Parece una simple botella de plástico pero Aragón ha confirmado que es la trampa más poderosa y eficaz para acabar con las avispas asiáticas este verano en España

Publicado el: 30 de mayo de 2026 a las 20:41
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Trampa con botella reciclada y sistema VespaCatch contra la avispa asiática en Aragón.

Una simple botella reciclada, convertida en trampa y colgada en la ribera del Guadalope, se ha convertido en una de las herramientas más visibles de Aragón contra la avispa asiática. En Alcañiz, el dispositivo comenzó en marzo después de que el verano pasado se localizaran nueve nidos de Vespa velutina en las inmediaciones del municipio. La primera cifra ya obliga a mirar el problema con atención, 62 reinas capturadas en apenas un mes.

¿Por qué importa tanto una reina más o menos? Porque no hablamos de una avispa suelta, sino de la posible fundadora de una nueva colonia. La campaña busca llegar justo antes de que esas reinas formen sus nidos primarios y multipliquen el problema en torno al río, las colmenas y las zonas urbanas cercanas. Y ahí está la clave, adelantarse.



Una trampa sencilla, pero vigilada

A primera vista parecen botellas de plástico colocadas en los árboles. Pero no son residuos ni objetos abandonados. Son trampas identificadas, revisadas de forma periódica y situadas en puntos concretos de la ribera del Guadalope, muchas de ellas cerca de donde aparecieron nidos el año pasado.

El sistema combina trampas selectivas VespaCatch con trampas artesanales hechas con botellas recicladas. Todas usan un atrayente natural elaborado con agua, azúcar y levadura fresca. En las VespaCatch, los orificios están pensados para que entren reinas de Vespa velutina, pero no ejemplares de la avispa autóctona Vespa crabro. No es un detalle menor.



Por eso el Ayuntamiento insiste en algo muy concreto. No hay que tocar ni destruir las trampas. Pueden parecer caseras, sí, pero forman parte de un operativo coordinado entre el Guarda de Montes del Ayuntamiento de Alcañiz y los Agentes de Protección de la Naturaleza del Gobierno de Aragón.

El momento clave es la primavera

La campaña se ha puesto en marcha coincidiendo con la salida del letargo invernal de las reinas. Es el momento en el que buscan energía y un lugar donde empezar el nido primario. Si se capturan entonces, se corta el proceso antes de que aparezcan nuevas obreras.

La operación está prevista hasta mayo, que es una ventana decisiva para frenar la expansión. En la práctica, esto significa actuar cuando el nido todavía puede ser pequeño, incluso del tamaño aproximado de una pelota de tenis. Puede estar en salientes de tejados, edificios próximos al río o zonas protegidas de la intemperie.

Ahí es donde entra la colaboración ciudadana. Ver un nido pequeño no significa que haya que retirarlo por cuenta propia. Justo al contrario. La recomendación es avisar y dejar que intervenga personal preparado.

Por qué el Guadalope preocupa

El foco está en la ribera del Guadalope porque allí se encontraron buena parte de los nueve nidos detectados desde agosto de 2025. La voz de alarma la dieron apicultores de la zona al observar ejemplares de avispa asiática, y después se sumaron avisos y localizaciones realizadas por distintos equipos.

La avispa asiática se alimenta de otros insectos polinizadores, entre ellos las abejas. Esto afecta de lleno a la apicultura, pero también al equilibrio del entorno. Menos abejas significa más presión sobre la polinización, y eso acaba tocando al campo, a los frutales y a la biodiversidad cotidiana que casi nunca vemos.

Aragón no es, en principio, su territorio favorito. El Gobierno autonómico recuerda que esta especie prefiere climas atlánticos, húmedos y con pocas heladas. Pero la ausencia de inviernos fríos puede facilitar que avance hacia zonas más al sur. Y el Bajo Aragón ya está viendo esa señal.

No es una avispa cualquiera

El avispón asiático es originario del sureste asiático y fue detectado por primera vez en España en agosto de 2010, en Amaiur, en Navarra. Ese mismo año también se confirmó su presencia en varios puntos del País Vasco. Desde entonces, su expansión ha obligado a reforzar la vigilancia en distintas comunidades.

Se distingue por su tamaño y por su aspecto oscuro. El Gobierno de Aragón describe ejemplares de entre 17 y 32 milímetros, con tórax marrón negruzco, abdomen con una zona amarillo anaranjada y extremos de las patas amarillos. Es decir, no se parece demasiado a la avispa común que solemos ver en terrazas o jardines.

Para las personas, el riesgo suele estar ligado a la cercanía del nido. Nacho Orensanz, gerente de Quimera, explicó que «el peligro para los humanos es pequeño», aunque advirtió de que acercarse demasiado al avispero o generar vibraciones puede provocar una reacción defensiva. Conviene quedarse con eso. Mirar desde lejos y avisar.

La ciencia pide afinar el trampeo

La captura de 62 reinas es un resultado relevante para Alcañiz, pero la ciencia recuerda que no cualquier trampa vale. Varios estudios han señalado que los sistemas con cebo pueden capturar muchos insectos que no son Vespa velutina, incluidos insectos nativos y polinizadores. Por eso la palabra importante no es solo trampa, sino selectiva.

Un trabajo publicado en Journal of Pest Science en 2026 analizó trampas artesanales y comerciales, y observó que en la mayoría de las trampas con cebo más del 98,5 % de los insectos capturados no eran Vespa velutina nigrithorax. El mismo estudio apuntó que algunos diseños alternativos pueden reducir mucho esas capturas no deseadas.

Esa es la diferencia entre una respuesta improvisada y una campaña controlada. En Alcañiz, las trampas están colocadas por personal autorizado, se revisan y se sitúan en zonas donde ya hubo nidos. Parece sencillo, pero no lo es tanto. Y eso importa.

Qué debe hacer un vecino

Si alguien ve una avispa sospechosa o un nido, lo más útil es avisar al Guarda de Montes, a los Agentes de Protección de la Naturaleza o a los canales municipales correspondientes. Una foto y una ubicación pueden ayudar mucho, siempre que se tomen desde una distancia segura.

Lo que no debe hacerse es golpear el nido, retirar la trampa o intentar quemarlo. Además de ser peligroso, puede dispersar ejemplares y complicar la intervención. Con niños, mascotas o personas alérgicas cerca, la prudencia debe ser todavía mayor.

El comunicado oficial de la campaña para frenar la presencia de avispa asiática ha sido publicado por el Ayuntamiento de Alcañiz.

Imagen autor

Adrián Villellas

Adrián Villellas es ingeniero informático y emprendedor en marketing digital y ad tech. Ha liderado proyectos de analítica, publicidad sostenible y nuevas soluciones de audiencia. Colabora además en iniciativas científicas ligadas a la astronomía y la observación espacial. Publica en medios de ciencia, tecnología y medioambiente, donde acerca temas complejos y avances innovadores a un público amplio.

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