La Ley de Prevención de Incendios en Chile sigue bloqueada mientras arde el país

Publicado el: 22 de enero de 2026 a las 14:13
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Ley de Prevención de Incendios en Chile frente a megaincendios forestales

Greenpeace ha pedido al Parlamento aprobar con urgencia la Ley de Prevención de Incendios en Chile, bloqueada desde hace casi dos años, mientras los megaincendios avanzan sin control, dejan decenas de víctimas y evidencian la falta de una política preventiva eficaz.

Los incendios forestales en Chile ya no son episodios excepcionales. La combinación de sequía prolongada, olas de calor, cambio climático y expansión urbana sin planificación ha convertido amplias zonas del territorio en espacios de alto riesgo.



A ello se suma un modelo forestal basado en grandes extensiones de monocultivos altamente inflamables, que actúan como combustible perfecto para la propagación del fuego. Las consecuencias son devastadoras: pérdida de vidas humanas, destrucción de viviendas, daño irreparable a ecosistemas y enormes costes económicos y sociales.

La Ley de Prevención de Incendios en Chile sigue paralizada

Greenpeace alerta de que la demora del Senado agrava la crisis mientras los megaincendios arrasan miles de hectáreas y causan víctimas.

Greenpeace pidió miércoles al Parlamento chileno que apruebe «con urgencia» el proyecto de Ley de Prevención de Incendios, cuya tramitación lleva casi dos años suspendida y que representa un «avance fundamental» para evitar desastres como el que se vive en la zona centro-sur del país.



«No podemos esperar a que el fuego vuelva a arrasar con todo para que nuestras autoridades reaccionen», indicó en un comunicado la portavoz de la organización, Silvana Espinosa.

La ONG internacional lanzó la campaña ciudadana #ChileSinCenizas para recoger firmas y buscar presionar al Senado.

El proyecto de ley, presentado por el Gobierno del progresista Gabriel Boric en octubre de 2023, incluye planes de prevención, cortafuegos obligatorios y multas para quienes no realicen labores preventivas, y limita el cambio de uso de suelos afectados por incendios.

La iniciativa legislativa fue aprobada por la Cámara de Diputados en marzo de 2024 y desde entonces se encuentra estancada en el Senado.

«Cuesta entender la demora del Senado para avanzar proactivamente en esta discusión. Recién hoy, luego de una enorme presión ciudadana, la Comisión de Hacienda se reunió a votar parte del proyecto, aunque todavía quedan materias por resolver«, agregó Silvana.

Más de 40.000 hectáreas arrasadas por megaincendios

En la temporada actual 2025-2026, que comenzó el pasado septiembre, ya se han destruido más de 62.800 hectáreas, lo que implica un incremento de más del 200 % frente a la temporada 2024-2025, cuando se quemaron 19.252 hectáreas.

Varios megaincendios originados el sábado han destruido hasta ahora más de 40.000 hectáreas en las regiones de Ñuble y Biobío, a 400 y 500 kilómetros al sur de la capital, respectivamente, y se han cobrado la vida de al menos 20 personas.

Según el último reporte de la estatal Corporación Nacional Forestal (Conaf), actualmente hay 44 incendios activos, de los cuales 18 están catalogados de megaincendios por su gran tamaño, su alta intensidad, su rápida propagación y su capacidad de generar fenómenos meteorológicos propios.

En la temporada actual 2025-2026, que comenzó el pasado septiembre, ya se han destruido más de 62.800 hectáreas, lo que implica un incremento de más del 200 % frente a la temporada 2024-2025, cuando se quemaron 19.252 hectáreas.

Cambio climático y sequía agravan la emergencia forestal

Por su abrupta topografía, sus grandes bosques y su clima, Chile siempre ha tenido incendios, pero su frecuencia e intensidad ha aumentado desde 2010, de acuerdo a la Conaf.

El cambio climático, la sequía que dura más de una década y la expansión de la llamada «interfaz urbano rural» (zonas donde se mezclan vegetación combustible y edificios) han contribuido a ello, de acuerdo a expertos.

Mientras el debate legislativo se prolonga, las comunidades afectadas reclaman respuestas concretas y duraderas. Chile no solo necesita apagar incendios, sino cambiar el enfoque: pasar de reaccionar ante el fuego a evitar que se propague. Mantener bloqueada la Ley de Prevención de Incendios mientras el país arde es, para muchos, una irresponsabilidad política con consecuencias ambientales y humanas cada vez más difíciles de asumir. Seguir leyendo en ECO AMERICA.

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