Naturaleza

Las pulseras de citronela están bien pero estas 5 plantas son más eficaces para mantener a los mosquitos alejados de tu casa este verano

Las pulseras de citronela quedan atrás: estas cinco plantas ayudan a mantener los mosquitos lejos de tu terraza este verano.

Las pulseras de citronela están bien pero estas 5 plantas son más eficaces para mantener a los mosquitos alejados de tu casa este verano

El verano convierte la terraza en una segunda sala de estar. Llegan las cenas al aire libre, las plantas recién regadas y ese calor pegajoso que invita a abrir puertas y ventanas. Y, casi siempre, llegan también los mosquitos.

La buena noticia es que cinco plantas muy comunes pueden ayudar a que ese rincón sea menos atractivo para ellos. Hablamos de hierba limón, lavanda, albahaca, menta y romero. La menos buena es que no hacen magia si debajo de la maceta queda un plato con agua, justo lo que el mosquito tigre necesita para criar en casa.

La clave son los aceites

El secreto no está en que el mosquito vea una maceta y salga volando. Está en los aceites aromáticos que liberan algunas hojas y flores, compuestos que pueden alterar en parte la forma en la que estos insectos localizan a una persona. Una revisión publicada en Malaria Journal analizó 62 ensayos sobre repelentes vegetales frente a mosquitos Anopheles y encontró actividad en aceites como citronela, menta, lavanda, hierba limón y romero.

Aquí está el matiz importante. Muchos estudios trabajan con aceites o extractos, no con plantas decorativas colocadas sin más en una esquina. Por eso, expertos de UF/IFAS lo resumen con una frase sencilla, «la palabra clave es aceites».

Hierba limón y lavanda

La hierba limón es la candidata más conocida. Su olor cítrico recuerda a la citronela y puede ayudar a desorientar a los mosquitos cuando la planta está cerca de la zona donde nos sentamos. Le gusta el sol, agradece una maceta amplia y necesita riego regular en los días más calurosos.

La lavanda juega en otra liga, porque además de decorar, aguanta bien el verano si tiene sol y buen drenaje. Su aroma resulta agradable para muchas personas y menos cómodo para algunos insectos. Cerca de una silla, de una ventana o de la puerta de la cocina tiene más sentido que perdida al fondo de la terraza.

Albahaca, menta y romero

La albahaca es una aliada muy práctica porque sirve para cocinar y para crear una pequeña nube aromática alrededor de la mesa. Funciona mejor si la planta está sana, con hojas abundantes y suficiente luz. Una albahaca seca no protege ni alegra el plato.

La menta es intensa, fresca y muy fácil de cultivar, a veces demasiado. Conviene ponerla en una maceta propia para que no invada el resto. Si se rozan sus hojas al pasar, el olor se nota enseguida, y eso ayuda a reforzar el efecto aromático del conjunto.

El romero aporta la parte más resistente del grupo. Soporta mejor la sequedad, necesita pocos cuidados y mantiene su aroma durante buena parte del año. Junto con la lavanda, puede formar una base perenne para no empezar de cero cada verano.

El error de los platos

El gran fallo no suele estar en elegir mal la planta, sino en dejar agua quieta después de regar. El Ministerio de Sanidad recuerda que el mosquito tigre cría en zonas húmedas y depósitos de agua estancada, incluso en cantidades pequeñas. En sus recomendaciones pide evitar acumulaciones en recipientes, platos de macetas, sifones, fuentes ornamentales y otros puntos similares.

¿Qué significa esto en una terraza normal? Que cada plato debe vaciarse después del riego y revisarse con frecuencia, sobre todo tras tormentas o noches de mucha humedad. La Comunidad de Madrid recomienda cambiar el agua de bebederos y plantas en agua cada 4 o 5 días, además de vaciar los platos de debajo de las macetas cuando se acumule agua.

No basta con perfumar

Las plantas aromáticas pueden hacer más agradable una terraza, pero no sustituyen las medidas de protección cuando hay muchas picaduras. En Europa, el ECDC mantiene mapas actualizados de mosquitos invasores como Aedes albopictus, el mosquito tigre, y señala que estos datos sirven para seguir su distribución regional. No es poca cosa.

Además, Barcelona recuerda un dato que baja el problema al suelo. En el caso del mosquito tigre, alrededor del 70 % de la actividad se da en zonas exteriores de propiedades privadas, como jardines, patios y terrazas. Por eso la maceta de casa importa, pero también importa lo que hacemos con el agua.

Cuándo usar repelente

Si la zona tiene mucha presencia de mosquitos, hay niños, personas con reacciones fuertes o se va a estar varias horas al aire libre, conviene usar repelentes autorizados. Sanidad insiste en leer la etiqueta, seguir las instrucciones y tener en cuenta que la duración cambia según el ingrediente activo, la concentración, la temperatura, el sudor y el uso de protector solar.

En la práctica, las plantas son un apoyo, no un escudo sanitario. La Comunidad de Madrid recoge como principios activos recomendados DEET, icaridina o picaridina, citriodiol e IR3535, siempre siguiendo las indicaciones del producto. También ayudan las mosquiteras y la ropa que deja menos piel expuesta.

Una terraza más habitable

La fórmula más sensata es sencilla. Cinco plantas aromáticas cerca de los asientos, platos secos, cubos boca abajo y revisión periódica de cualquier rincón donde pueda quedar agua. No suena tan espectacular como una barrera invisible, pero funciona mejor.

También es una solución más amable con el espacio. En vez de rociar por costumbre, se reduce el foco de cría y se usan productos solo cuando hacen falta. Menos mosquitos, menos picaduras y una terraza que vuelve a parecer terraza, no campo de batalla.

El estudio científico sobre repelentes vegetales ha sido publicado en Malaria Journal.

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