En un valle seco del condado de Beaver, en el suroeste de Utah, una central de ventiladores gigantes empezó a mandar electricidad a la red el 24 de septiembre. Según la empresa, es la primera vez en el mundo que lo consigue una planta de geotermia mejorada a gran escala, y seis días después ya producía 33 megavatios (MW) netos y cobraba por ellos.
La instalación se llama Cape Station y es de Fervo Energy, una empresa de Houston que salió a bolsa en mayo de 2026. El plan es llegar a 500 MW en 2028 con pozos horizontales perforados con las mismas técnicas que usa la industria del petróleo y el gas.
Cape Station conecta su primer bloque a la red
Fervo anunció el hito en una nota del 24 de septiembre y lo calificó como la primera vez que un desarrollo de geotermia mejorada a escala de compañía eléctrica alcanza la llamada «primera potencia» en cualquier lugar del mundo, es decir, que la planta está sincronizada con la red y exporta electricidad.
«Esto cambia las reglas del juego para la industria geotérmica», dijo Tim Latimer, consejero delegado y cofundador de Fervo Energy. «Establece la EGS como la nueva tecnología de generación de electricidad que define nuestra época», añadió, y cerró con una frase corta: «Esto no ha hecho más que empezar».
El 1 de octubre la empresa comunicó que la planta había entrado en operación comercial el 30 de septiembre, un día antes de la fecha fijada en su contrato de compraventa de energía. Según Fervo, ese primer bloque, al que llama GeoBlock, produjo 33 MW netos, el umbral que exigía el contrato, y ya genera ingresos.
«Ningún equipo había construido nunca un proyecto así en ningún lugar del mundo, y lo hemos hecho antes de plazo», dijo Latimer en ese segundo comunicado. La empresa asegura que levantó la central de este primer bloque en 23 meses y que cree poder bajar a 18 en los siguientes.
Qué es la geotermia mejorada
Una central de energía geotérmica de las de siempre se pone donde ya hay agua caliente o vapor bajo tierra, en Islandia, en California o junto a un volcán. Bajo Cape Station hay calor de sobra a varios kilómetros, pero la roca está seca y apenas deja pasar el agua.
Ahí entran los sistemas geotérmicos mejorados, o EGS. El DOE, el Departamento de Energía de Estados Unidos, lo resume en que se inyecta fluido hondo «en condiciones cuidadosamente controladas» para crear fracturas nuevas y reabrir otras, y luego el agua que se ha calentado en esa roca se bombea a la superficie.
«La geotermia tradicional nunca se habría podido hacer en el sur de Utah», le dijo a Canary Media Dawn Owens, vicepresidenta sénior de Fervo.
Fervo perfora como una petrolera
Los pozos van en horizontal y salen varios de una misma plataforma, como en los campos de petróleo y gas. «Cape Station funciona porque tratamos el subsuelo como un problema de ingeniería», dijo Jack Norbeck, director de tecnología y cofundador, para quien la primera potencia «es la prueba de que la ciencia funciona».
En 2022 el primer pozo comercial de la empresa, en Nevada, bajó hasta unos 3420 metros y tardaron 70 días. En julio de 2026 el Sawtooth 7, ya de la segunda fase de Cape Station, sumó unos 5930 metros de longitud medida, con unos 2290 en horizontal, en 21 días y con la roca a unos 238 °C.
«Siempre hemos creído que la curva de aprendizaje nos permitiría perforar cada vez más hondo, hasta roca más caliente, sin que el coste de perforación subiera de forma significativa», dijo entonces Latimer.
El calendario hasta los 500 megavatios
La primera fase de Cape Station suma unos 100 MW repartidos en tres bloques de 33 MW. Los otros dos deberían entrar en operación comercial antes del 1 de enero de 2027, y la segunda fase, de 400 MW más, ya está en obras con fecha prevista en 2028.
Fervo tiene contratados unos 900 MW de venta de energía en Cape Station, lo que según la empresa equivale al consumo anual de casi un millón de hogares estadounidenses. La primera electricidad va a Shell Energy, un comercializador de California, y la ampliación de 400 MW se apoya en un acuerdo con Google, según contó Canary Media.
«Con más de 1 gigavatio en contratos de compraventa de energía vinculantes en toda nuestra cartera, la entrada en operación de este primer GeoBlock es el comienzo de una base de ingresos previsibles y a largo plazo», dijo David Ulrey, director financiero de Fervo.
A Canary Media, Owens le contó que la planta piloto de 3,5 MW que la empresa tiene en Nevada desde finales de 2023, llamada Project Red, fue importante para demostrar la técnica, y que Cape Station demuestra que se puede llevar a escala de red. «Es algo enorme para Fervo y para la industria geotérmica en general», dijo.
Utah y el Departamento de Energía llevaban años preparando el terreno
Cape Station está en la zona de Milford, la misma donde el DOE financia FORGE, su campo de pruebas de geotermia mejorada. Cuando la empresa arrancó la perforación, en septiembre de 2023, su nota ya decía que el proyecto se beneficiaría de las investigaciones de FORGE.
En aquel acto, el gobernador de Utah, Spencer Cox, dijo que «Utah no es ajeno al liderazgo energético» y que las innovaciones geotérmicas como las de Fervo tendrían «un papel crítico» para mantener ese liderazgo «durante generaciones».
El DOE calculó en marzo de 2024, en su informe Pathways to Commercial Liftoff, que la geotermia de nueva generación podría aportar de forma rentable hasta 90 gigavatios en Estados Unidos en 2050, frente a los unos 3,7 gigavatios de geotermia convencional que había entonces, según Utility Dive.
En Europa también hay un plan para impulsar la geotermia. Lo que ofrece Fervo, según Canary Media, es electricidad limpia las 24 horas, justo cuando los centros de datos disparan la demanda y hace falta equilibrar una solar y una eólica que van y vienen.
Lo que el anuncio todavía no demuestra
Los 33 MW netos y los plazos los da la propia empresa, que es una compañía cotizada y acompaña sus comunicados de una larga lista de riesgos. Por ahora funciona un bloque de tres, y los 400 MW de la segunda fase están en construcción.
El coste sigue siendo alto. Fervo le dijo a Canary Media que la primera fase entrega energía a unos 7000 dólares por kilovatio y la segunda a unos 5500, cuando construir una central de gas costó de media 2157 dólares por kilovatio en 2025. Latimer se ha marcado como meta bajar a 3000 dólares por kilovatio.
La geotermia supone hoy solo el 0,4 % de la generación eléctrica de Estados Unidos, recuerda el mismo medio, y crecer exige abaratar la perforación, salvar barreras económicas y regulatorias y limitar los impactos en las comunidades y el entorno. La técnica de inyectar fluido para fracturar la roca es pariente de la que se discute en el debate sobre el fracking, y Fervo no ha hecho públicas las condiciones de sus contratos.
«El logro de la primera potencia de Fervo enseña a los inversores el tamaño y la escala de la oportunidad para muchos más hitos así, en otras empresas y en otros emplazamientos», dijo a Canary Media Mitchell Smith, responsable de red del Mountain West Geothermal Consortium, una iniciativa bipartidista que pide más financiación pública y privada «para sacar adelante más proyectos de forma responsable y al ritmo de la demanda».
«Venimos diciendo desde el principio que nuestra tecnología hace la geotermia más escalable y asequible en más lugares», resumió Owens. «Es algo que ninguna empresa de geotermia de nueva generación había conseguido antes».
Imagen: Fervo Energy














