En 1987, el cóndor de California se quedó sin un solo ejemplar en libertad. Los 27 supervivientes estaban en dos centros de cría, con el futuro de toda la especie en juego. Casi cuatro décadas después, el balance oficial de 2025 recoge 607 aves, 392 de ellas en libertad y 215 en cautividad. Es decir, hoy hay unas 22 veces más cóndores que entonces.
El cambio demuestra hasta dónde puede llegar un programa de conservación sostenido durante décadas. Pero el regreso a los cielos sigue dependiendo de la cría, la vigilancia y la atención veterinaria. El plomo que ingieren al alimentarse continúa siendo el principal obstáculo para que estas poblaciones puedan mantenerse por sí mismas.
Las cifras del cóndor de California
| Dato | Cifra |
|---|---|
| 1987 | 27 ejemplares, todos en cautividad |
| Población a 31 de diciembre de 2025 | 607 (unas 22 veces más) |
| En libertad / en cautividad | 392 / 215 |
| California | 216 |
| Arizona y Utah | 98 |
| Baja California (México) | 53 |
| Noroeste del Pacífico | 25 |
| Liberaciones en 2025 | 46 |
| Muertes por plomo (1992-2025) | 161 (el 50 % de las de causa conocida) |
19 de abril de 1987: el último cóndor libre
El 19 de abril de 1987, los biólogos capturaron a AC-9 en el refugio de Bitter Creek, en California. Era el último cóndor de California que quedaba en libertad y fue trasladado al Parque de Animales Salvajes de San Diego. Allí se incorporó al programa que compartía con el Zoológico de Los Ángeles.
La decisión llegó después de un desplome que había dejado muy poco margen. Durante el invierno de 1984 a 1985 murieron o desaparecieron cuatro de las cinco parejas reproductoras que todavía vivían libres. Reunir a las aves supervivientes buscaba darles una oportunidad de reproducirse en condiciones controladas.
La apuesta empezó a dar resultados. En 1988 nació Molloko, el primer polluelo concebido en cautividad, y en 1992 comenzaron las liberaciones de cóndores criados en los centros. El regreso a su medio natural ya estaba en marcha.
Un solo polluelo cada dos años
¿Por qué ha llevado tanto tiempo aumentar su población? El cóndor cría un solo polluelo por puesta y ambos progenitores dedican meses a incubar el huevo y alimentar a la cría. Incluso después de aprender a volar, el joven sigue necesitando cuidados.
Ese esfuerzo hace que, en condiciones naturales, las parejas suelan sacar adelante una cría cada dos años. Por eso, perder un adulto resulta especialmente costoso para la recuperación. Reponer esas pérdidas lleva años, aunque los ejemplares supervivientes dispongan de alimento y lugares donde anidar.
392 cóndores libres en cuatro regiones
El balance distribuye las aves libres entre California (216), Arizona y Utah (98), Baja California, en México (53), y la población experimental del noroeste del Pacífico (25). Esta última se contabiliza por separado del grupo de California. La recuperación abarca así varias zonas de Estados Unidos y México.
El informe registra 46 liberaciones de aves criadas en cautividad. Incluye dos realizadas a comienzos de enero de 2026 tanto en ese apartado como en el total de ejemplares libres. Es un matiz relevante al leer las cifras presentadas como balance a 31 de diciembre de 2025.
161 muertes por plomo desde 1992
El cóndor es un carroñero que se alimenta de animales muertos. Cuando encuentra restos de una pieza abatida con munición de plomo, puede ingerir pequeños fragmentos del proyectil junto con la carne. Una fuente de alimento se convierte así en una vía de intoxicación.
Entre 1992 y 2025 se confirmaron 161 muertes por plomo en la población libre. Representan aproximadamente la mitad de las 324 muertes con causa conocida y el 28 % de las 569 registradas en total. La diferencia importa, porque en muchos casos no pudo determinarse qué mató al animal.
El Servicio de Pesca y Vida Silvestre estadounidense considera esencial reducir y eliminar esa exposición. Por eso promueve la munición sin plomo, como la de cobre, entre cazadores y ganaderos. Los restos de animales pueden seguir alimentando a los cóndores sin añadirles ese contaminante.
Emisores y análisis de sangre para cada ave
Ver a uno de estos pájaros planeando puede dar la impresión de que el rescate ha terminado. Sin embargo, detrás de ese vuelo hay un trabajo constante. En el parque nacional de Pinnacles, por ejemplo, los biólogos utilizan emisores para seguir sus desplazamientos y comprobar su comportamiento.

El programa también realiza capturas periódicas para revisar los equipos y analizar el plomo en sangre. Las aves que presentan niveles elevados reciben tratamiento. La libertad, en este caso, sigue acompañada de controles que permiten detectar problemas e intervenir.
Poblaciones que aún no se mantienen solas
La meta del programa es establecer poblaciones silvestres capaces de mantenerse por sí mismas. Eso exige que los cóndores puedan sobrevivir y reproducirse sin que las intoxicaciones frenen continuamente sus avances. Haber evitado la desaparición es un logro enorme, pero queda trabajo por hacer en el entorno al que regresan.
Este balance permite medir cuánto se ha avanzado desde aquellos 27 supervivientes. El informe anual de población de 2025 fue publicado el 25 de febrero de 2026 por el Servicio de Pesca y Vida Silvestre de Estados Unidos.
Imagen: California Department of Fish and Wildlife / Wikimedia Commons (CC BY 2.0)










