Cada verano vuelve la misma pregunta: ¿por qué los mosquitos pican más a unas personas mientras otras apenas sufren picaduras? La ciencia lleva años investigando este comportamiento y hoy conoce con bastante precisión cómo estos insectos eligen a sus víctimas.
Los estudios muestran que el dióxido de carbono, el olor corporal, la microbiota de la piel, la genética e incluso determinadas actividades pueden convertir a una persona en un auténtico imán para los mosquitos.
Los mosquitos son uno de los insectos más molestos y peligrosos del mundo, responsables de transmitir enfermedades como la malaria, el dengue, el Zika y el chikungunya.
¿Por qué los mosquitos pican más a unas personas y qué factores hacen que seas su objetivo favorito?
El olor corporal, la respiración, la genética, el ejercicio físico e incluso algunos hábitos cotidianos ayudan a explicar por qué ciertas personas reciben muchas más picaduras que otras.
Aunque solemos pensar que todos los mosquitos buscan sangre humana, la realidad es muy distinta. De las más de 3.700 especies conocidas, solo una pequeña parte pica habitualmente a las personas y muchas prefieren alimentarse de otros animales.
Además, únicamente las hembras fecundadas necesitan sangre para obtener las proteínas con las que desarrollan sus huevos. Los machos sobreviven alimentándose de néctar y otros jugos vegetales, por lo que nunca pican.
La explicación de por qué los mosquitos pican más a unas personas comienza incluso antes del contacto visual. Estos insectos detectan primero el dióxido de carbono que expulsamos al respirar y utilizan esa señal para iniciar la búsqueda de una posible víctima.
El olor corporal marca la diferencia
Cuando el mosquito se acerca, el olor de la piel se convierte en el elemento decisivo. Cada persona posee una firma química diferente, influida por la microbiota cutánea, la genética y cientos de compuestos volátiles que liberamos constantemente.
Los investigadores han identificado más de 500 compuestos presentes en la piel humana que pueden atraer o repeler a estos insectos. Algunos aromas resultan especialmente llamativos para determinadas especies de mosquitos.
Un ejemplo curioso es el olor de los pies. Diversos estudios comprobaron que ciertas bacterias presentes en esta zona producen sustancias similares a las utilizadas para elaborar el queso Limburger, un aroma especialmente atractivo para algunos mosquitos transmisores de la malaria.
La genética, el ejercicio y el embarazo también influyen
La ciencia estima que hasta un 85 % del atractivo para los mosquitos puede tener un componente hereditario. Algunas personas producen mayores cantidades de ácido láctico u otros compuestos que los insectos detectan con facilidad.
El ejercicio físico incrementa temporalmente el riesgo de sufrir picaduras porque aumenta la producción de dióxido de carbono, la temperatura corporal y la sudoración, señales que los mosquitos utilizan para localizar a sus víctimas.
También se ha observado que las mujeres con embarazos avanzados exhalan alrededor de un 21 % más de CO₂, una circunstancia que ayuda a explicar por qué suelen recibir un mayor número de picaduras.
Las enfermedades y algunos hábitos pueden aumentar el riesgo
Los científicos también han descubierto que determinadas infecciones modifican el olor corporal. Experimentos han demostrado que enfermedades como la malaria, el dengue o el zika favorecen la producción de sustancias químicas que atraen a los mosquitos transmisores, facilitando así la propagación de estos patógenos.
Las investigaciones continúan revelando factores sorprendentes. Un estudio realizado durante un festival en los Países Bajos observó que las personas que habían consumido cerveza resultaban un 44 % más atractivas para los mosquitos, aunque el mecanismo biológico que explica este efecto todavía no se conoce con certeza.
Ese mismo trabajo detectó una mayor atracción hacia consumidores de cannabis y personas que habían compartido cama la noche anterior, lo que sugiere que los hábitos cotidianos también pueden modificar temporalmente nuestra firma química y hacerla más atractiva para estos insectos.
¿Se pueden evitar las picaduras por completo?
Los científicos también han descubierto que determinadas infecciones modifican el olor corporal.
A pesar de los avances científicos, los especialistas reconocen que los mosquitos utilizan un sistema de búsqueda extraordinariamente eficaz, capaz de combinar información sobre el dióxido de carbono, el calor, la humedad, el color de la ropa y el olor corporal antes de decidir dónde aterrizar.
Por ello, los investigadores continúan trabajando en nuevos repelentes y estrategias de protección basadas en bloquear las señales químicas que emplean estos insectos para localizar a las personas. Comprender su comportamiento resulta esencial para combatir enfermedades como el dengue, el zika o la malaria.
Por qué los mosquitos pican más a unas personas sigue siendo una cuestión con algunas incógnitas, pero la evidencia disponible demuestra que la genética, la microbiota, la actividad física y determinados hábitos tienen un peso mucho mayor que mitos populares como el de la «sangre dulce».
Cada nueva investigación confirma que los mosquitos no eligen a sus víctimas al azar. Su extraordinaria capacidad para detectar señales químicas y físicas convierte a estos insectos en auténticos especialistas en localizar a la persona más fácil de encontrar y más adecuada para alimentar a su descendencia.
Conocer por qué los mosquitos pican más a unas personas no solo ayuda a desmontar falsas creencias. También permitirá desarrollar repelentes más eficaces y mejorar la prevención frente a enfermedades transmitidas por mosquitos, un desafío sanitario que seguirá creciendo a medida que aumenten las temperaturas y estas especies amplíen su distribución geográfica.
La ciencia continúa investigando estos aspectos para entender mejor por qué algunas personas parecen ser imanes para los mosquitos, con el objetivo de desarrollar mejores estrategias de protección y control para reducir las picaduras y la transmisión de enfermedades.
¿Por qué los mosquitos pican más a unas personas que a otras, según la ciencia?, en 15 segundos
¿Por qué los mosquitos pican más a unas personas que a otras?
Porque influyen factores como el olor corporal, la genética, la microbiota de la piel, el dióxido de carbono que exhalamos y la temperatura corporal.
¿Es cierto que la sangre dulce atrae a los mosquitos?
No. No existe evidencia científica que demuestre que una sangre más «dulce» atraiga a estos insectos, aunque algunos estudios apuntan a una posible influencia del grupo sanguíneo.
¿Hacer deporte aumenta las picaduras?
Sí. El ejercicio incrementa el CO₂, el sudor y el calor corporal, tres señales que los mosquitos utilizan para localizar a sus víctimas.
¿Qué olor atrae más a los mosquitos?
Los investigadores han identificado compuestos presentes en el sudor y el ácido láctico, además de sustancias producidas por determinadas bacterias de la piel, como algunos de los principales atrayentes.










