Las rayas que regresan al Mediterráneo balear están protagonizando una de las noticias más esperanzadoras para la conservación marina en España. Un nuevo estudio liderado por investigadores del Centro Oceanográfico de Baleares del Instituto Español de Oceanografía (IEO-CSIC) confirma que varias especies de rayas muestran una recuperación significativa en las aguas del archipiélago, un fenómeno poco habitual en el Mediterráneo occidental, donde numerosas poblaciones de peces cartilaginosos continúan sometidas a una elevada presión pesquera.
Los resultados son especialmente relevantes porque estas especies figuran entre las más vulnerables del ecosistema marino debido a su crecimiento lento, su baja tasa reproductiva y su gran sensibilidad a la sobrepesca. Sin embargo, los científicos advierten que la recuperación observada no debe ocultar un problema de fondo: algunas poblaciones presentan niveles muy reducidos de diversidad genética, una circunstancia que podría comprometer su capacidad de adaptación frente al cambio climático y futuras alteraciones ambientales.
La vuelta de las rayas en el Mediterráneo balear simboliza una esperanza real para la conservación marina en España.
Las rayas que regresan al Mediterráneo balear ofrecen una esperanza para la biodiversidad marina
Un estudio del IEO-CSIC revela la recuperación de varias especies en Baleares, aunque algunas mantienen señales genéticas de antiguas sobreexplotaciones.
Las rayas que regresan al Mediterráneo balear constituyen una prueba de que determinadas medidas de gestión pesquera pueden generar resultados positivos cuando se mantienen de forma sostenida durante años.
La investigación, desarrollada por el Instituto Español de Oceanografía (IEO-CSIC) en colaboración con la Universidad de las Islas Baleares (UIB) y el Instituto de Investigaciones Marinas, ha permitido evaluar tanto el estado poblacional como la salud genética de varias especies presentes en el archipiélago.
Los científicos destacan especialmente la evolución de especies emblemáticas como la raya de clavos (Raja clavata) y la raya picón (Dipturus oxyrinchus), que actualmente muestran niveles de explotación compatibles con la sostenibilidad.
Esta situación contrasta con la realidad observada en otras zonas mediterráneas, donde muchas poblaciones de rayas y tiburones continúan registrando importantes descensos debido a décadas de presión pesquera intensiva.
El descenso de la presión pesquera explica buena parte de la recuperación
Uno de los factores que mejor explica por qué las rayas que regresan al Mediterráneo balear presentan signos positivos es la progresiva reducción del esfuerzo pesquero registrada durante las últimas décadas.
Según los investigadores, Baleares ha experimentado una disminución gradual del tamaño de la flota pesquera, lo que ha reducido la presión directa sobre numerosas especies demersales que viven cerca del fondo marino.
A esta circunstancia se suma la aplicación del Plan Plurianual Europeo para la Pesca Demersal, puesto en marcha en 2020, que introdujo nuevas limitaciones sobre la actividad pesquera en diversas zonas del Mediterráneo.
La combinación de ambas medidas parece haber favorecido la recuperación de poblaciones que anteriormente se encontraban sometidas a niveles de explotación elevados, permitiendo que algunas especies comiencen a reconstruir sus efectivos.
Las rayas que regresan al Mediterráneo balear todavía arrastran heridas genéticas
Aunque las cifras poblacionales son alentadoras, el estudio también ha detectado señales de alerta que obligan a mantener la vigilancia científica sobre estas especies.
Los investigadores analizaron más de 180 secuencias genéticas pertenecientes a siete especies distintas de rayas y comprobaron que algunas poblaciones mantienen una diversidad genética sorprendentemente baja.
Esta situación suele aparecer cuando una especie ha atravesado episodios de fuerte reducción poblacional durante largos periodos de tiempo. Aunque el número de individuos pueda recuperarse posteriormente, la variabilidad genética perdida resulta mucho más difícil de reconstruir.
La diversidad genética es un elemento esencial para la supervivencia de cualquier especie, ya que determina su capacidad para adaptarse a enfermedades, cambios ambientales, alteraciones del hábitat o fenómenos asociados al calentamiento global.
Algunas especies conservan una mayor capacidad de adaptación
No todas las especies analizadas presentan la misma situación. El trabajo identifica varios casos especialmente positivos entre las rayas que regresan al Mediterráneo balear.
Especies como la raya boca de rosa (Raja brachyura), la raya áspera (Raja radula) y la raya santiaguesa (Leucoraja naevus) mantienen niveles de diversidad genética considerablemente superiores.
Los investigadores atribuyen esta circunstancia a que muchas de estas especies ocupan zonas menos afectadas por la pesca de arrastre, uno de los métodos que históricamente ha tenido mayor impacto sobre los ecosistemas de fondo.
La conservación de estos reservorios genéticos resulta especialmente importante para garantizar la resiliencia futura de las poblaciones marinas frente a los desafíos ambientales que plantea el siglo XXI.
Las rayas que regresan al Mediterráneo balear obligan a replantear las estrategias de conservación
La diversidad genética es un elemento esencial para la supervivencia de cualquier especie, ya que determina su capacidad para adaptarse a enfermedades, cambios ambientales, alteraciones del hábitat o fenómenos asociados al calentamiento global.
Uno de los mensajes más importantes del estudio es que evaluar únicamente las capturas o los niveles de explotación ya no resulta suficiente para conocer el estado real de una especie.
La investigadora Francesca Ferragut Perelló, una de las autoras del trabajo, destaca que la conservación moderna debe incorporar también indicadores relacionados con la genética de las poblaciones.
Esta aproximación permite obtener una imagen mucho más completa sobre la capacidad de supervivencia de las especies a largo plazo y facilita el diseño de medidas de gestión más eficaces.
Los científicos consideran que la integración de información genética y pesquera podría convertirse en una herramienta fundamental para la gestión sostenible de numerosos recursos marinos en el Mediterráneo y otras regiones del mundo.
Las rayas que regresan al Mediterráneo balear representan uno de los ejemplos más claros de cómo las políticas de conservación y gestión pesquera pueden generar resultados positivos cuando se aplican con rigor y continuidad. La recuperación observada en varias especies demuestra que los ecosistemas marinos conservan una notable capacidad de regeneración cuando disminuye la presión humana.
Sin embargo, el estudio también recuerda que la recuperación numérica no siempre implica una recuperación completa. La pérdida de diversidad genética sigue siendo una amenaza silenciosa para muchas especies marinas. Por ello, los investigadores defienden que el futuro de la conservación marina pasa por combinar datos de abundancia, genética y calidad del hábitat para garantizar la supervivencia de estas especies a largo plazo.
Aunque aún queda mucho por hacer, estos avances demuestran que, con esfuerzo y compromiso, es posible restaurar la salud de nuestros mares y proteger la rica biodiversidad que albergan.
Las rayas que regresan al Mediterráneo balear en 15 segundos
¿Qué especies muestran signos de recuperación en Baleares?
Principalmente la raya de clavos (Raja clavata) y la raya picón (Dipturus oxyrinchus).
¿Quién ha realizado la investigación?
El estudio ha sido liderado por el Centro Oceanográfico de Baleares del IEO-CSIC, junto a la Universidad de las Islas Baleares y el Instituto de Investigaciones Marinas.
¿Por qué es importante la diversidad genética?
Porque determina la capacidad de adaptación de las especies frente a enfermedades, cambios ambientales y efectos del cambio climático.
¿Cuántas secuencias genéticas se analizaron?
Más de 180 secuencias genéticas correspondientes a siete especies diferentes de rayas.
¿Qué factores han favorecido la recuperación?
La reducción progresiva de la presión pesquera y las restricciones introducidas por el Plan Plurianual Europeo para la Pesca Demersal.










