Aznalcóllar vuelve a amenazar al Guadalquivir y desata una gran protesta en Sevilla por el futuro de Doñana

Publicado el: 1 de junio de 2026 a las 07:33
Síguenos
Aznalcóllar vuelve a amenazar al Guadalquivir según denuncia Greenpeace en Sevilla

Aznalcóllar vuelve a amenazar al Guadalquivir y ha provocado una de las protestas ecologistas más impactantes de los últimos meses en Andalucía. Una treintena de activistas de Greenpeace desplegó este sábado varias pancartas que superaban los 300 metros cuadrados desde los tirantes del puente de la Barqueta, en Sevilla, con un mensaje contundente: «Aznalcóllar, otra vez no».

La acción coincidió con la celebración de la primera prueba de la Copa del Mundo de Remo y buscó alertar a la comunidad internacional sobre los posibles efectos de la reapertura de las minas de Los Frailes (Aznalcóllar) y Cobre Las Cruces (La Algaba). Para la organización, Aznalcóllar vuelve a amenazar al Guadalquivir con consecuencias que podrían afectar durante décadas a la biodiversidad, la pesca, la agricultura y el entorno de Doñana.



La protesta ha puesto sobre la mesa una problemática que requiere atención inmediata y compromiso por parte de todos los actores implicados.

Aznalcóllar vuelve a amenazar al Guadalquivir y reabre el debate sobre los vertidos mineros

Greenpeace despliega una espectacular protesta en Sevilla para denunciar los riesgos ambientales asociados a los proyectos mineros de Aznalcóllar y Cobre Las Cruces.

La protesta se desarrolló en uno de los lugares más emblemáticos de la capital andaluza y coincidió con un evento deportivo de alcance internacional.



Greenpeace eligió el puente de la Barqueta para lanzar un mensaje que recuerda uno de los episodios ambientales más graves de la historia reciente de España. El lema «Aznalcóllar, otra vez no» busca evitar que se repitan errores del pasado y reclama una mayor atención a las advertencias científicas.

Según la organización, la imagen del Guadalquivir como escenario para competiciones deportivas y actividades de ocio contrasta con los riesgos que supondrían los nuevos vertidos autorizados.

Más de 117.000 millones de litros de vertidos preocupan a científicos y ecologistas

Uno de los principales argumentos de Greenpeace es el volumen de agua que podría llegar al estuario del Guadalquivir durante las próximas décadas.

La reapertura de la mina de Los Frailes, promovida por Grupo México, implicaría el vertido de más de 85.000 millones de litros de aguas con metales pesados durante más de 18 años mediante una tubería de 30 kilómetros.

A ello se sumarían otros 32.000 millones de litros vinculados a la actividad prevista en Cobre Las Cruces, elevando la preocupación de numerosos colectivos sociales y ambientales.

Metales pesados y espacios protegidos en el centro de la polémica

Los vertidos señalados por Greenpeace contendrían elementos como arsénicoplomomercuriocromo y selenio, sustancias que generan preocupación por su capacidad de acumulación en el medio natural.

La organización advierte de posibles impactos sobre la Zona de Especial Conservación Bajo Guadalquivir, integrada en la Red Natura 2000, así como sobre el entorno del Espacio Natural de Doñana.

Estos ecosistemas ya soportan diversas presiones ambientales, por lo que cualquier incremento de la contaminación podría agravar su situación.

El Guadalquivir no expulsa fácilmente la contaminación al océano

Greenpeace sostiene que la dinámica natural del estuario favorece la acumulación de contaminantes.

La presencia de la presa de Alcalá del Río y el denominado tapón salino dificultan que gran parte de los materiales vertidos sean transportados hacia el Atlántico.

Como consecuencia, los metales pesados tenderían a depositarse en los sedimentos, incorporándose progresivamente a la cadena alimentaria y aumentando los riesgos para especies acuáticas y ecosistemas asociados.

La oposición social crece frente a los nuevos proyectos mineros

Los vertidos señalados por Greenpeace contendrían elementos como arsénico, plomo, mercurio, cromo y selenio, sustancias que generan preocupación por su capacidad de acumulación en el medio natural.

La petición de paralización de los vertidos ya cuenta con el respaldo de organizaciones ecologistas, entidades científicas, sindicatos agrarios, cofradías de pescadores, asociaciones de mariscadores y numerosos municipios ribereños.

Todos ellos reclaman la creación de un grupo técnico-científico independiente que evalúe el impacto acumulativo de Aznalcóllar y Cobre Las Cruces antes de continuar adelante con los proyectos.

Por ello, Aznalcóllar vuelve a amenazar al Guadalquivir en medio de un creciente debate sobre el equilibrio entre actividad minera, protección ambiental y salud pública.

Conclusiones sobre Aznalcóllar vuelve a amenazar al Guadalquivir y desata una gran protesta en Sevilla por el futuro de Doñana

La controversia sobre Aznalcóllar vuelve a situar el futuro del Guadalquivir y de Doñana en el centro del debate ambiental español. Mientras las empresas promotoras y las administraciones defienden la viabilidad de los proyectos, cada vez más colectivos reclaman aplicar el principio de precaución.

Aznalcóllar vuelve a amenazar al Guadalquivir, según Greenpeace, que considera imprescindible revisar las autorizaciones y analizar con profundidad las consecuencias que podrían tener estos vertidos sobre uno de los ecosistemas más valiosos y sensibles del sur de Europa.

La protección del Guadalquivir es fundamental para preservar el ecosistema, la economía y la calidad de vida en Andalucía, y acciones como esta buscan recordar que el cuidado del medio ambiente es una responsabilidad colectiva que no puede ser pospuesta.

¿Por qué Aznalcóllar vuelve a amenazar al Guadalquivir?

Porque Greenpeace considera que la reapertura minera y los nuevos vertidos previstos podrían incrementar la contaminación por metales pesados en el estuario.

¿Qué ocurrió en la protesta de Sevilla?

Una treintena de activistas desplegó pancartas de más de 300 metros cuadrados desde el puente de la Barqueta con el lema «Aznalcóllar, otra vez no».

¿Cuántos litros de vertidos denuncian los ecologistas?

Más de 117.000 millones de litros sumando los proyectos de Los Frailes y Cobre Las Cruces.

¿Qué espacios protegidos podrían verse afectados?

La ZEC Bajo Guadalquivir, integrada en la Red Natura 2000, y el Espacio Natural de Doñana.

¿Qué reclama Greenpeace?

La paralización de las autorizaciones, una moratoria minera y una evaluación científica independiente del impacto acumulativo.

Imagen autor

Victoria H.M.

Licenciada en Periodismo, itinerario cultural, desde el año 2005 y con más de 20 años de experiencia profesional tanto en medios convencionales escritos como en gestión de contenidos online y en agencias de comunicación y marketing digital. Formación y experiencia que he complementado con estudios de Marketing Digital, así como con un Máster por la Universidad de Barcelona en Gestión de Instituciones y Empresas Culturales.

Deja un comentario