Australia levantó una batería gigante de 850 megavatios donde había una central de carbón para que salte cuando falla una línea eléctrica, y acaba de entregar 700 megavatios durante dos horas tras meses con un transformador averiado

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Publicado el 30 de septiembre de 2026 a las 12:36
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Vista aérea de las unidades de la batería Waratah en el antiguo emplazamiento de Munmorah

La batería Waratah ha completado una nueva prueba para reforzar la red eléctrica de Nueva Gales del Sur, en Australia. El 11 de septiembre de 2026 suministró una media de 700 megavatios (MW) durante dos horas y después absorbió electricidad a una potencia cercana a los 850 MW durante un breve periodo, según informó Renew Economy.

La instalación, operada por Akaysha Energy, está diseñada para actuar como un “amortiguador” cuando falla una línea eléctrica. Las pruebas suponen un avance tras los problemas con sus transformadores, aunque demostrar su capacidad técnica y obtener la validación del servicio completo son pasos distintos.

Qué ha demostrado Waratah

El ensayo del viernes llegó después de otra descarga de unas dos horas a 700 MW realizada el 9 de septiembre. Mantener esa entrega permite comprobar una exigencia central del proyecto, disponer de energía suficiente para sostener la respuesta de emergencia durante ese tiempo.

Conviene separar dos cifras que suelen confundirse. Akaysha establece una potencia total de 850 MW y una capacidad de almacenamiento de 1680 megavatios hora (MWh), mientras que el servicio de protección exige al menos 700 MW y 1400 MWh.

Los MW indican a qué ritmo entra o sale la electricidad y los MWh expresan cuánta energía puede almacenarse. Por eso, entregar 700 MW durante dos horas equivale a suministrar 1400 MWh, un cálculo que ayuda a entender el alcance de la prueba y también su límite temporal.

Un seguro para la red

¿Por qué hace falta una batería así? Las líneas eléctricas tienen límites y deben funcionar con margen para soportar averías, de modo que una protección rápida permite aprovechar mejor la infraestructura existente.


Waratah forma parte del sistema SIPS, las siglas inglesas del esquema de protección de la integridad del sistema. Cuando se detecta una situación que puede sobrecargar la red, el control ordena a la batería descargar electricidad y, al mismo tiempo, pide a generadores asociados que reduzcan su producción.

Esa coordinación ayuda a aliviar la sobrecarga y mantener el suministro. Transgrid explica que su sistema vigila 36 líneas desde equipos instalados en 19 emplazamientos y responde en segundos, una función que su directiva Jennifer Hughes describió como “una póliza de seguro para Nueva Gales del Sur”.

La avería que frenó el avance

El 18 de octubre de 2025 falló uno de los tres transformadores de alta tensión de Waratah. Akaysha comunicó que otro quedó desconectado por precaución, mientras el restante permitió mantener el servicio provisional de protección de 350 MW.

La recuperación llegó por etapas. El 5 de junio de 2026, la empresa confirmó que la vuelta del segundo transformador permitía operar a 700 MW y recuperar toda la capacidad de almacenamiento, aunque el servicio de protección continuaba limitado a 350 MW y otros 350 MW quedaban disponibles para el mercado eléctrico.

Este detalle cambia la lectura de lo ocurrido durante esos meses. La instalación ya había recuperado buena parte de su potencia en junio, pero Akaysha vinculaba el servicio completo de protección al regreso del tercer transformador y a la disponibilidad de los 850 MW.

Del carbón al almacenamiento

Waratah ocupa el emplazamiento de la antigua central de carbón de Munmorah. Según EnergyCo, aprovechar ese terreno industrial y su proximidad a líneas y subestaciones permite reducir impactos locales y facilitar el despliegue de renovables.

Su utilidad también depende de lo que ocurre alrededor. Origin anunció en enero de 2026 que mantendrá las cuatro unidades de la central de carbón de Eraring hasta el 30 de abril de 2029, prolongando el calendario que situaba su cierre en agosto de 2027.

Ese aplazamiento recuerda que la transición eléctrica necesita coordinar generación, almacenamiento y transporte. En ese proceso, Waratah puede facilitar que llegue más electricidad a zonas de gran consumo, mientras su capacidad adicional también permite participar en el mercado.

Qué falta y quién lo paga

La crónica de Renew Economy del 12 de septiembre señalaba que los resultados debían verificarse antes de activar el contrato completo de protección. Por tanto, las pruebas documentan un avance técnico, pero esa información no basta para dar por concluida toda la puesta en servicio.

Para los consumidores hay otra cuestión cercana, la factura de la luz. EnergyCo explica que los costes del proyecto se recuperan mediante cargos de red incluidos en los recibos de los usuarios de Nueva Gales del Sur, aunque superar una prueba no permite calcular por sí solo cuánto ahorrará cada hogar.

El objetivo es que la electricidad pueda circular con mayor seguridad y aprovechar mejor la red disponible. La información oficial sobre el funcionamiento y el estado del proyecto está publicada en EnergyCo, la agencia energética de Nueva Gales del Sur.

Imagen: EnergyCo NSW

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Equipo editorial de ECOticias.com (El Periódico Verde), integrado por periodistas especializados en información ambiental: naturaleza y biodiversidad, energías renovables, emisiones de CO₂, cambio climático, sostenibilidad, gestión de residuos y reciclaje, alimentación ecológica y hábitos de vida saludable.

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