Eco América

J.P. Morgan compró en 1900 una playa y un acantilado en Maine para la boda de su hija: su nieta terminó donando 100 hectáreas a lo que hoy es el Acadia National Park

J. P. Morgan compró una playa de Maine como regalo de boda y décadas después su familia la convirtió en terreno protegido.

J.P. Morgan compró en 1900 una playa y un acantilado en Maine para la boda de su hija: su nieta terminó donando 100 hectáreas a lo que hoy es el Acadia National Park

J. P. Morgan compró en 1900, 117 acres de costa en Maine, algo más de 47 hectáreas. Lo hizo para regalárselo a su hija Louisa por su boda. Este terreno incluía Sand Beach y el promontorio de Great Head que, a día de hoy, son parte del Parque Nacional Acadia.

Durante medio siglo, este terreno fue una finca privada de verano, pero tras un incendio devastador, Eleanor Morgan Satterlee, nieta de Morgan, cedió a Estados Unidos 100 acres para su conservación como terreno público.

Un regalo junto al Atlántico

Louisa Morgan se casó el 15 de noviembre del año 1900 con Herbert Satterlee, y la compra, aunque se inició en ese periodo para que fuera un regalo de boda, no quedó formalizada hasta el 1910 por la existencia de problemas con la titularidad del suelo.

En 1911 se inició la construcción de la casa de verano, la conocida como Satterlee Field, convirtiendo una zona de costa rocosa, en un lugar de descanso que contaba con viviendas de estilo rústico, jardines, senderos y varios edificios auxiliares.

Veranos en Satterlee Field

El matrimonio tuvo dos hijas, Mabel y Eleanor, nacidas en 1901 y 1905 respectivamente, que crecieron en ese entorno de playa, bosque y acantilados de Mount Desert Island durante las estancias familiares.

Durante 35 años, desde el 1911 y el 1946, el Servicio de Parques Nacionales afirma que la familia pasaba alrededor de seis semanas al año durante los meses de verano. La propiedad estaba pegada a los terrenos de Acadia, y permitían acceder a los visitantes a Sand Beach cuando aún el suelo era propiedad privada.

El incendio cambió el destino

Louisa murió en octubre de 1946, y Herbert en julio de 1947, poniendo punto y final a las vacaciones familiares. En ese mismo año, 1947, un incendio en los meses de otoño sacudió parte de Mount Desert Island destruyó la mayor parte de la finca Satterlee.

Aunque Eleanor quiso volver el verano siguiente, todo había cambiado, el paisaje ya no era el mismo, la situación familiar tampoco, así que ella y Mabel entregaron la propiedad en memoria de su madre, y así permitir que otras personas pudieran disfrutar de ese tramo de costa.

La donación de 1949

Esa cesión incluía unos 100 acres, el equivalente a unas 40 hectáreas, al Parque Nacional Acadia, e incluía la zona de Great Head y Sand Beach. Se colocó una placa de bronce en la escalera que daba acceso a la playa, donde se indica que la donación se produjo en 1949 en memoria de Louisa P. Satterlee. En la placa pone que la donación la realizó Eleanor, aunque los documentos oficiales señalan a las dos hermanas como los artífices de la donación. Es un matiz importante que no cambia el resultado final, la propiedad quedó protegida hasta el día de hoy.

La huella sigue en el paisaje

El paisaje actual nada tiene que ver con el que quedó tras el incendio, aunque sí se conserva alguna pista de que algo sucedió en aquel lugar, como las ruinas de una torre de piedra que tuvo salón de té y observatorio. Pero los visitantes pueden verlo pueden recorrer Great Head Trail, una ruta circular de unos 3 km que parte de Sand Beach. Lo que empezó siendo un regalo de boda, ha terminado siendo un gran paisaje abierto al público.

La información oficial se ha publicado en el Servicio de Parques Nacionales de Estados Unidos.

Temas

Relacionados