Incendios y cambio climático aceleran la degradación de los bosques

Publicado el: 18 de mayo de 2026 a las 13:45
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degradación de los bosques

La degradación de los bosques se ha convertido en uno de los problemas ambientales más graves y menos visibles del planeta. Aunque la atención internacional suele centrarse en la deforestación, expertos reunidos en el Foro de las Naciones Unidas sobre los Bosques advierten de que el deterioro silencioso de los ecosistemas forestales amenaza también la biodiversidad, la estabilidad climática y la capacidad natural de absorción de carbono.

Konstantin Kobyakov, especialista en conservación de ecosistemas forestales de la fundación rusa Naturaleza y Personas, ha explicado a Noticias ONU que la degradación de los bosques no implica únicamente la desaparición física de árboles, sino también la pérdida progresiva de sus funciones ecológicas esenciales. Incendios forestales, deshielo del permafrost, sequías, erosión del suelo y cambio climático están acelerando un proceso que preocupa cada vez más a la comunidad científica internacional.



La degradación de los bosques se convierte en una amenaza global silenciosa

Expertos alertan en la ONU de que la degradación de los bosques ya afecta a la biodiversidad, la captura de carbono, los suelos y la resiliencia climática mundial.

Las grandes masas forestales del norte sufren un retroceso alarmante debido a la proliferación de incendios devastadores. Esta situación libera volúmenes críticos de carbono a la atmósfera, alimentando una destructiva retroalimentación térmica que intensifica las sequías globales.

El debilitamiento de la cubierta vegetal acelera la pérdida del subsuelo helado, alterando la geografía de estas regiones de forma irreversible. Al desaparecer esta capa protectora, el terreno se deforma y emana enormes cantidades de metano largamente confinadas.



La degradación de los bosques va mucho más allá de la deforestación

El experto Konstantin Kobyakov insiste en que la degradación de los bosques no debe confundirse únicamente con la tala o desaparición de masas forestales.

Según explica, muchos bosques continúan existiendo físicamente, pero han perdido gran parte de sus capacidades ecológicas fundamentales y de su equilibrio natural.

Entre los efectos más preocupantes destacan la pérdida de biodiversidad, la reducción de especies arbóreas, el deterioro del suelo y la menor absorción de carbono.

Además, la degradación de los bosques reduce la capacidad natural de los ecosistemas para proteger comunidades locales frente a fenómenos climáticos extremos como sequías o inundaciones.

Los científicos recuerdan que la calidad ecológica de los bosques resulta tan importante como su extensión superficial y que conservar únicamente hectáreas ya no es suficiente.

Incendios forestales y cambio climático agravan la degradación de los bosques

Uno de los factores que más acelera la degradación de los bosques son los incendios forestales, especialmente en regiones como Rusia.

Tras las temporadas récord de incendios entre 2019 y 2022, los expertos observan una tendencia creciente de superficie forestal quemada y pérdida de ecosistemas. Kobyakov advierte de que se ha generado un peligroso círculo vicioso entre incendios y cambio climático.

Los fuegos liberan enormes cantidades de gases de efecto invernadero, mientras el aumento de temperaturas incrementa el riesgo de nuevos incendios de gran intensidad.

La degradación de los bosques provocada por el fuego afecta además a la fauna, la biodiversidad, la fertilidad de los suelos y la estabilidad ecológica a largo plazo.

El deshielo del permafrost amenaza millones de hectáreas forestales

El deshielo del permafrost constituye otra de las grandes amenazas relacionadas con la degradación de los bosques.

Gran parte de los bosques rusos se sitúan sobre suelos permanentemente congelados, extremadamente sensibles al calentamiento global.

Cuando desaparece la cubierta forestal debido a incendios o actividad humana, la regeneración del ecosistema se vuelve mucho más complicada y lenta.

Según los expertos, la combinación de erosión del suelo y deshielo del permafrost genera daños ambientales muy difíciles de revertir.

Además, estos procesos liberan nuevos gases de efecto invernadero atrapados en el subsuelo, acelerando todavía más el calentamiento climático global y empeorando la degradación de los bosques.

La degradación de los bosques obliga a replantear la reforestación

Los especialistas consideran que las políticas forestales actuales siguen demasiado centradas en indicadores cuantitativos como el número de hectáreas plantadas.

Sin embargo, Kobyakov defiende que la prioridad debe ser restaurar ecosistemas completos y no simplemente plantar árboles de manera masiva.

En muchos territorios del norte, los bosques son capaces de regenerarse naturalmente sin necesidad de grandes campañas artificiales de reforestación.

La verdadera dificultad aparece en regiones afectadas por incendios, erosión, actividad humana o cambio climático extremo, donde la recuperación natural resulta insuficiente.

Por ello, la degradación de los bosques requiere estrategias mucho más complejas que integren biodiversidad, resiliencia climática, restauración ecológica y protección de los suelos.

Los bosques invisibles podrían ser claves contra el cambio climático

El experto también alerta sobre la existencia de “bosques invisibles” surgidos espontáneamente en antiguas tierras agrícolas abandonadas.

Estos ecosistemas jóvenes actúan actualmente como importantes sumideros de carbono, aunque apenas aparecen reflejados en estadísticas oficiales internacionales.

La falta de reconocimiento dificulta calcular correctamente la capacidad de absorción de gases de efecto invernadero y evaluar el verdadero impacto climático positivo de estos territorios.

Kobyakov pone como ejemplo el caso de China, donde estos nuevos bosques sí fueron incorporados rápidamente a los sistemas oficiales de contabilidad ambiental.

Los investigadores consideran que reconocer adecuadamente estos ecosistemas puede resultar fundamental para combatir la degradación de los bosques y reforzar las estrategias climáticas globales.

La gestión ambiental contemporánea comete el error de medir el éxito ecológico únicamente mediante el recuento de árboles plantados. La verdadera urgencia radica en recuperar la complejidad biológica originaria, en lugar de crear plantaciones artificiales.

Paralelamente, grandes extensiones vegetales brotan de forma espontánea en los campos de cultivo abandonados. Integrar estos sumideros naturales ocultos en los balances ambientales internacionales optimizaría el diseño de políticas de mitigación frente al calentamiento global.

Hay que contener Ya la degradación de los bosques

La creciente degradación de los bosques demuestra que proteger únicamente la superficie forestal ya no basta para garantizar la salud de los ecosistemas. La pérdida de biodiversidad, los incendios, el deshielo del permafrost y el cambio climático están alterando profundamente el funcionamiento ecológico de millones de hectáreas forestales en todo el planeta.

Expertos reunidos en Naciones Unidas insisten en que la restauración forestal debe centrarse no solo en plantar árboles, sino en recuperar ecosistemas resilientes capaces de absorber carbono, proteger suelos y sostener biodiversidad. La lucha contra la degradación de los bosques se perfila así como uno de los mayores desafíos ambientales y climáticos de las próximas décadas.

¿Qué es la degradación de los bosques?

La degradación de los bosques es el deterioro progresivo de la salud y funciones ecológicas de los ecosistemas forestales.

¿Qué provoca la degradación de los bosques?

Incendios, cambio climático, sequías, plagas, erosión del suelo, deshielo del permafrost y actividad humana.

¿Por qué preocupa tanto este problema?

Porque reduce biodiversidad, absorción de carbono, fertilidad del suelo y resiliencia frente al cambio climático.

¿Qué relación tiene el permafrost?

El deshielo del permafrost agrava la erosión y libera gases de efecto invernadero adicionales.

¿Qué son los bosques invisibles?

Bosques surgidos en antiguas tierras agrícolas abandonadas que todavía no aparecen en estadísticas oficiales.

Imagen autor

Sandra M.G.

Inicie mi trayectoria en ECOticias.com como colaboradora y después desempeñé el puesto de redactora, especializada en temas como medio ambiente, cambio climático, energías renovables, sostenibilidad y ecología. Ganadora de varios premios literarios.

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