descubre que un gigantesco iceberg alteró las rutas de alimentación de una colonia de pingüinos emperador en la Antártida y redujo de forma drástica el número de polluelos nacidos con éxito durante la temporada de cría de 2025.

El iceberg que dejó sin alimento a los pingüinos emperador provoca un desplome histórico de sus crías en la Antártida

El iceberg que dejó sin alimento a los pingüinos emperador. Un colosal bloque helado encallado frente a la costa Antártica ha provocado un desplome histórico en el nacimiento de pingüinos emperador. La barrera geográfica alteró radicalmente los hábitos reproductivos de la importante colonia en la isla Coulman.

Los registros satelitales confirman que la supervivencia de los polluelos descendió casi un 70 % durante la presente temporada. El gigante flotante, de catorce kilómetros de largo, bloqueó el acceso directo de las aves adultas hacia las zonas de pesca.

Esta desviación obligó a los progenitores a caminar distancias notablemente superiores para conseguir alimento. El desgaste energético adicional retrasó la llegada de comida al nido, condenando a miles de crías de pingüino emperador a perecer por desnutrición.

El artículo se ha publicado en Communications Earth & Environment y los expertos instan a vigilar la posición de estos inmensos bloques helados. Comprender cómo afectan estas barreras mecánicas resultará vital para prever episodios de baja productividad en la amenazada fauna polar.

El iceberg que dejó sin alimento a los pingüinos emperador

El iceberg que dejó sin alimento a los pingüinos emperador. La Antártida vuelve a poner sobre la mesa una señal de alerta para la biodiversidad.

Una investigación internacional ha detectado que un único iceberg de grandes dimensiones fue capaz de alterar el comportamiento de una importante colonia de pingüinos emperador, provocando una caída sin precedentes en el nacimiento de polluelos durante una sola temporada reproductiva.

Los científicos consideran que este hallazgo abre una nueva línea de investigación porque demuestra que no solo el estado del hielo marino, sino también la posición de enormes bloques de hielo, puede influir directamente en la supervivencia de una de las especies más representativas del continente blanco.

El iceberg que dejó sin alimento a los pingüinos emperador cambió las reglas de la reproducción

Los investigadores analizaron la colonia situada en la isla Coulman, donde realizaron censos aéreos y combinaron las observaciones con imágenes obtenidas por distintos satélites. El resultado fue contundente: en 2025 se contabilizaron 6.658 polluelos vivos, una cifra que supone un descenso cercano al 69 % respecto al año anterior y también frente a la media registrada entre 2017 y 2024.

El estudio apunta a que el principal responsable fue un enorme iceberg que quedó encallado frente a la colonia durante la temporada de reproducción. Aunque el hielo marino mantenía unas condiciones aparentemente adecuadas, el obstáculo físico modificó el acceso de los adultos a sus zonas habituales de alimentación.

Los autores destacan que este fenómeno demuestra que acontecimientos locales y temporales pueden tener consecuencias muy importantes sobre el éxito reproductivo de los pingüinos emperador, incluso cuando otros indicadores ambientales parecen favorables.

Un obstáculo de casi 14 kilómetros que cambió el recorrido de los adultos

Las imágenes obtenidas desde el espacio permitieron reconstruir la trayectoria del iceberg desde que se desprendió de la plataforma de hielo Nansen en marzo de 2025. Meses después alcanzó la zona próxima a la colonia y terminó encallando a finales de julio.

El bloque de hielo presentaba unas dimensiones aproximadas de 13,9 kilómetros de largo y 4 kilómetros de ancho, convirtiéndose en una auténtica barrera natural entre la colonia y las áreas donde los adultos capturan alimento para sus crías.

La reconstrucción tridimensional elaborada por el equipo científico revela que la peculiar forma del iceberg obligó a los animales a recorrer trayectos mucho más largos. La distancia media pasó de 9,3 kilómetros a cerca de 14,9 kilómetros, incrementando el esfuerzo necesario para alimentar a los polluelos.

Más distancia para comer significa menos posibilidades de sacar adelante a las crías

Durante la época de reproducción, los pingüinos emperador (Aptenodytes forsteri) dependen de un equilibrio muy delicado entre disponer de hielo estable para criar y acceder rápidamente a zonas de mar abierto donde encuentran peces, calamares y otros recursos alimenticios.

Cada desplazamiento adicional implica un mayor consumo energético para los adultos y reduce la frecuencia con la que pueden regresar al nido para alimentar a sus polluelos. Cuando ese proceso se prolonga durante semanas, las posibilidades de supervivencia de las crías disminuyen considerablemente.

Según los investigadores, la combinación entre la forma del iceberg y la configuración de la costa creó una barrera funcional que redujo notablemente la accesibilidad a las áreas de alimentación habituales de la colonia.

Los científicos piden ampliar la vigilancia sobre estos fenómenos

Aunque la influencia del hielo marino en la reproducción del pingüino emperador está ampliamente documentada, este trabajo pone el foco en un factor que hasta ahora había recibido mucha menos atención: el impacto de los grandes icebergs individuales.

Los autores recuerdan que el estudio analiza únicamente una temporada reproductiva y que, por tanto, no permite establecer una relación definitiva de causa y efecto. Sin embargo, consideran que las evidencias observadas son suficientemente sólidas como para incluir este tipo de sucesos en futuras investigaciones.

El trabajo, publicado en Communications Earth & Environment, combina observaciones de campo con análisis satelitales de alta resolución, una metodología que permitirá seguir evaluando el comportamiento de otras colonias antárticas.

La conservación del pingüino emperador afronta nuevos desafíos

Los expertos subrayan que los grandes icebergs son fenómenos naturales y, en la mayoría de los casos, temporales e impredecibles. No obstante, su capacidad para alterar el acceso al alimento puede convertirse en un elemento relevante cuando coincide con otras presiones ambientales.

Comprender cómo interactúan estos eventos con las tendencias del cambio del hielo marino ayudará a mejorar las estrategias de seguimiento de la especie y permitirá anticipar posibles episodios de baja productividad reproductiva.

La investigación aporta una nueva perspectiva sobre la complejidad del ecosistema antártico y recuerda que pequeños cambios en la conectividad entre las colonias y el océano pueden traducirse en importantes consecuencias para miles de polluelos.

Los factores de supervivencia se multiplican

El descenso registrado en la colonia de la isla Coulman demuestra que la supervivencia del pingüino emperador depende de muchos más factores de los que se pensaba hasta ahora. Un único iceberg fue suficiente para modificar las rutas de alimentación y reducir de forma drástica el éxito reproductivo de toda una colonia.

Estos resultados invitan a ampliar la vigilancia científica sobre los cambios físicos que experimenta la Antártida y refuerzan la necesidad de estudiar cada elemento del ecosistema para comprender mejor el futuro de una de las aves más icónicas del planeta.

El iceberg que dejó sin alimento a los pingüinos emperador en 15 segundos

¿Por qué el iceberg que dejó sin alimento a los pingüinos emperador fue tan perjudicial?

Porque obligó a los adultos a recorrer muchos más kilómetros para encontrar alimento, reduciendo el tiempo disponible para alimentar a sus polluelos.

¿Cuántos polluelos se perdieron en la colonia estudiada?

Los científicos registraron una reducción aproximada del 69 % respecto al año anterior.

¿Dónde ocurrió este fenómeno?

En la isla Coulman, situada en la Antártida, donde vive una importante colonia de pingüinos emperador.

¿El cambio climático provocó directamente este descenso?

El estudio no establece esa relación. Los investigadores señalan que el principal factor observado fue la presencia y posición del gran iceberg durante la temporada de cría.

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