Peces muertos en Gran Canaria: Greenpeace denuncia la retirada de cinco toneladas de lubinas

Sandra M.G.
Publicado el 16 de octubre de 2026 a las 16:24
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Peces muertos en Gran Canaria acumulados en contenedores en las imágenes difundidas por Greenpeace

El activista Don Staniford asegura haber presenciado el 9 de octubre en el puerto de Taliarte la recogida de toneladas de ejemplares muertos de Aquanaria. Greenpeace exige que se investigue por qué había peces muertos en Gran Canaria, que se informe de su alcance y que se desmantelen las jaulas marinas de Melenara.

En un muelle público canario se recogieron 5 toneladas de lubinas muertas. Un hecho de que hubiera peces muertos en Gran Canaria fue presenciado en el puerto de Taliarte hace una semana por un activista y que Greenpeace ha denunciado y difundido.

La ONG quiere que se investiguen las causas de esta mortalidad en Aquanaria y que se explique al público qué es lo que pasó con esos peces. Los datos los ha aportado un activista y no hay constancia de que la información facilitada por Don Staniford se haya confirmado o desmentido.

Las imágenes de los peces muertos en Gran Canaria son de contenedores llenos de lubinas y esta situación ha reabierto el debate que se está llevando a cabo desde hace tiempo, referido a la sostenibilidad de los sistemas de acuicultura industrial y sus posibles impactos.

Greenpeace exige que las jaulas de Melenara sean desmanteladas y que se frene de inmediato la nueva explotación que se ha proyectado ubicar en La Aldea. Su denuncia plantea interrogantes acerca de la gestión de residuos, el bienestar animal y la protección del entorno marino vinculadas a la acuicultura.

Peces muertos en Gran Canaria: Greenpeace exige explicaciones

Las imágenes grabadas sobre el terreno de peces muertos en Gran Canaria el pasado fin de semana por el activista Don Staniford sacan a la luz los problemas de maltrato animal que supone la cría de lubinas y doradas en Gran Canaria.

Tanto los ejemplares de peces muertos en Gran Canaria, hacinados en contenedores sin tratamiento alguno de la empresa Aquanaria, como los presentes en las propias jaulas en el mar de Canexmar, sin conocer las causas de la mortandad, suponen riesgos en la seguridad alimentaria y salud pública de la zona.

El pasado 26 de diciembre de 2025, Greenpeace denunció el problema generado por las jaulas marinas de Melenara y exigió transparencia a las Administraciones públicas, además de unirse a la cadena humana en la que participaron distintos colectivos vecinales y ambientalistas para exigir la retirada de jaulas marinas para acuicultura, ubicadas a unos escasos 350 metros de la playa de Melenara, una zona prohibida por el Plan Regional de Ordenación de la Acuicultura de Canarias (PROAC).

En esta ocasión, las imágenes facilitadas por el activista Don Staniford, en su lucha por frenar los impactos que genera la acuicultura industrial a nivel mundial, muestran grandes cantidades de peces muertos hacinados en contenedores para su gestión. 

Toneladas de lubinas a la basura

El activista confirma que el pasado viernes, 9 de octubre, vio cómo un camión de residuos en el puerto de Taliarte, recogía hasta cinco toneladas de lubina muerta del muelle público con una carretilla elevadora. Esta información no se ha hecho pública por parte de la empresa Aquanaria y, por ello, exigimos que se analice de forma exhaustiva el motivo que ha causado esta mortalidad masiva de nuevo.

“Vuelve a ocurrir un episodio de mortalidad masiva de peces de la empresa Aquanaria. Esta situación es insostenible y por ello reclamamos el desmantelamiento inmediato de las jaulas y que se lleve a cabo un análisis riguroso sobre las causas del problema y exista transparencia en la información. Es más urgente que nunca una apuesta real de las autoridades competentes por un modelo alimentario sostenible”, ha señalado Irene Sánchez Lasso, portavoz de Greenpeace en Canarias.

Un modelo insostenible

El modelo de producción acuícola actual es un negocio que puede llevar al sistema al límite de su capacidad por la acumulación de una gran cantidad de peces en las jaulas. El aumento de las temperaturas en los océanos y la consecuente disminución del oxígeno en el agua, junto al estrés de los peces en las jaulas, son el detonante perfecto de más catástrofes como la ocurrida anteriormente en Melenara en 2025, lo que no es un hecho excepcional en la acuicultura. Hay casos documentados en Noruega o Chile, por citar solo dos ejemplos.

Ante estos acontecimientos de peces muertos en Gran Canaria, se hace todavía más evidente la necesidad de frenar nuevos proyectos acuícolas como el presentado por la empresa Gran Canaria Bass Company para instalar una granja acuícola para el cultivo de lubinas en las costas de La Aldea, que pretende producir unas 5.400 toneladas anuales.

La concesión se encuentra muy cerca de una zona catalogada de especial protección para las aves y de otras de especial conservación, tanto terrestre (Tamadaba) como marítimas (Sebadales de Güigüi). Estos últimos se encuentran a solo 7 kilómetros y cuentan con la presencia de especies como el angelote, en peligro crítico de extinción, que ha encontrado en las aguas canarias uno de sus últimos refugios. 

Sandra M.G.

Sandra M.G.

Inicie mi trayectoria en ECOticias.com como colaboradora y después desempeñé el puesto de redactora, especializada en temas como medio ambiente, cambio climático, energías renovables, sostenibilidad y ecología. Ganadora de varios premios literarios.

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