El incendio de Niebla no fue culpa de los eucaliptos. La patronal Apromabi explica que el devastador incendio de Niebla, en Huelva, que calcinó más de 33.000 hectáreas, no se debe a los eucaliptos, que fueron los que menos ardieron, sino a la desidia política y a la falta de gestión preventiva.
Según los datos oficiales, lo que asegura la Junta de Andalucía, acerca de que los eucaliptales fueron el único factor desencadenante, es inexacto, ya que solo un 35% del incendio de Niebla correspondía a esta especie de árboles.
Fue la acumulación de vegetación por falta de medidas mínimas de prevención, como la retirada de las podas, lo que implicó una acumulación de vegetación combustible que dejó a las masas a merced de las llamas.
Los madereros denuncian que desde la Junta de Andalucía hace años que están cobrando millones de euros gracias a los eucaliptos y sin invertir un duro en tratamientos selvícolas. Además, critican que la empresa Tragsa no contaba con medios propios y que los cortafuegos preventivos tenían un mantenimiento muy deficiente.
El incendio de Niebla no fue culpa de los eucaliptos, dicen los madereros
La Asociación de Empresas de Aprovechamiento de Madera y Biomasa de Huelva (Apromabi) ha atribuido la virulencia que tuvo el incendio forestal de Niebla (dado por extinguido el 21 de agosto tras arrasar 33.651 hectáreas) a la ‘falta de gestión pública’ y a la ‘desidia’ política hacia las masas forestales, desmintiendo que el eucalipto sea la causa del mismo.
El sector maderero defiende que el eucalipto no es el problema detrás del incendio de Niebla y explica que sus cifras evidencian que los datos que ha aportado la Junta de Andalucía son inexactos y que solo quieren acabar con la especie.
Explican que los datos aportados por el Mapa Forestal de España y el observatorio Copernicus son muy claros: tan solo algo más del 35% de las zonas quemadas, menos de 12.000 hectáreas (exactamente), pertenecían a plantaciones de eucaliptus.
Por otra parte, Apromabi destaca que el 65,42 % de toda la superficie arbolada son montes públicos que deben ser gestionados por la Consejería de Sostenibilidad y Medio Ambiente, en colaboración con los ayuntamientos de Niebla y Valverde del Camino.
Cobran mucho y no invierten nada en prevención y cuidados
Apromabi ha criticado que las administraciones públicas se hayan limitado en los últimos 20 años a «cobrar muchos millones de euros por el aprovechamiento del eucalipto«, pero que no han invertido ni un euro en el posterior tratamiento selvícola.
El resalveo o la selección de brotes es una práctica que debe realizarse tras las cortas, para evitar que se acumule masa vegetal leñosa de manera excesiva. Lo que luego se transforma en el combustible ideal para un incendio y dispara su virulencia, con lo que se deja a los montes fuera de capacidad de extinción.
Asimismo, la patronal denuncia que los cortafuegos tuvieron un mantenimiento deficiente antes del inicio del siniestro el 6 de agosto y censura que la empresa pública Tragsa, que es la receptora de estos encargos preventivos, no disponga de medios suficientes y se vea obligada a subcontratar maquinaria privada.
Por eso afirman que el eucalipto no es el culpable de la tragedia del incendio de Niebla, sino la desidia y la falta de clase política de los sucesivos gobiernos de diferentes signos.
Menos eucaliptos, pero más incendios
Por otra parte, han recordado que desde 1980 se está reduciendo el número de hectáreas dedicadas al eucalipto y que en la actualidad son 64.000 menos, pero los incendios forestales no por ello dejan de aumentar en número y virulencia.
Además, han remarcado que el fuego calcinó también 6.500 hectáreas de alcornocal (lo que constituye el 20 % del total de árboles) y numerosas áreas que habían sido reforestadas con bosque mediterráneo.
Dada la situación, Apromabi insta a la Consejería de Sostenibilidad a que se ocupe de frenar con urgencia la erosión del suelo, realizar la retirada de la madera quemada con el objeto de prevenir plagas y que, a la hora de realizar las necesarias acciones de prevención y de creación de líneas de defensa, se cuente con las empresas locales.



