Un paso claro e inédito en la historial del Parlamento de Nepal ya que ha declarado que el cambio climático es una amenaza para la seguridad nacional; palabras que llegan una semana después de la grave riada que por ahora ha superado el millar de muertos y donde todavía unas 4.000 personas siguen desaparecidos tanto en el norte como en el centro del país.
Una decisión que pone el foco en la cada vez más creciente vulnerabilidad de una zona como la del Himalaya donde cada vez hay más réplicas de fenómenos extremos; por lo que reclaman desde el Parlamento que haya más implicación de la comunidad internacional.
De esta manera, los legisladores han pedido al ejecutivo nacional a que refuerce los sistemas de vigilancia y alerta temprana ante este tipo de sucesos, al tiempo que instan a priorizar la prevención ante la respuesta posterior a las catástrofes. El primer ministro, Balendra Shah, ha calificado la reciente tragedia como una grave advertencia y ha recordado que un país como Nepal no puede afrontar en solitario los efectos de la crisis climática.
Nepal y su lucha contra el cambio climático con más de 500 desastres anuales
El Parlamento de Nepal aprobó este miércoles una propuesta especial que declara el cambio climático como una amenaza a la seguridad nacional, tras la devastadora riada que arrasó el norte y centro del país del Himalaya dejando más de 1.000 muertos y 4.000 desaparecidos.
La propuesta, presentada por el presidente de la cámara, Dol Prasad Aryal, insta al Gobierno a fijar la postura de Nepal en el escenario internacional ante los crecientes riesgos que afronta la región para evitar futuras tragedias.
«Nepal es un país extremadamente propenso a los desastres, vulnerable tanto a las catástrofes naturales como a las provocadas por el ser humano. Su diversidad geográfica, su frágil estructura geológica, un desarrollo no planificado y expuesto a riesgos, unas infraestructuras deficientes, la escasez de recursos y el cambio climático han contribuido a la recurrencia de diversos desastres», señala el texto.
Más de 500 desastres ocurren en Nepal cada año, causando importantes pérdidas humanas y materiales, según el balance parlamentario.
El presidente de la cámara afirmó que los efectos del cambio climático se llevan debatiendo desde hace décadas, pero que las condiciones cambiantes en el Himalaya requieren una mayor atención internacional.
Actuaciones preventivas y comunitarias
Más de 500 desastres ocurren en Nepal cada año, causando importantes pérdidas humanas y materiales, según el balance parlamentario.
El documento también aboga por pasar de la respuesta tras el desastre a la preparación previa, al señalar que la reciente catástrofe ha puesto de manifiesto la necesidad de reforzar los sistemas de vigilancia y alerta temprana.
«Por tanto, Nepal debe alzar su voz de forma más clara y enérgica en el debate internacional sobre los daños y pérdidas causados por el cambio climático», subraya la propuesta, que insta al Ejecutivo a abordar el tema con mayor contundencia.
El primer ministro nepalí, Balendra Shah, compareció ante los legisladores para alertar de que la reciente crisis en el distrito de Rasuwa, desencadenada por una avalancha de rocas y nieve en el río Bhote Koshi, es el peor desastre de este tipo registrado históricamente en la zona.
«Este suceso es una grave advertencia del creciente riesgo al que nos enfrentamos», dijo Shah.
El mandatario recalcó que Nepal no puede afrontar esta crisis en solitario y anunció que exigirán a la comunidad internacional que asuma su parte en lo que definió como una «responsabilidad compartida» global para mitigar el impacto climático.



