España se prepara para una obra histórica que va a romper las leyes de la ingeniería: 9 túneles y 2 viaductos y más de 600 metros para romper las barreras naturales

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Publicado el: 13 de junio de 2026 a las 18:57
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Viaducto y túnel de la nueva carretera entre Agaete y La Aldea de San Nicolás en Gran Canaria.

La nueva carretera entre Agaete y La Aldea de San Nicolás entra en una fase clave para el noroeste de Gran Canaria. No es una obra cualquiera. Hablamos de 8,5 kilómetros de trazado, nueve túneles y dos viaductos diseñados para salvar una de las zonas viarias más complejas y peligrosas de la isla.

La conclusión principal es sencilla. Esta infraestructura busca sacar tráfico del tramo más delicado de la GC-200, reducir tiempos de viaje y mejorar la seguridad de vecinos, trabajadores y transportistas. En una isla, donde una carretera puede marcar la diferencia entre estar conectado o quedar apartado, esto no es poca cosa.

La vía que cambia el oeste grancanario

La carretera Agaete-La Aldea, en su tramo El Risco-Agaete (Fase II), está concebida para completar la conexión entre Agaete y el tramo ya ejecutado entre El Risco y La Aldea. El Gobierno de Canarias sitúa el presupuesto oficial del proyecto modificado en 181.486.295,31 euros, IGIC incluido.

La obra se adjudicó originalmente en 2019 por 152,36 millones de euros y el modificado aprobado eleva la inversión total por la complejidad técnica del trazado. La propia Consejería reconoce que este tramo era una actuación fundamental para conectar el noroeste de Gran Canaria.

Nueve túneles bajo la montaña

El dato que más llama la atención es que la mayor parte del recorrido discurre bajo tierra. De los 8,5 kilómetros de la nueva vía, 5,7 kilómetros serán subterráneos, una solución que responde a la orografía del macizo y a los riesgos del trazado antiguo.

Los nueve túneles ya están excavados y revestidos, según la información oficial publicada por el Ejecutivo canario. Lo que queda ahora no es menor, ya que faltan instalaciones, pavimentación, energización y sistemas de control. Es decir, la montaña ya está atravesada, pero la carretera aún debe convertirse en una vía segura y plenamente operativa.

Dos viaductos pendientes

Los viaductos de La Palma y El Risco son las piezas que faltan para cerrar el puzle. El primero tendrá 110 metros de longitud y 28 metros de altura máxima, mientras que el segundo alcanzará 572 metros y 88 metros de altura máxima.

Las obras del viaducto de La Palma comenzaron en la primera semana de noviembre de 2025. En el caso de El Risco, los trabajos arrancaron en la tercera semana de ese mismo mes, con excavaciones en el estribo 1 y en la zapata de la pila 2. Son cifras de ingeniería, sí, pero detrás hay algo más cotidiano, menos curvas, menos sustos y menos tiempo en carretera.

La seguridad como prioridad

La puesta en servicio parcial ya ha cambiado la movilidad de la zona. Están abiertos unos 2,5 kilómetros, entre ellos 2,2 kilómetros del túnel Ingeniero José Luis Martínez Cocero-Risco de Faneque, operativo desde febrero de 2024, junto al túnel del Lomo de la Aulaga y parte del enlace de El Risco.

Este avance evita que muchos conductores sigan pasando por el tramo peligroso de la GC-200 que bordea el Risco de Faneque. ¿Qué significa esto en la práctica? Menos exposición a desprendimientos, menos tensión al volante y una conexión más fiable para quienes hacen ese trayecto por trabajo, estudios, salud o simple vida diaria.

El reto ambiental de la obra

Esta carretera no atraviesa un territorio cualquiera. La zona exige una intervención cuidadosa por su valor paisajístico y ambiental, y por eso el modificado incluyó mejoras técnicas y medioambientales para reducir el impacto respecto al planteamiento inicial.

Entre las medidas ambientales confirmadas por el Gobierno de Canarias figuran una inversión de tres millones de euros en integración paisajística y conservación del entorno natural. También se han plantado 228.000 metros cuadrados de tabaibal cardonal en Lomo Cambado y Llano del Morrete del Cura, con el objetivo de contribuir a la preservación del entorno del Parque Natural de Tamadaba.

Un túnel para proteger un hallazgo

Uno de los cambios más relevantes llegó tras el hallazgo de un yacimiento arqueológico en el Lomo de la Aulaga, en El Risco. En lugar de mantener el diseño inicial, se proyectó un túnel que no estaba previsto para preservar ese enclave.

También se sustituyó la línea aérea de alta tensión del tramo Agaete-El Risco por una instalación subterránea. Puede parecer un detalle técnico, pero en un paisaje tan sensible cada elemento cuenta. Menos impacto visual, menos afección directa y una obra algo más adaptada al territorio.

Qué cambia para La Aldea

La promesa de la nueva vía es reducir de forma clara los tiempos de desplazamiento. Una vez finalizada, el trayecto entre Agaete y el túnel de Faneque bajará a unos cinco minutos, y el recorrido hasta El Risco se completará en apenas nueve minutos.

El consejero Pablo Rodríguez afirmó en marzo de 2026 que «Antes del verano de 2027 podremos transitar por más del 80% de la nueva vía». También señaló que hasta ahora «muchas personas se jugaban la vida» en ese trayecto. La frase es dura, pero resume bien la importancia social de esta infraestructura.

Lo que falta por hacer

La obra entra ahora en una fase menos visible, pero decisiva. Ya no se trata solo de excavar, sino de terminar sistemas, seguridad, firme, energía, control y estructuras. En una carretera con tantos túneles, estos elementos son tan importantes como el propio asfalto.

El Gobierno de Canarias sostiene que los viaductos de La Palma y El Risco permitirán completar los 8,5 kilómetros de la nueva vía entre Agaete y La Aldea de San Nicolás. Si se cumplen los plazos anunciados, el oeste grancanario estará más cerca de dejar atrás una carretera histórica, dura y peligrosa. Y eso se nota.

El comunicado oficial sobre el avance de los viaductos ha sido publicado por el Gobierno de Canarias.


Adrian Villellas

Adrián Villellas es ingeniero informático y emprendedor en marketing digital y ad tech. Ha liderado proyectos de analítica, publicidad sostenible y nuevas soluciones de audiencia. Colabora además en iniciativas científicas ligadas a la astronomía y la observación espacial. Publica en medios de ciencia, tecnología y medioambiente, donde acerca temas complejos y avances innovadores a un público amplio.

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