La Moratoria de la Soja afronta su mayor crisis desde su creación. Poniendo en cuestión uno de los principales frenos a la destrucción de la selva amazónica y a la expansión sin control del modelo agrícola.
Moratoria de la Soja ante un retroceso ambiental histórico
Un pacto clave para frenar la deforestación se tambalea en un contexto de presión económica, retrocesos políticos y riesgo climático global.
El hallazgo proviene de un estudio publicado en enero por The Nature Conservancy. El mismo que ha sido citado por Greenpeace, WWF e Imaflora. Y advierte que este escenario socava el objetivo de Brasil de cero deforestación para 2030 y amenaza sus compromisos climáticos.
Las ONG argumentan que los comerciantes de soja que se retiren del acuerdo que prohíbe las compras a explotaciones deforestadas asumirán la responsabilidad de los impactos ambientales y climáticos resultantes en la Amazonia.
Agronegocio y presión política sobre la selva
Organizaciones ambientalistas brasileñas advirtieron este lunes de que la retirada de las grandes comercializadoras de la Moratoria de la Soja puede ocasionar la deforestación de hasta 9,2 millones de hectáreas en la Amazonía, un área similar al territorio de Portugal.
El dato corresponde a un estudio publicado en enero por The Nature Conservancy (TNC), citado ahora por las ONG Greenpeace, WWF e Imaflora. Lo hicieron en un comunicado en el que alertaron de que ese escenario «compromete directamente la meta de Brasil de alcanzar la deforestación cero en 2030. Y pone en riesgo los compromisos climáticos asumidos por el país».
Las organizaciones señalaron que las comercializadoras de soja que acordaron retirarse del acuerdo. El cual prohíbe comprar soja de haciendas con terreno deforestado. Y serán las responsables de los impactos ambientales y climáticos que se produzcan en la Amazonía tras su decisión.
«Sin un mecanismo equivalente, transparente e independiente para controlar la deforestación, la salida de estos comerciantes reintroduce el riesgo de que la soja brasileña vuelva a estar directamente vinculada a la destrucción de la selva», apuntaron.
Un acuerdo clave para la credibilidad internacional
Las organizaciones reiteraron que la salida de empresas —entre ellas Cargill, Bunge, ADM, Louis Dreyfus y Amaggi— constituye “un retroceso ambiental grave”. Y la ruptura unilateral de un acuerdo que durante casi dos décadas garantizó la reputación de la soja brasileña como libre de deforestación en los mercados internacionales.
Abiove, la patronal que reúne a las principales comercializadoras de soja de Brasil, el mayor productor y exportador mundial de la oleaginosa, anunció a comienzos de enero su decisión de retirarse del acuerdo.
El anuncio se produjo cuatro días después de la entrada en vigor de una ley del estado de Mato Grosso (oeste de Brasil). La misma veta la concesión de incentivos fiscales a las empresas adheridas a la Moratoria de la Soja.
La Moratoria es blanco de críticas de sectores agrícolas que rechazan las restricciones ambientales. Y que encontraron un aliado en el Gobierno de Mato Grosso.
Moratoria de la Soja: deforestación y clima en un punto crítico
La Moratoria de la soja, es un pacto voluntario firmado en 2006 por las grandes comercializadoras del sector. El mismo impide la compra de soja producida en fincas amazónicas deforestadas. Y según los ecologistas, ello resultó clave para la preservación de la mayor selva tropical del mundo en los últimos 20 años.
La polémica ley de Mato Grosso, sin embargo, está en la mira de la Corte Suprema de Brasil, que analiza la constitucionalidad de la medida. Y que llegó a suspender provisionalmente los efectos de la legislación.
Enfatizan que, sin un mecanismo de monitoreo equivalente, transparente e independiente, la salida reaviva el riesgo de que la soja brasileña se vincule nuevamente con la destrucción de la selva tropical, dañando su reputación internacional.
La principal asociación de comerciantes de soja de Brasil anunció la retirada después de que una ley de Mato Grosso penalizara a las empresas que se adhirieron a la Moratoria de la Soja. Ya que este es un pacto voluntario de 2006 que ahora está siendo revisado constitucionalmente por el Tribunal Supremo. Seguir leyendo en ECO AMÉRICA

















