Unesa quiere que las energías renovables se paguen con impuestos y niega un más que evidente ‘oligopolio’ del mercado

Durante un desayuno organizado por Nueva Economía Fórum, el presidente de Unesa dijo además ser «favorable a las renovables y contrario a las primas», y atribuyó a estas tecnologías

El presidente de la Asociación Española de la Industria Eléctrica (Unesa), Eduardo Montes, se ha mostrado partidario de que las energías renovables se financien como en otros países de Europa vía impuestos o tasas al margen de la tarifa eléctrica y ha considerado adecuado el funcionamiento de las subastas eléctricas, en las que «no existe ningún tipo de oligopolio».

   Durante un desayuno organizado por Nueva Economía Fórum, el presidente de Unesa dijo además ser «favorable a las renovables y contrario a las primas», y atribuyó a estas tecnologías ‘verdes’ un encarecimiento el año pasado de los precios de la electricidad de 36 euros por megavatio hora (MWh).

   El «extraordinario incremento de las primas» en los últimos cinco años y, «en menor medida», las anualidades del déficit de tarifa han sido a juicio de Montes los factores que han «disparado» los costes regulados de la tarifa eléctrica, hasta el punto de que España se ha convertido en el país del entorno europeo que más paga por ellos.

   Por contra, sostuvo, los precios de la electricidad en el mercado mayorista, o ‘pool’, están por debajo de la media europea. Las subastas eléctricas para fijar el coste de la energía de la tarifa «funcionan bien, con un grado de competencia alta, y no existe ningún tipo de oligopolio», aseguró.

   El resultado de los altos peajes y los precios del ‘pool’ es un recibo de la luz por encima de la medida europea que, además, convive con un déficit de tarifa de «33.000 millones» si se suma desde su origen. El saldo vivo de la deuda eléctrica es de 27.000 millones, de los que las eléctricas financian unos 4.000 millones.

   Al expresar su posición acerca de las renovables, Montes precisó que con algunas tecnologías como la eólica «se hizo bien», mientras que con otras como la fotovoltaica se dieron incentivos excesivos en  una fase de «inmadurez».

   En su lucha contra el déficit de tarifa, el Gobierno «ha cogido el toro por los cuernos» y lo ha convertido en una «prioridad», lo que permitirá «seguramente» reducirlo de forma «muy sustancial» y conseguir que en 2013 sea «cero», afirmó, antes de expresar su «gran confianza» en el ministro José Manuel Soria y su secretario de Estado de Energía, Alberto Nadal.

SOLUCIÓN «NO TRAUMÁTICA».

   En todo caso, Montes ofreció sus propuestas para acabar con el déficit «de manera no traumática». La solución debe venir de las empresas, «que ya están en el tope», de los consumidores de luz mediante subidas y del Estado.

   Sobre este último aspecto, se mostró partidario de que las cuentas públicas asuman más costes de la tarifa, especialmente los extrapeninsulares, ya que «igual que se pagan los billetes a Ibiza en los presupuestos para que sean más baratos a los habitantes de las islas, se podría hacer lo mismo con la energía eléctrica», indicó.

   Las eléctricas, señaló, ya han «sufrido de forma importantísima el esfuerzo» en la lucha contra el déficit, hasta el punto de que si siguiese produciéndose esta deuda en el futuro «habría que plantearse muy seriamente si habría de financiarse solo entre las cinco» grandes empresas del sector, que son Iberdrola, Endesa, Gas Natural Fenosa, E.ON y EDP.

DISTRIBUCIÓN Y DEMANDA.

   Montes también defendió la actividad de distribución de las eléctricas, en la que «cualquier toque a la baja» puede crear una situación «aún más complicada». Unesa ha encargado un informe a una consultora internacional que demuestra que en España, tras el recorte en 700 millones, la retribución a la distribución es de las más bajas de Europa, señaló.

   Junto a esto, consideró que la demanda «va a volver a caer» a corto plazo, y se sitúa ya en niveles de 2005, si bien el futuro irá en aumento y hará necesaria la participación de los ciclos combinados de gas actualmente infrautilizados, a los que calificó de «esplendidos» y cuyos pagos por capacidad defendió.

   «Todas las tecnologías son necesarias», también la nuclear, sostuvo, antes de referirse al caso de Garoña y de indicar que esta planta debería seguir funcionando, pero «en condiciones de rentabilidad».

ECOticias.com – ep

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