La producción de tomate global se establece en 177 millones de toneladas. Si cree que las cifras no dicen mucho, debe saber que el tomate es la única hortaliza cuyo consumo ha aumentado en los últimos 50 años en Estados Unidos, país del fastfood por excelencia.
El tomate gusta y mucho. Su producción global se establece en 177 millones de toneladas. Si cree que las cifras no dicen mucho, debe saber que el tomate es la única hortaliza cuyo consumo ha aumentado en los últimos 50 años en Estados Unidos, país del fastfood por excelencia. Todo un logro en estos tiempos.
¿Por qué gusta tanto el tomate?
Quizá es por su versatilidad, ya que nos permite consumirlo tanto en crudo como en distintas preparaciones culinarias.
Quizás es por su variedad, ya que a lo largo de la historia se han registrado, de acuerdo con el Servicio de Introducción de Plantas del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA), hasta 10.000 variedades de este fruto, no siempre, tan rojo.
Sea como fuere, el tomate es la hortaliza más consumida en el mundo y pieza central de nuestra dieta mediterránea. Además, consigue algo que, en estos tiempos, parece imposible: unir salud y sabor. En el tomate encontramos la combinación perfecta.
¿Qué tiene de bueno el tomate?
El tomate supone nuestra principal fuente de licopeno en la dieta. Un potente antioxidante que nos ayuda a luchar contra el envejecimiento, ya no sólo el visible sino también el que sucede a nivel celular y que está relacionado con un gran número de enfermedades.
Además, en su composición también encontramos beta caroteno, que es una molécula precursora de vitamina A.
¿Para qué nos sirve la vitamina A? Está relacionada con la salud de nuestro sistema inmune, nuestros ojos, nuestra piel y nuestras células. Y cuya deficiencia provoca ceguera y está relacionada con la muerte infantil.
Beneficios para la salud del tomate
Incluso hay estudios, como el de la científica Katalyn Szabo en su publicación Bioactive Compounds Extracted from Tomato Processing by-Products as a Source of Valuable Nutrients (2018), que aseguran que cuanto más tomate consuma una población menos enfermedades cardiovasculares y cáncer, así como obesidad, se observan.
Tomates ecológicos
Los alimentos procedentes de agricultura ecológica se caracterizan por su intenso sabor. Y es que gracias a que son recolectados en su momento de maduración, no sólo su sabor es bueno, su color es más intenso. Entre las características que no vemos ni saboreamos de los tomates ecológicos encontramos que su aporte en vitaminas y antioxidantes, como el licopeno, es mayor.
Además, las técnicas que se utilizan en la producción ecológica permiten mantener e incrementar la biodiversidad del ecosistema, así como proteger el suelo. Por lo que el consumo de tomates ecológicos ayuda a cuidar de uno, de los suyos y del planeta disfrutando del mejor sabor.
¿Necesita más razones?
¡Sácale el máximo partido al tomate!
La piel del tomate es una zona en la que se concentran un gran número de vitaminas, por no hablar del aporte en fibra. Aprovechemos el tomate entero en las preparaciones o ensaladas.
Si el residuo que deja la piel molesta, puede disfrazarlo añadiendo tomates enteros y pelados. Por ejemplo, en el gazpacho este verano pruebe a utilizar un tomate entero por cada 2 ó 3 pelados, conseguirá aumentar el valor nutritivo del plato sin apenas notarlo. Y cómo no, ¡utilizaremos tomates ecológicos para terminar de preparar un gazpacho de 10!
Tomates, tomatísimos
Nuestros tomates ecológicos de Ecosur son insuperables en sabor, en calidad, ¡y en cifras! La producción anual de tomate ecológico de Ecosur equivale, nada menos, que a la distancia que hay entre Almería, su lugar de origen, y Moscú (Rusia).
Y ahora, ¿quién puede resistirse a un buen tomate?
¿Por qué gusta tanto el tomate?
El tomate gusta y mucho. Quizá es por su versatilidad, ya que nos permite consumirlo tanto en crudo como en distintas preparaciones culinarias.
Quizás es por su variedad, ya que a lo largo de la historia se han registrado, de acuerdo con el Servicio de Introducción de Plantas del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA), hasta 10.000 variedades de este fruto, no siempre, tan rojo.
Sea como fuere, el tomate es la hortaliza más consumida en el mundo y pieza central de nuestra dieta mediterránea. Además, consigue algo que, en estos tiempos, parece imposible: unir salud y sabor. En el tomate encontramos la combinación perfecta.
¿Qué tiene de bueno el tomate?
El tomate supone nuestra principal fuente de licopeno en la dieta. Un potente antioxidante que nos ayuda a luchar contra el envejecimiento, ya no sólo el visible sino también el que sucede a nivel celular y que está relacionado con un gran número de enfermedades.
Además, en su composición también encontramos beta caroteno, que es una molécula precursora de vitamina A.
¿Para qué nos sirve la vitamina A?
Está relacionada con la salud de nuestro sistema inmune, nuestros ojos, nuestra piel y nuestras células. Y cuya deficiencia provoca ceguera y está relacionada con la muerte infantil.
Beneficios para la salud del tomate
Incluso hay estudios, como el de la científica Katalyn Szabo en su publicación Bioactive Compounds Extracted from Tomato Processing by-Products as a Source of Valuable Nutrients (2018), que aseguran que cuanto más tomate consuma una población menos enfermedades cardiovasculares y cáncer, así como obesidad, se observan.
Tomates ecológicos
Los alimentos procedentes de agricultura ecológica se caracterizan por su intenso sabor. Y es que gracias a que son recolectados en su momento de maduración, no sólo su sabor es bueno, su color es más intenso. Entre las características que no vemos ni saboreamos de los tomates ecológicos encontramos que su aporte en vitaminas y antioxidantes, como el licopeno, es mayor.
Además, las técnicas que se utilizan en la producción ecológica permiten mantener e incrementar la biodiversidad del ecosistema, así como proteger el suelo. Por lo que el consumo de tomates ecológicos ayuda a cuidar de uno, de los suyos y del planeta disfrutando del mejor sabor.
¿Necesita más razones?
¡Sácale el máximo partido al tomate!
La piel del tomate es una zona en la que se concentran un gran número de vitaminas, por no hablar del aporte en fibra. Aprovechemos el tomate entero en las preparaciones o ensaladas.

Si el residuo que deja la piel molesta, puede disfrazarlo añadiendo tomates enteros y pelados. Por ejemplo, en el gazpacho este verano pruebe a utilizar un tomate entero por cada 2 ó 3 pelados, conseguirá aumentar el valor nutritivo del plato sin apenas notarlo. Y cómo no, ¡utilizaremos tomates ecológicos para terminar de preparar un gazpacho de 10!
Tomates, tomatísimos
Nuestros tomates ecológicos de Ecosur son insuperables en sabor, en calidad, ¡y en cifras! La producción anual de tomate ecológico de Ecosur equivale, nada menos, que a la distancia que hay entre Almería, su lugar de origen, y Moscú (Rusia).
Y ahora, ¿quién puede resistirse a un buen tomate?
Fuente: Greeco