En 1885, con 15 años, Enos Mills levantó una cabaña de troncos de una sola estancia a los pies de Longs Peak, en Colorado. Treinta años después nacía el parque nacional de las Montañas Rocosas, creado el 26 de enero de 1915 tras una campaña que él mismo cifró en seis años, y el diario The Denver Post acabaría llamándole «padre» del parque.
La cabaña sigue en pie y en 2016 funcionaba como museo, con visitas concertadas, según ColoradoBiz. El expediente que la inscribió en el Registro Nacional de Lugares Históricos de Estados Unidos, redactado en 1972 por los historiadores F. R. Holland y Perry Eberhart, describe a su dueño como «sin duda, el mayor naturalista de Colorado», aunque fuera autodidacta.
Una cabaña de troncos levantada a los 15 años
Mills nació en Kansas y se trasladó muy joven a Colorado a causa de una enfermedad digestiva, según su biografía en el Servicio de Parques Nacionales. La revista ColoradoBiz recordaba en 2016 que era hijo de cuáqueros y que creció en una granja de trigo oyendo a su madre hablar de las Montañas Rocosas.
El expediente del Registro Nacional detalla cómo era el refugio, con troncos ensamblados, juntas rellenas de madera y barro, tejado de chapa, una sola puerta y una sola ventana.
«Aquí estudió la naturaleza, en los libros y de primera mano», escriben los autores del expediente, que añaden que en esa cabaña hizo también «la mayor parte» de sus primeros escritos. Aprendió mucho sobre Longs Peak del reverendo E. J. Lamb, primo suyo según ColoradoBiz, que tenía su finca muy cerca y que, junto a su hijo Carlyle, llevaba años guiando a visitantes hasta la cumbre.
Con 15 años subió por primera vez a Longs Peak, de 4345 metros. A lo largo de su vida repitió la ascensión 40 veces en solitario y cerca de 300 más como guía, según el Servicio de Parques Nacionales.
Un encuentro con John Muir que le cambió la vida
Tras pasar unos años trabajando en Butte, en Montana, en 1889 coincidió por casualidad con el naturalista John Muir en una playa de San Francisco. «A partir de ese momento, Mills dedicó su vida al activismo conservacionista, las conferencias y la escritura», resume el Servicio de Parques Nacionales.
Sus subidas a Longs Peak eran algo más que paseos. «No eran solo “excursiones”, eran “recorridos de naturaleza”», escriben Holland y Eberhart, que le atribuyen haber hecho de la ascensión a ese pico «un pasatiempo nacional» y recuerdan que se le llegó a llamar «padre de la salida de campo».

Un hotel sin alcohol ni naipes al pie de Longs Peak
En 1902 volvió a Colorado y compró a un primo el alojamiento Longs Peak House, en Estes Park, que con el tiempo convirtió en Longs Peak Inn. Desde allí llevaba a los huéspedes de excursión por la montaña y les daba charlas sobre naturaleza por las noches.
Según ColoradoBiz, en el hotel no se permitía fumar, beber alcohol, tocar música ni jugar a las cartas, porque Mills lo consideraba una distracción de la naturaleza que rodeaba a los clientes.
«Enos pasó su vida intentando desmontar el mito de que los animales salvajes eran feroces y la naturaleza virgen, peligrosa», contó a esa revista su bisnieta, Eryn Mills. «Hasta el día de su muerte animó a la gente a salir a la naturaleza y vivirla de forma pacífica», añadió.
Entre 1902 y 1906 fue además observador oficial de nieve del estado de Colorado. Medía la profundidad de la nieve para prever cuánta agua bajaría con el deshielo en primavera y verano.
Flores arrancadas de raíz y montañas despojadas de su paisaje
Hacia 1900, a los ganaderos, cazadores, mineros y colonos se habían sumado los turistas. Otros parques del Oeste ya conocían esa presión, y en Yosemite se había abierto en 1881 un túnel en una secuoya para que pasaran las diligencias. En Estes Park, una asociación local de protección y mejora impulsaba la conservación del entorno.
«Quienes arranquen las flores de raíz serán condenados por todas las personas dignas», advertía aquella asociación, según recoge la historia oficial del parque.
Mills llevó la queja más lejos en su libro The Rocky Mountain Wonderland, publicado en abril de 1915. Allí comparaba las Rocosas con Suiza y lamentaba que «los atractivos de los Alpes se están preservando, mientras que a las Montañas Rocosas se las está despojando de su paisaje».
Miles de cartas y conferencias por todo el país
En 1909, Mills empezó a defender en público la creación del que sería el décimo parque nacional del país. Durante varios años dio conferencias por todo Estados Unidos, escribió miles de cartas y artículos y presionó al Congreso, según el Servicio de Parques Nacionales.
El empresario F. O. Stanley, coinventor del coche de vapor Stanley Steamer y dueño de un gran hotel en Estes Park, le pagaba los viajes y presionaba a los políticos de la costa este. Así lo explicó a ColoradoBiz James Pickering, profesor de la Universidad de Houston y autor de numerosos trabajos sobre la historia de la zona.
«No hay ninguna razón en el mundo, dados sus orígenes y sus intereses, para que estas dos personas se unieran de forma simbiótica», dijo Pickering. «Compartían esa pasión común y el deseo de hacer algo al respecto, como un regalo a la nación».
La mayoría de los dirigentes cívicos apoyaron la idea, igual que la Cámara de Comercio de Denver, el Colorado Mountain Club, el Sierra Club y las Hijas de la Revolución Americana. En general, los intereses mineros, madereros y agrícolas se opusieron. Proteger un territorio obligaba ya entonces a discutir sus usos, algo que siguen comprobando hoy campañas ciudadanas como Acción por Doñana.
Will Shafroth, entonces presidente de la National Park Foundation y bisnieto del gobernador John Shafroth, que respaldó la campaña, contó a ColoradoBiz que Mills prendió por todo el estado «un incendio de acción en la pradera». «Enos Mills fue un clásico ciudadano activista, del tipo de personas apasionadas por proteger lugares especiales de este país», dijo.
La campaña tuvo también defensoras. Mary Belle King Sherman, profesora de derecho parlamentario en la John Marshall School of Law de Chicago, se instaló en Estes Park en 1909 y recorrió clubes de mujeres de Colorado y de otros estados para ganar apoyos.
«Toda comunidad debería tener un lugar en el que la gente pueda pasar su tiempo libre, donde entre en contacto directo con cosas bellas e interesantes del mundo al aire libre», dijo el 13 de marzo de 1915 en una conferencia sobre parques nacionales celebrada en Berkeley, California. Con los años la llamaron «la dama de los parques nacionales».
La ley que Woodrow Wilson firmó el 26 de enero de 1915
El 26 de enero de 1915, el presidente Woodrow Wilson firmó la ley del parque nacional de las Montañas Rocosas. Los primeros gestores tenían que proteger 358,3 millas cuadradas, unos 928 kilómetros cuadrados, con un presupuesto escaso.
Mills lo celebró en una nota de su libro, añadida cuando el texto ya estaba en imprenta. El parque, escribió, «se ha establecido tras una campaña de seis años».
«En los años venideros, cuando yo duerma bajo los pinos, miles de familias encontrarán descanso y esperanza en este parque», esperaba Mills, según la historia oficial. El 4 de septiembre de 1915 posó en la ceremonia de inauguración junto a Stanley, Sherman, Ed Taylor y el gobernador George Carlson. Este 2026 se cumplen 111 años de la ley.
Las hermanas Burnell y la pelea por el transporte del parque
Elizabeth y Esther Burnell llegaron a Estes Park en el verano de 1916 para alojarse en Longs Peak Inn. En 1917, Mills las animó a presentarse al examen de profesoras de naturaleza, ambas aprobaron y el parque les dio licencia como guías.
Elizabeth fue la primera mujer guía en Longs Peak y dirigió durante 12 veranos la escuela de senderos de Mills. Esther se casó con él en 1918 y le ayudó a llevar el hotel, según la página del parque dedicada a estas mujeres.
Ese mismo año, el Servicio de Parques Nacionales dio a una sola empresa la exclusiva del transporte dentro del parque, lo que dejaba fuera los coches de hoteles como el de Stanley o Longs Peak Inn, y Mills y Stanley lucharon contra ese monopolio.
Mills murió en 1922, con 52 años. Esther siguió más de 20 años al frente del hotel y difundiendo los escritos de su marido, según el parque. Junto a Elizabeth y Stanley mantuvo además la pelea por el transporte hasta ganarla en 1927, según ColoradoBiz.
Lo que la historia del «padre» no termina de aclarar
Las cifras de su vida no siempre cuadran entre fuentes. El Servicio de Parques Nacionales habla de cerca de 300 ascensiones como guía, mientras el expediente de 1972 «estima» más de 250 en unos treinta años, y ColoradoBiz fecha en 1901 la compra que el parque sitúa en 1902.
El título de padre del parque también simplifica, porque la ley salió adelante gracias a una red de clubes, empresarios, políticos y mujeres como Sherman.
Aquellas montañas tampoco eran una tierra vacía, porque la historia oficial recuerda que los ute dominaron esos valles hasta finales del siglo XVIII, aunque nunca vivieron en ellos todo el año, mucho antes de que llegaran colonos y turistas. Y, como en cualquier espacio protegido recién declarado, la ley fue solo el principio de su gestión.
La biografía oficial de Mills está publicada en el Servicio de Parques Nacionales de Estados Unidos, en una ficha actualizada el 1 de agosto de 2021.
Imagen: Thomson200 / Wikimedia Commons (CC0)













