Cientos de bloques de poliestireno expandido (EPS) forman los terraplenes de acceso al nuevo paso elevado de Banwell Road, en Windsor (Canadá). Los vídeos aéreos que el Ayuntamiento publicó entre mayo y julio de 2026 muestran las capas de bloques blancos junto a los estribos del puente sobre la autopista E.C. Row.
El material, conocido como geofoam, pesa una pequeña fracción de la tierra a la que sustituye. Así, el nuevo acceso no carga en exceso la arcilla blanda del subsuelo, que se comprime cuando recibe peso.
Arcilla saturada bajo Windsor
Según el equipo del puente internacional Gordie Howe, Windsor y Detroit se asientan sobre una gruesa capa de arcilla saturada de agua. Con una carga encima, esa arcilla expulsa el agua y el terreno baja.
A ese descenso los ingenieros lo llaman asentamiento. En un paso elevado, el riesgo es que el terraplén de acceso pierda altura con los años mientras el puente sigue en su sitio.
La solución que describe ese organismo se llama «cimentación compensada». Los equipos retiran un gran volumen de suelo y lo reemplazan por bloques de EPS. Después siguen construyendo encima, y el terreno no soporta carga añadida.
Entre 12 y 32 kilos
Un manual de la Administración Federal de Carreteras de Estados Unidos (FHWA) da al geofoam de EPS entre 12 y 32 kilos por metro cúbico. Para los suelos compactados, la cifra sube a entre 1800 y 2200 kilos.
Son valores generales, no los de los bloques de Banwell Road, que la ciudad no ha publicado. Aun así dan la escala: unas decenas de kilos de espuma frente a casi dos toneladas de tierra por metro cúbico.
En esa misma tabla, las cenizas volantes de carbón pesan entre 1120 y 1440 kilos por metro cúbico. Con ellas se levantaron una autopista de Illinois en 1972 y un tramo de carretera en Kentucky en 1988.
El Centro de Investigación de Geofoam de la Universidad de Syracuse explica que las perlas de poliestireno se hinchan con vapor hasta 40 veces su volumen. Luego se funden en un molde rectangular. El centro recomienda añadir retardantes de llama, porque el EPS normal arde.
Los 34.500 bloques del Gordie Howe
Windsor ya había visto esta técnica en otra obra cercana. En septiembre de 2023, el equipo del puente Gordie Howe, que une la ciudad con Detroit, anunció que usaría unos 34.500 bloques de EPS.
Allí evitan asentamientos bajo los edificios de los puertos de entrada y cargas excesivas sobre colectores enterrados. Al acabar la obra, los bloques se cubren y pueden parecer un muro o un talud natural.
La FHWA sitúa el primer uso como relleno ligero en una obra de Noruega en 1972. La Universidad de Syracuse añade que unos bloques desenterrados allí tras más de 20 años seguían en buen estado y se reutilizaron.
Un enlace de 110,9 millones
El Ayuntamiento de Windsor presenta la obra como «uno de los mayores proyectos de infraestructura de la historia de Windsor». Su financiación se calcula en 110,9 millones de dólares canadienses, y el Gobierno de Ontario pone 68,8.
Por Banwell Road pasan hoy entre 10.000 y 17.000 vehículos al día. La ciudad calcula que el tráfico se duplicará al norte del enlace y se triplicará al sur. Lo atribuye a la fábrica de baterías de NextStar Energy y a los nuevos barrios de la zona.
Banwell Road dejará de ser una carretera rural de dos carriles. Entre Mulberry Drive e Intersection Road tendrá seis. Junto al vial van colectores nuevos, farolas y un carril para peatones y bicis, que construye GIP Paving.

Las máquinas llegaron la semana del 15 de septiembre de 2025. Si no hay retrasos, el grueso estará hecho en 2027, con la última capa de asfalto en 2028.
Bloques que no se apisonan
Con tierra, un terraplén se sube por tongadas finas y el rodillo pasa sobre cada una. Un solo bloque ocupa la altura de cuatro tongadas o más y nadie lo apisona. Por eso la Universidad de Syracuse cree que su impacto es menor.
Según ese centro, la obra dura mucho menos, puede hacerse en cualquier estación y levanta menos polvo. Aun así, el propio centro advierte de que «el geofoam no es biodegradable».
Syracuse pide además no circular con maquinaria pesada sobre los bloques. La FHWA añade que, con al menos un metro de grava encima, el relleno ligero apenas influye en el diseño de la calzada.
Ni densidad ni CO2 publicados
El Ayuntamiento no ha publicado cuántos bloques lleva el paso elevado, de qué tipo son ni cuánto material reciclado contienen. Tampoco hay una cifra oficial de las emisiones que se ahorran al transportar espuma en vez de tierra.
Según Syracuse, el poliestireno triturado de las fábricas suele ser en torno al 5 % de un bloque. Otras obras viarias sí detallan su parte reciclada, como las calles de Penrith asfaltadas con vasos de café. En Banwell, ese dato depende del fabricante y no es público.
Para saber si la espuma deja menos huella que la tierra habría que sumar su fabricación, los viajes de los camiones y el destino final de los bloques. Ese balance no existe para esta obra.
Foto: Gordie Howe International Bridge











