Derriban el árbol de la abuela, un álamo centenario de Arizona, para construir el muro

Sandra M.G.
Publicado el 7 de octubre de 2026 a las 12:02
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Árbol de la abuela, un álamo centenario de Arizona, antes de su derribo para construir el muro fronterizo

El árbol de la abuela fue arrancado tras 70 días de resistencia ambientalista contra las obras del muro fronterizo que se está instalando entre Estados Unidos y México.

Hablamos de un árbol centenario ubicado en la localidad de Lochiel (Arizona) que se había convertido en un símbolo para los ecologistas, que advertían de los nefastos costes para el medio ambiente local que tiene la construcción del muro fronterizo ordenada por el presidente Trump.

La ‘vigilia ambientalista’ para cuidar el árbol de la abuela ha durado casi 2 meses y ha acabado cuando los constructores del muro han arrancado el emblemático árbol, que era el que restaba del grupo original de cuatro álamos, de los que 3 ya sucumbieron a causa del muro.

Para poder realizar el derribo, se necesitó que la Patrulla Fronteriza interviniese. Un grupo de agentes irrumpió en el campamento que protegía al árbol de la abuela y abrió el camino para que entrasen los constructores del muro. Según las fuentes consultadas, hubo varios detenidos y algunos heridos.

La congresista Adelita Grijalva es una de las voces que ha defendido al árbol de la abuela y se ha quejado de que, además de coartar las libertades y profanar sitios sagrados, este muro tiene costes medioambientales inconmensurables y es ‘inútil e imprudente’.

En el artículo se cuenta que los activistas estuvieron casi 70 días protegiendo al árbol de la abuela, que se necesitó la actuación de la patrulla fronteriza y comenta las declaraciones de la congresista Grijalba acerca del muro fronterizo, su utilidad, su coste y los daños que está conllevando su construcción.


El muro de Trump acaba con el árbol de la abuela

Un centenario árbol que estaba siendo cuidado por ambientalistas por más de dos meses en la frontera de Arizona con México fue derribado este lunes por contratistas que construyen el muro, a pesar de la oposición de los manifestantes y congresistas.

El álamo, conocido como ‘el árbol de la abuela’, era el último ejemplar que quedaba en pie de cuatro centenarios árboles que bordeaban una propiedad privada a lo largo de Border Road, un camino de tierra que recorre la frontera en la histórica zona de Lochiel.

Agentes de la Patrulla Fronteriza desplegaron un operativo para desalojar a los ambientalistas que cuidaban el árbol desde hacía 70 días, después de que tres fueran talados. Varios de los manifestantes fueron detenidos, según informó el medio Arizona Luminaria.

La congresista demócrata Adelita Grijalva denunció que algunos de los ambientalistas resultaron heridos en el operativo en el que el árbol fue arrancado de raíz. “Así es como se ve la militarización de nuestras zonas fronterizas; y todo se debe a que el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) tiene más dinero de los contribuyentes del que sabe gestionar y lo está malgastando en un segundo muro fronterizo imprudente e inútil”, dijo la legisladora en un comunicado.

Un muro inútil y demasiado costoso para el medio ambiente

La semana pasada, el Servicio Forestal de EEUU anunció cierres y restricciones de acceso durante más de dos años en varias zonas de Arizona debido a las obras de construcción del muro fronterizo con México, que finalmente acabaron con el árbol de la abuela.

El cierre se extenderá hasta el 20 de enero de 2029, según un comunicado de la agencia que citó la «salud y la seguridad pública» como motivos de la decisión. Grijalva ya había rechazado los cierres ordenados, advirtiendo que los cierres obstaculizarían la veeduría ciudadana. La legisladora recordó que no es la primera vez que se profana un sitio sagrado o se afecta el medioambiente debido a la construcción del muro.

En mayo pasado, un contratista del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) dañó un sitio arqueológico de 1.000 años de antigüedad conocido como Las Playas Intaglio, también en Arizona, durante la construcción del muro fronterizo en territorio de la Nación Tohono O’odham.

“Las administraciones van y vienen, pero lamentablemente el daño que la administración Trump está causando a nuestras irremplazables zonas fronterizas no puede revertirse simplemente”, consideró la congresista que defendía la permanencia del árbol de la abuela.

Cuidando del árbol de la abuela

Un centenario árbol que estaba siendo cuidado por ambientalistas por más de dos meses en la frontera de Arizona con México fue derribado este lunes por contratistas que construyen el muro, a pesar de la oposición de los manifestantes y congresistas.

El álamo, conocido como ‘el árbol de la abuela’, era el último ejemplar que quedaba en pie de cuatro centenarios árboles que bordeaban una propiedad privada a lo largo de Border Road, un camino de tierra que recorre la frontera en la histórica zona de Lochiel.

Agentes de la Patrulla Fronteriza desplegaron un operativo esta mañana para desalojar a los ambientalistas que cuidaban el árbol desde hacía 70 días, después que tres fueran talados. Varios de los manifestantes fueron detenidos, según informó el medio Arizona Luminaria.

La congresista demócrata Adelita Grijalva denunció que algunos de los ambientalistas resultaron heridos en el operativo en el que el árbol fue arrancado de raíz.

“Así es como se ve la militarización de nuestras zonas fronterizas; y todo se debe a que el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) tiene más dinero de los contribuyentes del que sabe gestionar y lo está malgastando en un segundo muro fronterizo imprudente e inútil”, dijo la legisladora en un comunicado.

Restricciones para seguir con la construcción

La semana pasada, el Servicio Forestal de EEUU anunció cierres y restricciones de acceso durante más de dos años en varias zonas de Arizona debido a las obras de construcción del muro fronterizo con México. El cierre se extenderá hasta el 20 de enero de 2029, según un comunicado de la agencia que citó la «salud y la seguridad pública» como motivos de la decisión.

Grijalva ya había rechazado los cierres ordenados, advirtiendo que los cierres obstaculizarían la veeduría ciudadana. La legisladora recordó que no es la primera vez que se profana un sitio sagrado o se afecta el medioambiente debido a la construcción del muro.

En mayo pasado, un contratista del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) dañó un sitio arqueológico de 1.000 años de antigüedad conocido como Las Playas Intaglio, también en Arizona, durante la construcción del muro fronterizo en territorio de la Nación Tohono O’odham.

“Las administraciones van y vienen, pero lamentablemente el daño que la administración Trump está causando a nuestras irremplazables zonas fronterizas no puede revertirse simplemente”, consideró la congresista.

Sandra M.G.

Sandra M.G.

Inicie mi trayectoria en ECOticias.com como colaboradora y después desempeñé el puesto de redactora, especializada en temas como medio ambiente, cambio climático, energías renovables, sostenibilidad y ecología. Ganadora de varios premios literarios.

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