El cable submarino que conectará Kazajistán y Azerbaiyán ya ha alcanzado la costa kazaja. El Gobierno de Kazajistán informó el 5 de agosto de 2026 de que ha terminado el tendido marino, considerado la parte más compleja de una ruta de unos 380 kilómetros entre Aktau y Sumgait.
El 31 de julio, la previsión oficial era que esa operación durase entre 15 y 20 días. La actualización del 5 de agosto cambia el escenario. El cable ya descansa bajo el Caspio, aunque todavía debe conectarse a las instalaciones terrestres y superar varias pruebas antes de entrar en servicio.
Una ruta de 380 kilómetros
La línea transcaspiana será la primera conexión directa de fibra óptica entre Azerbaiyán y Kazajistán. ¿Qué viaja realmente por su interior? La fibra utiliza hilos muy finos de vidrio para enviar datos mediante pulsos de luz, como si fueran destellos que transportan llamadas, vídeos y archivos.
AzerTelecom cifra la capacidad prevista en hasta 400 terabits por segundo. Eso no significa que un hogar vaya a navegar a semejante velocidad. Se trata de la capacidad total de una autopista mayorista diseñada para mover enormes cantidades de información entre redes nacionales, operadores y centros de datos.
El cable forma parte de Digital Silk Way, un proyecto que busca crear un corredor digital entre Asia y Europa. Su primera fase cruza el Caspio entre Kazajistán y Azerbaiyán, mientras que el plan más amplio contempla conexiones a través del Cáucaso, Turquía y otros países de Asia Central.
Así se tendió bajo el Caspio
Antes de enviar el cable al agua, los equipos realizaron estudios del fondo marino y eligieron una ruta alejada de fondeaderos y zonas de ejercicios militares. También obtuvieron el permiso ambiental correspondiente en la región kazaja de Mangystau.
El cable blindado fue fabricado y probado en China. Después llegó al puerto de Kuryk, en Kazajistán, y fue trasladado a Bakú en grandes cestas de transporte antes de pasar a un depósito especial del buque cablero. Aunque uno de los puntos de llegada está en Sumgait, el barco partió oficialmente del puerto de Bakú rumbo a Aktau.
La operación utilizó un buque con un desplazamiento superior a 20.000 toneladas y equipado con posicionamiento dinámico, un sistema que corrige la ubicación del barco mientras deposita el cable. A bordo trabajaron 70 tripulantes y especialistas, incluidos técnicos de supervisión y un representante de Kazakhtelecom.
Quién dirige el proyecto
La construcción y la futura explotación corresponden a CaspiLink B.V., una empresa conjunta creada por Kazakhtelecom y AzerTelecom International. El Gobierno kazajo señala que las dos operadoras financian el proyecto con recursos propios, sin recurrir al presupuesto estatal.
En la revisión del final de la fase marina participaron Zhaslan Madiyev, ministro de Inteligencia Artificial y Desarrollo Digital de Kazajistán, Bagdat Musin, presidente de Kazakhtelecom, y Ana Nakashidze, directora general de AzerTelecom International. Son los responsables que están coordinando el paso del trabajo en el mar a la infraestructura terrestre.
“Hemos completado la etapa más difícil, el tendido marino del cable en el fondo del mar Caspio”, afirmó Madiyev. El ministro relacionó la nueva ruta con el desarrollo de servicios en la nube, centros de datos e inteligencia artificial, aunque esos efectos dependerán de la conexión definitiva y de su posterior uso comercial.
Qué falta antes de encenderlo
Que el cable haya llegado a tierra no significa que ya esté transportando tráfico. Ahora se está conectando a la infraestructura costera, el conjunto de equipos que recibe la señal óptica y la integra en las redes terrestres de ambos países.
El calendario oficial prevé terminar en otoño las instalaciones en tierra, además de realizar la puesta en marcha y las pruebas del sistema. La fecha objetivo para el inicio de la explotación comercial sigue situada a finales de 2026.
Las comprobaciones son esenciales. Los técnicos deben verificar que cada fibra mantiene la señal óptica, que los empalmes funcionan y que la red puede operar de forma estable. En la práctica, es parecido a construir una carretera y revisar después todos sus accesos antes de abrirla al tráfico.
Por qué importa esta conexión
El nuevo tramo crea un enlace directo bajo el Caspio para el tránsito de datos entre Asia Central, el Cáucaso y Europa. Sus promotores esperan reducir la demora de la señal y añadir una ruta de respaldo, algo importante cuando una avería o una interrupción afecta a otros recorridos internacionales.
Para Kazajistán, el proyecto refuerza su objetivo de convertirse en un punto de tránsito digital. Para Azerbaiyán, amplía el papel de su red como puente hacia Europa. Al final del día, lo que intenta hacer el cable es sencillo de explicar, ofrecer otro camino para que la información cruce el continente.
El impacto para los usuarios no será inmediato ni idéntico en todos los lugares. Dependerá de cómo los operadores conecten la nueva capacidad con sus redes, de los acuerdos comerciales y de la infraestructura local. Pero la pieza física más difícil ya está colocada.
La nota oficial más reciente se ha publicado en el portal del Gobierno de Kazajistán.



