El cambio climático cambiará el mapa agrícola de España. Los modelos predictivos revelan que el norte aumentará su fertilidad por la subida de las temperaturas. Por el contrario, los campos del interior y del este peninsular sufrirán una preocupante pérdida de rendimiento.
Una novedosa herramienta científica del CSIC calcula el impacto climático directo sin contemplar mejoras tecnológicas futuras. Los resultados muestran que casi la mitad de los habitantes del planeta sufrirá desabastecimiento debido al progresivo deterioro de las cosechas.
El declive se ensaña especialmente con los países tropicales, mientras que Escandinavia registra modestos incrementos de productividad. Sin embargo, este aumento septentrional resulta insuficiente para cubrir el gran déficit alimentario que se generará globalmente por las sequías.
La transformación agrícola obligará a rediseñar los sistemas de riego, cambiar de variedades de cultivo y reubicar producciones enteras. Los agricultores humildes necesitarán apoyo financiero urgente para sobrevivir a esta inminente sacudida socioeconómica global.
El cambio climático cambiará el mapa agrícola de España y alterará la producción de alimentos
El cambio climático cambiará el mapa agrícola de España durante las próximas décadas. Un estudio del Instituto de Análisis Económico (IAE-CSIC) revela que el calentamiento global modificará profundamente la capacidad de producción de alimentos, favoreciendo a algunas regiones del norte mientras reduce el potencial agrícola en amplias zonas del interior peninsular.
La investigación utiliza una nueva herramienta denominada CADI (Climate-Driven Agricultural Decline Index), capaz de proyectar la evolución del potencial productivo de las tierras agrícolas con una resolución de 10 x 10 kilómetros, permitiendo identificar con precisión las áreas más vulnerables.
El cambio climático cambiará el mapa agrícola de España según el CSIC
Las simulaciones muestran que la cornisa cantábrica, Galicia y los Pirineos incrementarán su capacidad potencial de producción agrícola gracias a unas condiciones climáticas más favorables.
En cambio, buena parte del interior peninsular y del centro-este de España experimentarán un descenso progresivo de productividad, con algunas zonas donde las pérdidas serán especialmente acusadas.
Según el investigador del IAE-CSIC, Hannes Mueller, España reproduce a pequeña escala el mismo patrón que ya se observa a nivel mundial.
El nuevo índice CADI permite anticipar el impacto del clima
La plataforma CADI calcula exclusivamente el efecto del cambio climático sobre la productividad agrícola, sin tener en cuenta futuras mejoras tecnológicas, nuevos cultivos o medidas de adaptación.
Para ello compara la productividad biofísica máxima de cada territorio utilizando distintos escenarios climáticos y manteniendo la distribución agrícola registrada en 2020.
El resultado ofrece una imagen precisa de cómo evolucionará el potencial natural de las tierras de cultivo hasta finales de siglo.
Las regiones tropicales sufrirán las mayores pérdidas
El estudio concluye que alrededor del 16 % de las tierras agrícolas del planeta ya han perdido más del 10 % de su potencial productivo entre los periodos 1981-2000 y 2001-2020.
Las mayores pérdidas se concentran en las regiones tropicales, mientras que las latitudes más septentrionales de Europa, como Escandinavia, Finlandia o zonas alpinas, podrían beneficiarse del aumento de temperaturas.
No obstante, los investigadores recuerdan que esas ganancias parten de niveles productivos históricamente bajos y no compensan el descenso registrado en otras regiones.
Casi la mitad de la población mundial podría verse afectada
Las proyecciones indican que, con un calentamiento global aproximado de 2,1 ºC, cerca del 49 % de la población mundial vivirá entre 2041 y 2060 en territorios donde continuará disminuyendo el potencial agrícola.
Además, apenas un 5 % de las tierras agrícolas tropicales concentra ya el 35 % de las pérdidas mundiales estimadas, una desigualdad que podría intensificarse durante las próximas décadas.
Los autores alertan de que esta situación incrementará las diferencias entre países y también dentro de cada territorio.
La adaptación será el gran desafío del futuro
El CSIC considera que identificar con antelación las zonas más vulnerables permitirá orientar mejor las políticas agrarias y las inversiones públicas.
Los investigadores destacan que será necesario desarrollar nuevas tecnologías, modificar cultivos, optimizar el uso del agua e incluso trasladar parte de la producción agrícola hacia áreas con mejores condiciones climáticas.
Sin embargo, advierten de que los pequeños agricultores y los territorios con menos recursos serán quienes afronten mayores dificultades para adaptarse a este nuevo escenario.
Una hipótesis que ya es certeza
Que el cambio climático cambiará el mapa agrícola de España deja de ser una hipótesis para convertirse en una previsión respaldada por modelos científicos de alta resolución. El desafío ya no consiste únicamente en producir alimentos, sino en adaptar el sistema agrícola a unas condiciones climáticas completamente diferentes.
La herramienta CADI ofrece una base científica para anticiparse a esos cambios y orientar decisiones que serán determinantes para garantizar la seguridad alimentaria, la sostenibilidad del campo y la resiliencia de las zonas rurales durante las próximas décadas.
El cambio climático cambiará el mapa agrícola de España en 10 minutos
¿Por qué el cambio climático cambiará el mapa agrícola de España?
Porque el aumento de las temperaturas y las alteraciones en las precipitaciones modificarán la capacidad natural de los cultivos para producir alimentos según la región.
¿Qué zonas de España ganarán productividad agrícola?
Según el CSIC, la cornisa cantábrica, Galicia y los Pirineos serán las áreas con mejores perspectivas de crecimiento del potencial agrícola.
¿Qué regiones perderán capacidad para producir alimentos?
Gran parte del interior peninsular y del centro-este de España registrarán un descenso de productividad asociado al cambio climático.
¿Qué es el índice CADI desarrollado por el CSIC?
Es una plataforma científica que proyecta la evolución del potencial agrícola mundial hasta 2100, analizando únicamente el efecto del clima con mapas de alta resolución.



