Cody Moore trabajaba como mecánico diésel de maquinaria pesada en Tennessee y criaba ganado en su tiempo libre. Su salto a la ganadería a tiempo completo llegó gracias a cinco parques solares de Silicon Ranch, donde obtuvo acceso a más de 400 acres de pasto (unas 162 hectáreas).
Cuando Appalachian Voices contó su historia, el 2 de abril de 2025, tenía 27 años y cerca de 300 ovejas reproductoras. El acuerdo le permitió dedicarse al campo sin comprar esa superficie, mientras sus animales ayudaban a mantener controlada la vegetación entre los paneles.
Cobrar por mantener la hierba
“Nunca pensé que acabaría pastoreando ovejas en una instalación solar”, explicó Moore a Appalachian Voices. Según relató, los ingresos asociados a estos parques hicieron posible que dejara su empleo, algo que no le habría salido a cuenta sin esa oportunidad.
¿Qué cambia en las cuentas del ganadero? A la venta de animales se suma el cobro por un servicio de mantenimiento, una entrada de dinero que no depende directamente del precio del cordero. Para quien intenta vivir del campo, esa segunda fuente de ingresos puede marcar la diferencia.
Esta combinación forma parte de la agrivoltaica, que permite desarrollar actividad agraria y generar electricidad solar en un mismo terreno. En este caso, la hierba alimenta al rebaño y los paneles siguen produciendo energía sobre una superficie que conserva un uso ganadero.
Por qué se eligen ovejas
El tamaño de las ovejas facilita su movimiento bajo muchas instalaciones solares convencionales. El Departamento de Energía estadounidense explica que suelen encajar con la altura habitual de los paneles, mientras que el ganado vacuno generalmente necesita estructuras más elevadas.
Además, pueden comer vegetación en rincones difíciles de alcanzar con maquinaria. El pastoreo puede reducir la necesidad de siega y herbicidas, aunque sigue siendo necesario proteger el cableado y comprobar que las instalaciones sean compatibles con los animales.
Los paneles también ofrecen sombra al rebaño, según recoge Penn State Extension. Es una ventaja práctica cuando aprieta el calor, pero disponer de sombra no resuelve por sí solo las necesidades de alimentación, agua y manejo de los animales.
También hay trabajo diario
Llevar ovejas a un parque solar requiere organización. Penn State Extension señala que hay que prever el suministro de agua, el transporte y las cercas interiores que permiten dividir el terreno para organizar el pastoreo.
Mover los animales entre parcelas permite alternar el aprovechamiento de la hierba con periodos de descanso. También hay que contar con los gastos de mantener el rebaño fuera de la temporada de pastoreo y coordinarse con los técnicos que entran a revisar los equipos solares.
La duración de los acuerdos importa tanto como la superficie disponible. Un estudio publicado en 2025 sobre instalaciones del nordeste estadounidense destacó que los contratos a largo plazo y la capacidad de gestionar el terreno son importantes para la viabilidad económica del pastoreo solar.
Más de 500 instalaciones
La experiencia de Moore encaja en una actividad que ya tiene presencia en buena parte de Estados Unidos. El censo de 2024 de la Asociación Estadounidense de Pastoreo Solar (ASGA), publicado en 2025, recogió 113.050 ovejas en 506 instalaciones de 30 estados.
La superficie declarada alcanzaba los 129.261 acres, unas 52.310 hectáreas. Son datos recopilados mediante una encuesta, por lo que sirven para dimensionar la actividad registrada, sin equivaler a un recuento exhaustivo de todas las explotaciones del país.
El mismo informe aporta un matiz útil. Aproximadamente dos tercios de los encuestados debían controlar la vegetación también mediante otros métodos, incluida la siega mecánica. Las ovejas ayudan mucho, pero no hacen desaparecer todas las tareas de mantenimiento.
Beneficios que hay que medir
¿Mejora siempre el suelo por introducir ovejas? Un estudio de 2025 que examinó 28 instalaciones con pastoreo y tres sin él encontró mayores valores de materia orgánica y otros indicadores en las primeras. Sus autores señalaron, sin embargo, que los resultados dependen del lugar, el clima y la gestión.
Otro trabajo publicado en mayo de 2026 analizó durante dos años tres parques solares recientes de Pensilvania, uno de ellos con ovejas. No detectó diferencias significativas en la salud del suelo atribuibles al pastoreo frente al manejo convencional, y observó efectos de la construcción sobre algunos indicadores.
Con tan pocos emplazamientos y un seguimiento breve, ese resultado tampoco descarta mejoras a largo plazo. La oportunidad de compartir terreno existe, pero sus beneficios ambientales necesitan medirse en cada contexto.
El estudio de Pensilvania se publicó el 22 de mayo de 2026 en Frontiers in Sustainable Food Systems.
Imagen: Appalachian Voices












