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Estados Unidos abre 17,8 millones de hectáreas de bosques a la tala y pone fin a una protección histórica

Washington propone derogar una norma ambiental vigente desde 2001 para permitir nuevas actuaciones forestales y carreteras en extensas áreas silvestres de los bosques nacionales.

Estados Unidos abre 17,8 millones de hectáreas de bosques a la tala y pone fin a una protección histórica

Estados Unidos abre 17,8 millones de hectáreas de bosques a la tala: la Administración estadounidense busca eliminar una antigua restricción ambiental para permitir varias obras viales y la deforestación en zonas vírgenes. La medida impacta directamente sobre millones de kilómetros de terrenos públicos protegidos.

Esta iniciativa busca modificar las normativas vigentes desde principios de siglo. Las autoridades justifican la decisión alegando que facilita la prevención de incendios y mejora la gestión operativa del territorio.

El plan otorga autonomía a los responsables territoriales locales. Según fuentes oficiales, la normativa previa limitaba las intervenciones urgentes para sanear las masas forestales y resguardar a las poblaciones cercanas de los incendios.

Estados Unidos abre 17,8 millones de hectáreas de bosques a la tala

El Gobierno de Estados Unidos avanzó este martes un proyecto para habilitar la tala de árboles en casi 17,8 millones de hectáreas de áreas silvestres en bosques nacionales para la construcción de carreteras.

La propuesta pretende derogar la Norma Nacional de Conservación de Áreas sin Carreteras de 2001, una histórica regulación medioambiental que se aprobó durante el mandato de Bill Clinton para proteger los ecosistemas dentro de las tierras del Sistema Nacional de Bosques del país.

Se trata de «una restricción generalizada que ha frustrado a los administradores de tierras y ha servido como barrera para el trabajo de reducción del riesgo de incendios forestales en grandes extensiones de los bosques nacionales de Estados Unidos», indicó en un comunicado el Servicio Forestal del país.

Con este proyecto, Washington busca devolver la autoridad a los administradores forestales locales, «quienes conocen mejor la tierra, eliminando las barreras que les han impedido realizar el trabajo que la tierra requiere», agregó el escrito.

«Durante demasiado tiempo, las restricciones obsoletas han mantenido decenas de millones de hectáreas de bosque fuera del alcance de los tratamientos que mejoran la salud de los bosques y reducen el riesgo de incendios forestales para nuestras comunidades», indicó por su parte la secretaria del Departamento estadounidense de Agricultura, Brooke Rolling.

Los datos de la Administración señalan que más del 95 % de las áreas sin carreteras inventariadas se encuentra en 10 estados del oeste: Alaska, Arizona, California, Montana, Nevada, Nuevo México, Oregón, Utah, Washington y Wyoming.

La modificación afectará principalmente a diez Estados occidentales, entre ellos California y Alaska. Regiones como Colorado e Idaho quedan excluidas al contar con marcos regulatorios propios para sus parques nacionales.

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