Hallazgo de la ciencia que reescribe el mundo: identifican la ‘cocina’ de la Tierra donde se produce el oro

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Publicado el: 13 de abril de 2026 a las 21:59
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Pepita de oro representando la formación del oro en el manto terrestre bajo zonas de subducción volcánica.

El oro está en joyas, pero también en componentes electrónicos que usamos cada día. Y aun así, su “viaje” geológico sigue siendo un misterio para mucha gente. ¿Cómo acaba un metal tan escaso concentrándose justo en algunos puntos del planeta?

Un nuevo estudio liderado por el centro alemán GEOMAR, con datos del arco volcánico de Kermadec y la cuenca de Havre (al norte de Nueva Zelanda), propone una explicación con matices. La Tierra no “crea” oro dentro de sí, pero sí puede moverlo y concentrarlo, y eso ocurre cuando el manto se funde varias veces y a alta temperatura en zonas de subducción.

Por qué el oro aparece en los arcos volcánicos

Los arcos de islas se forman encima de una subducción, cuando una placa oceánica se hunde bajo otra. Esa dinámica alimenta volcanes y también sistemas hidrotermales en el fondo marino, capaces de movilizar metales. Por eso muchos depósitos ricos en oro están ligados a este tipo de regiones.

El problema era entender de dónde sale el “extra” de oro que llega a esos magmas. Durante años se ha señalado al agua que libera la placa que se hunde, pero no estaba claro si ese era el factor decisivo o solo una parte del proceso. Ahí entra la idea de la “cocina” profunda.

El vidrio volcánico como pista

Para acercarse a lo que pasa a kilómetros de profundidad, el equipo analizó 66 muestras de vidrio volcánico recogidas en el lecho marino. Estos vidrios se forman cuando la lava se enfría de golpe bajo el agua y “congela” la composición química del magma, como una foto tomada en el momento justo. Luego se pueden comparar con magmas de dorsales oceánicas, las largas cadenas de montañas submarinas donde se crea nueva corteza.

Las muestras más útiles fueron los llamados “vidrios primitivos”, que reflejan el magma antes de cambiar por cristalización. Christian Timm, geólogo marino en GEOMAR, lo resume así. “Vimos que las concentraciones de oro eran a menudo varias veces mayores que las de magmas comparables de las dorsales oceánicas”.

Fusión repetida y el papel del agua

El patrón químico apunta a un escenario concreto. Bajo Kermadec, el manto se funde en presencia de agua a temperaturas relativamente altas, por encima del punto en el que los sulfuros (minerales con azufre) pueden retener el oro. En esas condiciones, la relación plata a cobre del magma se parece a la del propio manto.

A la vez, el equipo detectó concentraciones iniciales de oro de hasta seis nanogramos por gramo de roca. También observó relaciones oro a cobre más altas que las del manto “fértil” y que las de los basaltos típicos de las dorsales oceánicas. Eso encaja con un manto que ya se había fundido antes y que luego volvió a fundirse, y ahí está la clave.

Qué significa y qué no significa

Seis nanogramos por gramo es una señal importante para la geología, pero no es una ley mineral “de mina”. Equivale a unos seis miligramos de oro por tonelada de roca, y los propios autores subrayan que, para un depósito explotable, harían falta concentraciones varios órdenes de magnitud mayores.

Entonces, ¿para qué sirve este hallazgo? Ayuda a entender el primer paso del ciclo de vida del oro, desde el manto hasta el magma que alimenta volcanes y, con el tiempo, puede contribuir a sistemas hidrotermales ricos en metales. El equipo lo resume con prudencia, “estamos viendo el primer paso en el ciclo de vida del oro”.

Y hay un recordatorio práctico que no es poca cosa. La demanda de metales tiene impacto ambiental, y la opción más sensata suele empezar por usar mejor lo que ya tenemos. Suena poco épico, pero reciclar móviles y aparatos electrónicos evita abrir nuevas heridas en el planeta, ya sea en tierra o en el mar.

El estudio se ha publicado en Communications Earth & Environment.


Adrian Villellas

Adrián Villellas es ingeniero informático y emprendedor en marketing digital y ad tech. Ha liderado proyectos de analítica, publicidad sostenible y nuevas soluciones de audiencia. Colabora además en iniciativas científicas ligadas a la astronomía y la observación espacial. Publica en medios de ciencia, tecnología y medioambiente, donde acerca temas complejos y avances innovadores a un público amplio.

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