Las protagonistas son dos jóvenes águilas imperiales que nacieron en La Rocina y una vez recuperadas por su debilitamiento han regresado al paraje natural de Doñana; donde se está aclimatando a la zona en El Acebuche antes de dar el siguiente paso hacia la libertad.
Dos jóvenes ejemplares de águila imperial han vuelto a surcar por un momento los cielos del parque natural de Doñana tras pasar por una etapa que ha sido complicada. Estaban muy débiles y por ellos fueron rescatados en la época estival, han recibido atención especializada y regresan ahora al entorno donde nacieron.
Una feliz noticia que pone el foco en la que será su siguiente etapa que es vivir en libertad. Sin duda, la historia de estos dos jóvenes ejemplares de águila imperial permite saber más acerca de cómo se desarrolla todo este proceso y cómo el seguimiento especializado resulta fundamental para su supervivencia.
«El regreso de estas águilas pone de relieve tres pilares de la conservación de especies amenazadas: la detección temprana de problemas, los cuidados veterinarios y la preparación para la suelta», explican al respecto sus responsables que recuerdan que estas actuaciones por parte de la Fundación Endesa y la Junta de Andalucía son clave para acompañar a los ejemplares jóvenes durante sus primeras etapas de vida y favorecer su regreso al medio natural.
Regreso importante del águila imperial
Dos pollos de águila imperial nacidos la pasada primavera en el territorio de La Rocina, en Doñana, han regresado al espacio natural después de permanecer durante los últimos meses en el Centro de Recuperación de Especies Amenazadas (CREA) del Puerto de Santa María (Cádiz).
Ambos ejemplares, según ha informado el Espacio Natural de Doñana (END), fueron rescatados este verano tras detectarse un estado de debilitamiento durante sus primeras semanas de vida fuera del nido.
Ahora, una vez recuperados, han sido trasladados al jaulón de hacking de El Acebuche, donde permanecerán durante un periodo de aclimatación antes de su liberación al medio natural.
En la temporada reproductora de 2026 había en Doñana ocho nidos de águila imperial con pollos y nacieron un total de 15 pollos, todos ellos marcados con emisores GPS.
Sin embargo, durante los meses de julio y agosto se produjo un número inusualmente elevado de incidencias: once de los quince pollos tuvieron que ser rescatados al observarse debilitamiento de los mismos.
De ellos, dos se recuperaron y pudieron regresar a sus territorios, tres fallecieron tras resultar afectados por el virus del Nilo y otros permanecieron en el CREA.
El seguimiento intensivo de la población y los emisores GPS que portan los pollos de águila imperial permitieron detectar rápidamente muchas de estas situaciones e intervenir.
Dos de esos tres últimos ejemplares son los que ayer regresaron a Doñana, el tercer ejemplar continúa por el momento en el CREA, al no encontrarse todavía completamente recuperado.
La construcción del jaulón y las actuaciones de seguimiento, recuperación y conservación de estas especies forman parte del convenio de colaboración entre la Consejería de Sostenibilidad y Medio Ambiente de la Junta de Andalucía y Fundación Endesa para la protección del águila imperial ibérica y el milano real en Doñana.
Este acuerdo permite desarrollar actuaciones de seguimiento y monitorización, adecuación de nidos, chequeos veterinarios, marcaje con emisores GPS, alimentación suplementaria y recuperación de ejemplares.













