Medio Ambiente

La ganadería extensiva evita los incendios forestales mientras el abandono rural dispara el riesgo de grandes fuegos

Las principales organizaciones agrarias y expertos en desarrollo rural coinciden en que recuperar la actividad agrícola y ganadera es una de las herramientas más eficaces para reducir el combustible vegetal y frenar la propagación de los grandes incendios.

La ganadería extensiva evita los incendios forestales mientras el abandono rural dispara el riesgo de grandes fuegos

La ganadería extensiva evita los incendios forestales. El abandono de los cultivos tradicionales convierte los campos españoles en polvorines. La vegetación seca coloniza las tierras baldías, acumulando toneladas de combustible natural que arden con facilidad durante el verano.

Las principales asociaciones agrarias proponen recuperar el pastoreo y la siembra para limpiar los montes de forma ecológica. La presencia constante de ganaderos en el territorio ayuda a detectar focos y mantener cortafuegos naturales.

La excesiva burocracia y la baja rentabilidad aceleran la despoblación de las zonas de montaña. Los minifundios abandonados dificultan las tareas de prevención, creando laberintos de maleza, que se quedan sin gestionar por la falta de relevo generacional.

Los ingenieros forestales coinciden en que la lucha contra el fuego debe realizarse durante los meses invernales. Fomentar la ganadería extensiva y un entorno rural habitado resulta más eficaz y barato que cualquier equipo de extinción.

La ganadería extensiva evita los incendios forestales

La ganadería extensiva evita los incendios forestales porque mantiene limpio el monte, reduce la vegetación que sirve de combustible y conserva un paisaje en mosaico que dificulta la rápida propagación de las llamas. Sin embargo, el abandono del campo está provocando una acumulación de biomasa que incrementa el peligro de incendios de gran intensidad.

Las organizaciones agrarias reclaman un cambio de estrategia que sitúe al sector primario como pieza esencial de la prevención, mediante incentivos, menos burocracia y políticas que favorezcan la permanencia de población y actividad económica en el medio rural.

La ganadería extensiva evita los incendios forestales con una gestión continua del territorio

El incremento de superficies agrícolas abandonadas ha favorecido que numerosos terrenos se transformen en masas forestales densas y con abundante vegetación seca. Esa evolución incrementa el combustible disponible cuando se producen episodios de calor extremo.

Desde Asaja, COAG, UPA y Unión de Uniones consideran que la prevención debe empezar mucho antes del verano, impulsando la actividad agrícola y ganadera como herramienta permanente de gestión del paisaje.

Además del desbroce natural que realizan los rebaños, la presencia diaria de agricultores y ganaderos permite detectar incidencias, mantener caminos y conservar espacios abiertos que actúan como freno al avance del fuego.

El abandono rural aumenta la acumulación de biomasa

La pérdida de rentabilidad del sector y las dificultades para incorporar nuevos profesionales están acelerando el abandono de numerosas explotaciones, especialmente en zonas de montaña y comarcas con fuerte despoblación.

Según explica José Antonio Turrado, secretario general de Asaja Castilla y León, muchos terrenos antes cultivados han quedado sin aprovechamiento, convirtiéndose con el tiempo en monte sin gestionar.

A ello se suma el problema del minifundismo, donde miles de pequeñas parcelas pertenecen a distintos propietarios, lo que dificulta organizar labores preventivas de limpieza y mantenimiento.

Las organizaciones agrarias reclaman menos trabas y más incentivos

Los representantes del sector consideran imprescindible facilitar el acceso del ganado a determinadas zonas forestales y reducir la burocracia que limita la actividad.

Antonio Punzano, responsable de Ovino y Caprino de COAG, defiende que mantener profesiones atractivas resulta esencial para evitar el abandono del territorio y conservar un paisaje mucho más resistente frente a los incendios.

Como ejemplo, destaca la comarca de Santiago-Pontones (Jaén), donde más de 70.000 ovejas pastan regularmente y no se han registrado grandes incendios durante décadas.

El fuego se combate durante todo el año

Para José Ramón González, secretario de Ganadería de UPA, la verdadera prevención comienza mucho antes de la campaña estival mediante una gestión continuada del territorio.

Su mensaje resume la filosofía que comparte buena parte del sector: «el fuego se apaga en invierno», eliminando combustible vegetal y manteniendo activos los montes gracias a la actividad agraria y ganadera.

Los productores también reclaman participar de forma más activa en los planes públicos de prevención y que su experiencia sobre el terreno sea incorporada a las estrategias contra los incendios.

Un medio rural vivo protege mejor los ecosistemas

El presidente de la Red Española de Desarrollo Rural (REDR), Rafael Llamas, considera que mantener población, servicios e inversiones resulta imprescindible para garantizar una vigilancia constante del territorio.

Por su parte, el decano del Colegio Oficial de Ingenieros Agrónomos de Levante, Joaquim Aguilella, recuerda que los montes españoles acumulan actualmente más biomasa que nunca tras décadas de abandono de usos tradicionales.

Los expertos coinciden en que recuperar la agricultura, la ganadería de montaña y el aprovechamiento sostenible del territorio supone invertir también en seguridad ambiental y reducir el riesgo de futuros incendios.

La previsión es fundamental

El consenso entre organizaciones agrarias, especialistas e ingenieros apunta a una misma dirección: la prevención más eficaz no depende únicamente de los medios de extinción, sino de una gestión constante del paisaje durante todo el año.

Impulsar un medio rural vivo, mejorar la rentabilidad del sector primario y reconocer el servicio ambiental que prestan agricultores y ganaderos puede convertirse en una de las herramientas más eficaces para reducir la gravedad de los incendios forestales en España.

La ganadería extensiva evita los incendios forestales en 15 segundos

¿Por qué la ganadería extensiva evita los incendios forestales?

Porque el ganado elimina vegetación que actúa como combustible y ayuda a mantener los montes más limpios y gestionados.

¿Por qué hay más riesgo de incendios en zonas abandonadas?

Porque la falta de actividad agrícola y ganadera favorece la acumulación de biomasa y facilita la propagación del fuego.

¿Qué pide el sector primario para prevenir incendios?

Solicita más incentivos, menos burocracia, mayor participación en los planes de prevención y apoyo para mantener la actividad rural.

¿Qué relación existe entre la despoblación rural y los incendios forestales?

Cuando disminuye la población también desaparece la gestión diaria del territorio, aumentando el abandono y el riesgo de grandes incendios.

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