España y Portugal tienen 2.663 linces ibéricos, según el informe del censo de 2025 que el Ministerio para la Transición Ecológica (MITECO) publicó el 5 de junio de 2026: 2.269 en España (el 85,2 %) y 394 en Portugal. En 2002 quedaban menos de 100, repartidos en dos núcleos aislados de Andalucía, Doñana y Andújar-Cardeña. Esa recuperación llevó a la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) a rebajar en 2024 su nivel de amenaza de “En Peligro” a “Vulnerable”, aunque el catálogo legal español lo clasifica como especie en peligro de extinción.
El MITECO advierte en su nota de prensa de que la cifra es un mínimo: cada vez cuesta más registrar e identificar uno a uno a todos los ejemplares (se distinguen por el dibujo de sus manchas, que no se repite entre individuos). Del total, 952 son cachorros nacidos en 2025. La población creció un 10,9 % sobre los 2.401 linces de 2024 y casi se ha duplicado desde 2021, cuando había 1.365.
Cómo es el lince ibérico
Es un felino mediano, de patas largas y cola corta, con pinceles negros en las orejas, patillas largas y un pelaje pardusco con manchas negras. Los machos pesan de media unos 13 kilos y las hembras, casi 10, según la ficha del lince de Parques Nacionales. Es sobre todo nocturno y crepuscular, y vive en el monte mediterráneo, entre 400 y 1.300 metros de altitud (en Doñana, a nivel del mar).
El celo llega en enero y febrero y, tras unos 70 días de gestación, nacen de uno a cuatro cachorros (lo normal son dos). A diferencia de los animales ibéricos que hibernan, el lince sigue activo en invierno, que es justo cuando se aparea. Cada ejemplar ocupa un territorio de 4 a 20 km², según su sexo y el conejo que haya en la zona.
Ese conejo de monte es casi lo único que come, ya que supone entre el 70 % y el 97 % de la biomasa de su dieta, según la Estrategia para la conservación del lince ibérico del MITECO. De esta forma, la del lince y el conejo es una relación de depredador y presa (uno de los tipos de relaciones entre especies) tan estrecha que las epidemias del conejo frenan el crecimiento del lince.
Una excepción llamativa en el pelaje es el llamado lince blanco de Jaén. Es Satureja, una hembra nacida en 2021 y seguida por el programa de recuperación de la Junta de Andalucía, que el fotógrafo Ángel Hidalgo grabó en octubre de 2025 sin su tono pardo y anaranjado, aunque con las manchas negras (ECOticias contó el hallazgo con las primeras imágenes). “No es albinismo ni leucismo”, aclaró Javier Salcedo, responsable del plan de recuperación, según Periódico de Ibiza: el cambio afecta a la melanina del pelaje y su causa no está confirmada. En abril de 2026 se la volvió a fotografiar mientras mudaba y recuperaba tonos más cercanos a los habituales, sana y acompañada de una cría, según El Español. El mismo medio recoge un precedente: otra hembra, llamada Inés, también perdió color y lo recuperó tras la muda.
Dónde vive: el mapa de sus 26 núcleos
El censo de 2025 encuentra linces en 26 núcleos de población, y en 18 de ellos hubo cría (17 en España y uno en Portugal).

| Territorio | Linces en 2025 | Principales núcleos (ejemplares) |
|---|---|---|
| Castilla-La Mancha | 1.051 | Montes de Toledo (527), Sierra Morena Oriental de Ciudad Real (356), Sierra Morena Occidental (105-113) |
| Andalucía | 885 | Sierra Morena Oriental, en Jaén y Córdoba (613), Doñana-Aljarafe (133), áreas de conexión de Sierra Morena (61), Campiña del Guadalquivir (44) |
| Portugal | 394 | Vale do Guadiana (394) |
| Extremadura | 302 | Matachel, en Badajoz (178-179), Valdecañas-Ibores (52), Ortiga (49) |
| Región de Murcia | 19 | Tierras Altas de Lorca (19) |
| Castilla y León | 11 | Cerrato palentino (11) |
| Comunidad de Madrid | 1 | Un macho solitario |
Fuente: informe del censo de lince ibérico 2025 (MITECO). Algunos núcleos llevan horquilla, tal como figuran en el informe.
Sierra Morena es la columna vertebral de la especie: entre Andalucía y Castilla-La Mancha suma 1.145 linces, según la nota de prensa del MITECO, una cifra que ya va incluida en los totales de esas dos comunidades. El núcleo que más ejemplares ha ganado desde 2021 es Montes de Toledo, que pasó de 221 a 527 en 2025, según LIFE LynxConnect.
El núcleo del Guadiana es portugués: el Vale do Guadiana reúne toda la población del país, con 394 linces y 129 cachorros. Castilla y León entra en el censo por primera vez, Murcia ya cuenta 19 ejemplares y en Madrid se ha censado un macho solitario. Aragón hizo su primera presuelta (un cercado de adaptación previo a la suelta) el 17 de marzo de 2026 en la cuenca del Huerva, según el Gobierno de Aragón, y no figura en el censo de 2025.
De los parques nacionales donde vive, como Doñana, solo Doñana tiene un núcleo con cría, que el censo cuenta junto al Aljarafe sevillano. Monfragüe tiene 3 ejemplares y Cabañeros, 2, sin cría en ninguno de los dos, y el censo trata a Cabañeros como punto de paso entre núcleos.
El que no vive en España es el lince boreal o europeo (Lynx lynx), otra especie, que llegó a habitar el Cantábrico, el País Vasco y los Pirineos. Sus últimos registros fiables en el lado español del Pirineo son de la primera parte del siglo XX, y según la ficha del MITECO sobre el lince europeo la especie podría considerarse extinguida en el país. El ibérico (Lynx pardinus) es exclusivo de la península.
Cuántos linces ibéricos quedan: de menos de 100 a 2.663
| Año | Linces | Hembras reproductoras | Cachorros |
|---|---|---|---|
| 2002 | Menos de 100 | 31 | Sin dato |
| 2020 | 1.111 | 239 | 414 |
| 2021 | 1.365 | 277 | 500 |
| 2022 | 1.668 | 326 | 562 |
| 2023 | 2.021 | 406 | 722 |
| 2024 | 2.401 | 470 | 844 |
| 2025 | 2.663 | 542 | 952 |
Fuente: MITECO (informe del censo 2025, nota del censo 2020 y Estrategia de conservación) y proyecto LIFE LynxConnect.
La población superó por primera vez el millar en 2020 y los 2.000 ejemplares en 2023. El objetivo de conservación se fija sobre todo en hembras reproductoras, que fueron 542 en 2025 (72 más que en 2024), con una media de 1,75 cachorros por hembra territorial: 2,1 en Castilla-La Mancha y 1,5 en Andalucía.
Vulnerable para la UICN, en peligro de extinción para la ley española
Si sigue o no en peligro de extinción depende de la lista que se consulte, y conviven dos etiquetas:

- Lista Roja mundial de la UICN: Vulnerable, desde el 20 de junio de 2024. Hasta entonces figuraba como “En Peligro”.
- Catálogo Español de Especies Amenazadas: en peligro de extinción. Es la categoría con efectos legales (Real Decreto 139/2011) y así la recoge la Estrategia del MITECO. La orden que retocó el catálogo en mayo de 2025, la Orden TED/452/2025, no menciona al lince.
El salto de 2024 fue desde “En Peligro”, y no desde “En Peligro Crítico”, como se ha llegado a publicar: a “Crítico” pasó en 2002, con un centenar de ejemplares, y salió en 2015, según la Estrategia del MITECO. La UICN se apoyó en que los individuos maduros pasaron de 62 en 2001 a 648 en 2022 y en que el área ocupada creció de 449 km² en 2005 a al menos 3.320 km². En su nota, Francisco Javier Salcedo Ortiz, coordinador del proyecto LIFE Lynx-Connect, describió el caso como la mayor recuperación de una especie de felino lograda gracias a la conservación.
Cómo se salvó del borde de la extinción
En la primera mitad del siglo XX desaparecieron las poblaciones al norte del Sistema Central, del Sistema Ibérico y del arco mediterráneo, y desde 1950 el lince quedó arrinconado en el cuadrante suroccidental de la península. La Estrategia del MITECO lo atribuye a la persecución, las carreteras, la pérdida y fragmentación del hábitat y el declive del conejo, que encadenó la mixomatosis (desde 1950), la enfermedad hemorrágica vírica (desde finales de los años 80) y su variante GI.2 (desde 2011), con mortalidades de hasta el 90 %.
En la recuperación han participado más de 50 instituciones públicas y privadas, con una inversión de más de 100 millones de euros, según la misma Estrategia. Hubo cuatro grandes proyectos LIFE de la Unión Europea, el último de ellos LynxConnect (2020-2025). La cría en cautividad se apoyó en cuatro centros dedicados en exclusiva, El Acebuche (Huelva), La Olivilla (Jaén), Silves (Portugal) y Zarza de Granadilla (Cáceres), más el Zoobotánico de Jerez, y la primera camada nació en 2005. La UICN cuenta más de 400 linces reintroducidos desde 2010, y entre 2021 y 2025 se liberaron entre 29 y 40 cada año, según LIFE LynxConnect.
El resto del trabajo se hizo en el campo. Según la Estrategia, con datos de 2021: convenios con más de 300 fincas, mejoras en más de 266.000 hectáreas, 200.000 conejos soltados para reforzar las poblaciones de presa y al menos 54 intercambios de ejemplares entre núcleos.
Qué amenaza todavía al lince ibérico
Los atropellos son su primera causa de muerte. De las 273 muertes de linces que se registraron en 2025, 212 (el 77,7 %) fueron atropellos en carreteras y pistas, según el informe del censo; 13 se debieron a enfermedad (leucemia felina o parvovirus), 9 a disparos o persecución ilegal y 4 a ahogamiento en balsas de riego, y en 32 casos no se conoce la causa. Castilla-La Mancha, con 86 atropellos, y Andalucía, con 80, concentran la mayoría.
El conejo sigue siendo el cuello de botella. La Estrategia sostiene que la enfermedad hemorrágica “sigue controlando” sus poblaciones y limita el crecimiento del lince, y la UICN, que clasifica al conejo europeo como “En Peligro”, suma como riesgos las enfermedades de los gatos domésticos, la caza furtiva y el cambio climático. Doñana-Aljarafe recuerda que el avance no está garantizado: pasó de 94 linces en 2021 a 133 en 2024 y en 2025 sigue en 133.
La meta para dar a la especie un estado de conservación favorable es llegar en 2040 a 750 hembras reproductoras, o a 1.500 individuos maduros, en poblaciones conectadas entre sí. Con las 542 hembras contadas en 2025, faltan 208.









