El hecho de que un proyecto europeo crea cerveza y alimentos sostenibles con residuos de cereales y legumbres demuestra cómo la innovación tecnológica puede reducir desperdicios y abrir nuevas vías de negocio para el medio rural. El programa también impulsa la recuperación de variedades agrícolas autóctonas y fomenta modelos productivos más sostenibles en territorios transfronterizos.
La economía circular gana terreno en el sector agroalimentario con proyectos que buscan transformar residuos y subproductos en nuevas oportunidades económicas y sostenibles. Una iniciativa desarrollada entre Zamora y la región portuguesa de Tras os Montes ha logrado convertir restos de pan, salvados y cereales en productos innovadores con alto valor añadido.
Este proyecto europeo ejemplifica cómo la innovación tecnológica puede ser un motor de cambio hacia sistemas alimentarios más sostenibles y resilientes.
Un proyecto europeo crea cerveza y alimentos sostenibles con residuos de cereales y legumbres en Zamora y Portugal
La iniciativa Trascolab Plus impulsa soluciones de economía circular mediante el aprovechamiento de pan duro, salvados y variedades tradicionales de trigo.
El programa Trascolab Plus lleva cuatro años desarrollando soluciones innovadoras para aprovechar subproductos agroalimentarios que habitualmente terminan desechados.
La iniciativa reúne a entidades de Zamora y la región portuguesa de Tras os Montes, con participación de universidades y centros tecnológicos especializados en sostenibilidad y agroindustria.
El objetivo principal pasa por impulsar modelos de producción más sostenibles capaces de reducir residuos y generar nuevos productos alimentarios de valor añadido.
El pan duro se transforma en cerveza, kombucha y aperitivos
Uno de los experimentos más llamativos del proyecto ha consistido en reutilizar pan no vendido procedente de panaderías.
Investigadores de la Universidad de Valladolid lograron desarrollar cerveza y kombucha a partir de procesos de fermentación utilizando pan duro como materia prima.
Además, estos restos alimentarios también se emplearon para elaborar aperitivos sostenibles, demostrando el potencial de reutilización de productos que normalmente acabarían desperdiciados.
Los salvados de legumbres y cereales generan nuevos alimentos
El proyecto también investigó aplicaciones para los salvados, las capas externas que se desechan durante la elaboración de harinas.
Según explicó el consejero delegado de Molendum Ingredients, Esteban Fernández, el salvado de garbanzo permitió desarrollar alimentación para pollos.
Por su parte, el salvado de guisante se utilizó en pruebas destinadas a crear panes ricos en proteínas, especialmente pensados como alternativa nutritiva para personas mayores o consumidores con necesidades alimentarias específicas.
El trigo barbilla resurge como variedad agrícola tradicional
Otro de los ejes destacados de la investigación se centra en recuperar variedades autóctonas de cereal adaptadas históricamente al territorio.
Entre ellas destaca el trigo barbilla, una variedad tradicional de la raya fronteriza entre Zamora y Tras os Montes que posee una elevada resistencia y una gran riqueza aromática.
Aunque su rendimiento agrícola es menor que el de otros trigos modernos, expertos y panaderos destacan su enorme potencial gastronómico gracias a sus sabores y aromas intensos.
La mejor panadera del mundo impulsa el pan de trigo barbilla
Otro de los ejes destacados de la investigación se centra en recuperar variedades autóctonas de cereal adaptadas históricamente al territorio.
La recuperación de esta variedad cuenta además con el apoyo de la panadera portuguesa Elisabete Ferreira, reconocida en 2024 como mejor panadera del mundo en el certamen World Baker of the Year.
Ferreira ya comercializa un pan elaborado específicamente con trigo barbilla, utilizando harina integral y masa madre.
La panadera defiende que recuperar cultivos tradicionales resulta esencial para fortalecer la sostenibilidad de los territorios rurales y conservar el patrimonio agrícola y gastronómico local.
La innovación agroalimentaria busca fijar población rural
El proyecto Trascolab Plus pretende demostrar que sostenibilidad, innovación y desarrollo rural pueden avanzar conjuntamente.
Las iniciativas de economía circular desarrolladas generan nuevas oportunidades empresariales y ayudan a diversificar la actividad económica en zonas afectadas por despoblación.
Además, la colaboración transfronteriza entre España y Portugal refuerza la capacidad de investigación e innovación en sectores estratégicos relacionados con alimentación sostenible y aprovechamiento eficiente de recursos.
Conclusiones sobre un proyecto europeo crea cerveza y alimentos sostenibles con residuos de cereales y legumbres para impulsar la economía circular
un proyecto europeo crea cerveza y alimentos sostenibles con residuos de cereales y legumbres en una iniciativa que refleja cómo la economía circular empieza a transformar el futuro del sector agroalimentario europeo.
La reutilización de residuos, la recuperación de cultivos tradicionales y la apuesta por productos sostenibles abren nuevas oportunidades para el medio rural. Zamora y Tras os Montes se convierten así en ejemplo de cómo innovación y sostenibilidad pueden caminar juntas para impulsar territorios más resilientes y competitivos.
La innovación en este contexto no solo ayuda a disminuir el impacto ambiental, sino que también abre nuevas vías de negocio para las comunidades rurales.
¿Qué es el proyecto Trascolab Plus?
Es una iniciativa transfronteriza entre Zamora y Portugal centrada en economía circular agroalimentaria.
¿Qué productos se han desarrollado?
Cerveza, kombucha, aperitivos y panes proteicos elaborados con residuos y subproductos agrícolas.
¿Qué residuos se reutilizan?
Pan duro, salvados de cereales y legumbres y variedades tradicionales de trigo.
¿Qué es el trigo barbilla?
Es una variedad autóctona tradicional de la frontera entre Zamora y Tras os Montes.
¿Quién financia el proyecto?
Cuenta con financiación europea mediante fondos transfronterizos Poctep.













