Mide 115 metros de largo y es el árbol más alto del mundo pero nadie puede verlo porque los científicos llevan años ocultando su ubicación para protegerlo de los turistas

Publicado el: 15 de junio de 2026 a las 08:01
Síguenos
Hyperion, la secuoya más alta del mundo, sobresale sobre el bosque de secuoyas de California.

Hyperion sigue en pie, pero su fama se ha convertido en un problema. El árbol más alto conocido del mundo, una secuoya roja costera situada en los Parques Nacionales y Estatales de Redwood, en el norte de California, está en una zona cerrada al público para evitar más daños en el bosque que lo rodea.

La decisión puede sonar extraña. ¿Cómo se protege una maravilla natural impidiendo que la gente la vea? En este caso, la respuesta es sencilla y bastante incómoda. Para llegar hasta Hyperion no hay sendero oficial, y los intentos de encontrarlo han pisoteado raíces, helechos y suelo forestal. Y eso se nota.



Un gigante llamado Hyperion

Hyperion pertenece a la especie Sequoia sempervirens, conocida como secuoya roja costera. Guinness World Records recoge que fue descubierto en 2006 por Chris Atkins y Michael Taylor, y que su altura medida pasó de 115,55 metros en 2006 a 116,07 metros en 2019. Su localización exacta se mantiene en secreto para protegerlo.

La cifra impresiona. Es más alto que muchos edificios de treinta plantas y, aun así, no es necesariamente el árbol más espectacular para quien lo mira desde abajo. El propio Servicio de Parques Nacionales advierte de que su altura no se aprecia bien desde el suelo y que hay muchas secuoyas enormes en senderos oficiales que ofrecen una visita más segura y mucho más respetuosa.



Ese detalle cambia la historia. Hyperion no necesita más peregrinos, ni más fotos, ni más rutas improvisadas. Necesita que lo dejen tranquilo.

La prohibición no es capricho

El Servicio de Parques Nacionales explica que Hyperion está fuera de los senderos señalizados, en una zona de vegetación densa. Para llegar hasta allí, muchos visitantes han abierto pasos por el monte, una práctica que termina creando caminos no oficiales donde antes había plantas, humedad y suelo vivo.

La zona está cerrada al acceso público porque contiene recursos naturales sensibles que necesitan poca exposición humana. El aviso oficial también recuerda que caminar dentro del área cerrada puede acabar en multa o incluso en cárcel. No es una amenaza turística para asustar. Es una medida de conservación.

En el fondo, lo que se intenta evitar es que una curiosidad acabe destruyendo justo aquello que la hace valiosa. Un bosque antiguo no funciona como una plaza dura de ciudad. Aquí cada pisada cuenta.

Raíces poco profundas

Hay una idea muy extendida que engaña bastante. Vemos un árbol de más de cien metros y pensamos que sus raíces deben hundirse como columnas en la tierra. Pero las secuoyas rojas costeras no funcionan así.

El Servicio de Parques Nacionales explica que estas secuoyas no tienen una raíz principal profunda. Sus raíces bajan unos 3 o 4 metros y luego se extienden de forma horizontal entre 20 y 27 metros, lo que las hace muy dependientes del estado del suelo que las rodea.

Por eso la compactación es tan grave. Cuando muchas personas pisan el mismo terreno, el suelo se endurece, pierde aire y deja pasar peor el agua. Es como cuando un camino de tierra se vuelve una pista aplastada después de mucho uso. Para un árbol así, esa presión no es pequeña.

La fama también contamina

Hyperion no fue dañado por una sola visita, sino por muchas pequeñas decisiones repetidas. El parque señala que los visitantes han pisoteado la base del árbol, han eliminado helechos de su entorno y han dejado basura y residuos humanos en la ruta no oficial hacia la zona.

Las redes sociales han puesto más presión sobre lugares que antes eran difíciles de encontrar. Un estudio de Georgia Tech publicado en 2024 calculó que los parques nacionales de Estados Unidos con alta exposición en redes sociales registraron aumentos de visitantes de entre el 16 % y el 22 % frente a otros con menos atención digital.

No significa que cada foto sea un problema. Pero cuando un rincón frágil se convierte en reto, lista de deseos o escenario para una imagen, el bosque paga una parte de la cuenta. Y a veces la paga durante décadas.

Un bosque que ya perdió demasiado

La historia de Hyperion tampoco se entiende sin mirar alrededor. Los bosques antiguos de secuoyas rojas fueron talados de forma masiva durante los siglos XIX y XX. El Servicio de Parques Nacionales indica que el 96 % de las secuoyas costeras antiguas originales fueron taladas, y que Redwood National and State Parks protege el 45 % del bosque antiguo que queda en California.

Otra página histórica del propio parque resume la situación con una cifra aún más directa. Hoy solo queda alrededor del 5 % de los bosques antiguos de secuoyas rojas. La mayoría de esas 100 000 acres restantes está repartida entre parques estatales, locales y nacionales de California.

Así que Hyperion no es solo un récord. Es una pieza viva de un ecosistema que ya ha perdido casi todo lo que tenía. No es poca cosa.

Cómo visitarlo sin dañarlo

La mejor forma de conocer estos bosques no es buscar Hyperion. Es caminar por los senderos abiertos, usar las pasarelas cuando existan y respetar las zonas cerradas. El parque recuerda que hay más de 100 millas de rutas mantenidas con secuoyas enormes y paisajes de bosque antiguo.

También hay ejemplos de cómo compatibilizar turismo y conservación. En Grove of Titans, el parque abrió una pasarela elevada para proteger helechos y otras plantas del suelo forestal que estaban siendo pisoteadas por visitantes bienintencionados. La idea es clara. Ver la naturaleza no debería significar desgastarla.

Para cualquier visitante, la regla práctica es sencilla. No salirse del camino, no publicar ubicaciones sensibles, no volar drones donde está prohibido, no trepar a los árboles y no tratar un bosque antiguo como si fuera un decorado. A cambio, el premio es mucho mayor que una foto secreta. Es permitir que estos gigantes sigan vivos.

La nota oficial del Servicio de Parques Nacionales sobre Hyperion ha sido publicada en la página de Redwood National and State Parks.

Imagen autor

Javier F.

Periodista, licenciado en la Universidad Nebrija, diez años en Onda Cero, y ahora en proyectos profesionales como Freelance. Especializado en contenido SEO y Discover

Deja un comentario