Un nuevo estudio en Suecia descubre que 8 de cada 10 coches eléctricos mantienen más del 90% de capacidad de batería

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Publicado el: 27 de febrero de 2026 a las 12:48
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Coche eléctrico cargando mientras un estudio en Suecia revela que mantiene más del 90% de capacidad de batería.

Un nuevo estudio realizado en Suecia sobre más de mil trescientos coches eléctricos e híbridos enchufables usados concluye que ocho de cada diez conservan más del noventa por ciento de la capacidad de su batería. La investigación, realizada por la plataforma de compraventa Kvdbil, desmonta uno de los grandes miedos del coche eléctrico de segunda mano y lanza un mensaje claro a quienes miran el mercado de ocasión para electrificar su movilidad.

El equipo analizó el llamado State of Health o SoH, un indicador que compara la capacidad real del paquete de baterías con la que tenía cuando salió de fábrica. Un valor por encima del noventa por ciento equivale a la máxima nota dentro del sistema de tres estrellas que utiliza la empresa. En esa categoría entra el setenta y nueve por ciento de los vehículos analizados, un total de mil trescientos sesenta y seis entre eléctricos puros e híbridos enchufables. Además, este tipo de medida se ha consolidado como referencia internacional para valorar el estado de una batería. No es poca cosa.

Los resultados llaman la atención porque contradicen la idea extendida de que las baterías se degradan casi tan rápido como la de un teléfono móvil. Según resume Martin Reinholdsson, responsable de pruebas de Kvdbil, la degradación de las baterías se produce de forma lenta gracias a la tecnología avanzada y a un diseño cada vez más cuidado, con sistemas de refrigeración que mantienen las celdas en el rango de temperatura adecuado. Estos datos, insiste, derriban el mito de que las baterías de los coches usados no duran y muestran que, con buenos hábitos de uso, la mayoría siguen teniendo mucha capacidad disponible incluso después de varios años de circulación.

Detrás de estas cifras hay nombres y apellidos. Entre las marcas con mejor salud de batería destacan Kia, Audi, Opel y Tesla, seguidas por Mercedes-Benz, Peugeot, Volvo, BMW, Volkswagen y Skoda. En el terreno de los eléctricos puros sobresalen modelos como Kia EV6, Kia e Niro, Tesla Model Y, Opel Mokka e, Mazda MX 30, Audi Q4 e tron, Fiat 500e, Volvo XC40 Recharge, Citroën ë C4 y Volkswagen ID.4, todos con niveles de degradación muy contenidos dentro del estudio sueco.

En los híbridos enchufables se repite el dominio de Kia, con Sportage y Optima en lo alto de la tabla, acompañados por los Volvo XC60 y V60, el Peugeot 3008, los BMW 530e y 330e y el Volkswagen Passat GTE, entre otros. Son coches pensados para combinar trayectos diarios en modo eléctrico con viajes largos en los que entra en juego el motor de combustión, por lo que una batería que envejece bien resulta clave para que el modo cero emisiones siga siendo realmente útil, también cuando el coche ya ha pasado por uno o varios propietarios.

Una de las grandes dudas del comprador de segunda mano es la autonomía real. Las cifras oficiales se miden con el protocolo WLTP, que calcula la autonomía a una temperatura de veintitrés grados y con una velocidad media próxima a cuarenta y seis coma cinco kilómetros por hora, tras media hora de conducción simulada en banco de pruebas con distintos ritmos urbanos y de carretera. En la vida diaria nadie conduce siempre así, por eso conviene tomar esos números como referencia orientativa y no como promesa exacta de cuántos kilómetros se harán con cada carga.

Lo interesante del estudio sueco es que la mayoría de los coches analizados apenas han perdido autonomía útil. Aunque su capacidad teórica se haya reducido unos puntos, en el día a día siguen permitiendo ir al trabajo, hacer la compra o salir de viaje con la misma planificación de recarga que cuando eran nuevos, ajustando quizá solo unos pocos kilómetros. Para quien está pensando en dar el salto al eléctrico usado, la conclusión práctica es clara. El miedo a encontrarse con una batería agotada a los pocos años está, en buena medida, fuera de lugar.

Eso no significa que todas las baterías envejezcan igual. Kvdbil insiste en que la antigüedad del coche, el clima, el estilo de conducción y los hábitos de carga son factores decisivos. Entre las recomendaciones que da la compañía está evitar cargar al cien por cien todos los días y reservar la carga completa para los viajes largos, mantener la batería habitualmente entre el veinte y el ochenta por ciento, no dejar el coche parado semanas enteras casi vacío o totalmente lleno, limitar el uso de la carga rápida a los momentos en que realmente hace falta y proteger el vehículo de temperaturas extremas siempre que se pueda. También aconseja aprovechar el software del propio coche para fijar límites de carga y programar la recarga justo antes de la hora de salida.

Interiorizar estas costumbres tiene dos efectos directos. Por un lado, alarga la vida útil de la batería y reduce la probabilidad de tener que sustituirla antes de tiempo, algo que se nota en la factura del taller. Por otro, multiplica el impacto ambiental positivo del coche eléctrico, porque cada año extra de uso retrasa la necesidad de extraer litio, níquel y otros materiales críticos y aplaza la etapa de reciclaje o segunda vida de esa batería.

En un mercado europeo donde el coche eléctrico nuevo sigue siendo caro para muchos bolsillos, la consolidación de un mercado de ocasión con baterías en buen estado es una buena noticia tanto para el clima como para la economía doméstica. Los datos de Suecia apuntan a que un eléctrico bien diseñado y bien cuidado puede recorrer cientos de miles de kilómetros sin perder la mayor parte de su autonomía útil, lo que lo convierte en una opción más segura para quien busca movilidad limpia y quiere aprovechar las ventajas del usado.

El informe completo ha sido publicado en la nota de prensa de Kvdbil.


Adrian Villellas

Adrián Villellas es ingeniero informático y emprendedor en marketing digital y ad tech. Ha liderado proyectos de analítica, publicidad sostenible y nuevas soluciones de audiencia. Colabora además en iniciativas científicas ligadas a la astronomía y la observación espacial. Publica en medios de ciencia, tecnología y medioambiente, donde acerca temas complejos y avances innovadores a un público amplio.

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