Las imágenes de la Hora del Planeta 2026: los monumentos del mundo se apagan a la vez para gritar contra el cambio climático

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Publicado el: 7 de mayo de 2026 a las 09:44
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El Puente Nuevo de Ronda apagado durante La Hora del Planeta 2026 contra el cambio climático.

A las 20.30 (hora peninsular española) del último sábado de marzo (28 de marzo en 2026), muchos de los lugares más conocidos del planeta se quedaron a oscuras. Durante una hora, edificios públicos, empresas y hogares se sumaron a La Hora del Planeta, la iniciativa impulsada por WWF que nació en 2007 y que hoy moviliza a millones de personas en más de 190 países y territorios.

En España, el apagón simbólico volvió a verse en espacios muy reconocibles, desde la Puerta de Alcalá o Cibeles hasta la Sagrada Familia o la Torre del Oro. El mensaje de fondo es sencillo y algo incómodo, apagar una hora está bien, pero lo que cuenta de verdad es lo que hacemos el resto del año.

Un apagón que se ve en la calle

En Madrid se apagaron luces del Palacio Real, el Panteón de España, el Senado, el Real Jardín Botánico o el Instituto Cervantes, además de puntos tan “de postal” como Cibeles, Neptuno o la Puerta de Alcalá. En Sevilla se sumaron el Puente de Triana y la Torre del Oro, y en Barcelona volvieron a quedarse sin iluminación la Sagrada Familia y el Castell de Montjuïc.

La foto se repitió fuera de España en rascacielos, templos y distritos financieros, con el mismo gesto coordinado entre las 20.30 y las 21.30 (hora local). En nuestro país, WWF cifra la participación en 430 municipios, más de 100 empresas y unas 110 organizaciones en esta edición.

La pregunta que deja en el aire

Si lo pensamos fríamente, apagar las luces una hora no va a arreglar el calentamiento global por sí solo. Ni va a borrar de golpe las emisiones de CO2 del transporte, la industria o la calefacción, que son las grandes fuentes del problema.

Entonces, ¿por qué tanta gente se suma año tras año? Porque funciona como un megáfono y te obliga a mirar tu consumo con otros ojos (esa factura de la luz que llega y siempre trae sorpresas). La campaña insiste en “ir más allá de apagar la luz” y convertir la hora en un punto de partida para cambiar hábitos.

Veinte años de avances que WWF quiere poner sobre la mesa

En su 20 aniversario, WWF ha querido destacar que la acción colectiva puede empujar cambios reales incluso cuando el mundo va a trompicones. “Queremos celebrar el 20 aniversario de La Hora del Planeta poniendo foco en lo que hemos logrado desde su origen, porque en un momento de incertidumbre global como el que vivimos, todos necesitamos esperanza”, explica Juan Carlos del Olmo, secretario general de WWF España.

Entre los logros que la organización repasa aparecen acuerdos y políticas que han marcado época, como el Acuerdo de París de 2015, la Agenda 2030, el Pacto Verde Europeo con la meta de neutralidad climática en 2050 y el Tratado Global de los Océanos. También hay avances más “de a pie”, como las restricciones a ciertos plásticos de un solo uso y el empuje a la economía circular.

Energía y CO2 cuando el mundo se vuelve más caro

La Hora del Planeta 2026 llega en un contexto de tensión en el mercado energético por la guerra en Irán y el encarecimiento del petróleo. Es un recordatorio poco agradable de lo dependientes que seguimos siendo de combustibles fósiles, y de lo rápido que ese impacto se cuela en la economía y en el bolsillo.

Aquí es donde la transición energética deja de ser teoría y se vuelve práctica. La Comisión Europea recuerda que el sistema europeo de comercio de emisiones (EU ETS) ha logrado una reducción del 50% en las emisiones de los sectores cubiertos desde 2005, y Eurostat confirma que la producción y el consumo de carbón en la UE han caído a mínimos históricos. A la vez, análisis como el de Ember señalan que la energía solar llegó a superar al carbón en la electricidad europea en 2024.

Pero el reloj corre. Copernicus confirmó que 2024 fue el primer año natural en el que la temperatura media global superó 1,5 °C por encima de niveles preindustriales, y eso encaja con lo que WWF describe como impactos “innegables” en países como España. Es el tipo de dato que se entiende rápido cuando llega ese calor pegajoso de verano que ya todos conocemos.

Qué hacer cuando vuelven las luces

La parte más útil de la Hora del Planeta empieza cuando termina la hora. Si quieres que el gesto no se quede en una foto, suele funcionar elegir un cambio pequeño y mantenerlo, aunque sea con constancia tranquila.

En casa, revisar el “stand by” con una regleta, apostar por LED donde falte y ajustar un poco el termostato son decisiones sencillas. En movilidad, conviene hacerse una pregunta muy concreta (¿cuántos trayectos cortos podríamos hacer andando, en bici o en transporte público?) porque menos coche suele significar menos atascos, menos ruido, menos humo y menos CO2.

Eco América y la hora de las áreas protegidas

La Hora del Planeta también se vive con acentos distintos al otro lado del Atlántico. En Bolivia, WWF ha puesto el foco en las áreas protegidas como “refugios de vida” que regulan el clima, protegen el agua y sostienen a comunidades locales, y recuerda que más del 30% del territorio del país está bajo alguna categoría de protección.

Es un buen recordatorio para cualquiera. Proteger espacios naturales no es solo “guardar paisajes bonitos”, también es defender agua, suelos y biodiversidad que luego sostienen agricultura, salud y economía, y esa es la conversación que debería seguir cuando se apaga el interruptor. 

El comunicado oficial se ha publicado en WWF.


Javier F.

Periodista, licenciado en la Universidad Nebrija, diez años en Onda Cero, y ahora en proyectos profesionales como Freelance. Especializado en contenido SEO y Discover

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