Un gran terremoto podría volver a sacudir la península ibérica pese a décadas de aparente calma

Publicado el: 1 de julio de 2026 a las 16:32
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Un gran terremoto podría volver a sacudir la península ibérica

Un gran terremoto podría volver a sacudir la península ibérica, aunque nadie puede predecir cuándo ocurrirá. El recuerdo del devastador terremoto de Lisboa de 1755, considerado uno de los mayores registrados en Europa, sigue siendo una referencia para comprender el comportamiento sísmico del suroeste europeo y la necesidad de mejorar la preparación frente a eventos extremos.

Los especialistas insisten en diferenciar dos conceptos fundamentales: el peligro sísmico, que mide la probabilidad de que un terremoto genere determinadas sacudidas, y el riesgo sísmico, que incorpora además la exposición de la población, las infraestructuras y la vulnerabilidad de los edificios. Esa diferencia resulta clave para interpretar correctamente los mapas sísmicos y planificar medidas de protección.



Un gran terremoto podría volver a sacudir la península ibérica

El histórico terremoto de Lisboa de 1755 continúa siendo una referencia para la sismología europea. Investigaciones recientes recuerdan que la Península conserva capacidad para generar grandes terremotos y que la preparación sigue siendo la mejor herramienta para reducir sus consecuencias.

La península ibérica convive con una amenaza silenciosa bajo el suelo atlántico. Los expertos advierten que los promedios históricos sobre los temblores son simples estimaciones matemáticas y jamás un calendario exacto.

Aunque el gran cataclismo de 1755 sigue en la memoria colectiva, la ciencia aclara que el posterior seísmo de 1969 apenas liberó una fracción de la tensión geológica acumulada.



Un gran terremoto podría volver a sacudir la península ibérica pese a la aparente tranquilidad

Aunque países como GreciaItalia o Turquía concentran gran parte de la actividad sísmica europea, la historia demuestra que la península ibérica también ha generado terremotos de enorme magnitud. El ejemplo más conocido es el ocurrido el 1 de noviembre de 1755, frente a las costas atlánticas de Portugal.

Aquel terremoto, cuya magnitud se estima cercana a 9 Mw, provocó un devastador tsunami y graves incendios posteriores, causando decenas de miles de víctimas y destruyendo buena parte de Lisboa. Su impacto marcó un antes y un después en el estudio científico de los terremotos.

Los expertos recuerdan que la ausencia de grandes seísmos durante largos periodos no significa que el riesgo haya desaparecido, sino que forma parte del comportamiento natural de determinadas fallas geológicas.

La recurrencia sísmica no permite predecir el próximo gran terremoto

Los investigadores utilizan el concepto de tiempo de recurrencia para estimar cada cuánto pueden repetirse terremotos de características similares en una misma región. Sin embargo, ese dato representa únicamente un promedio estadístico y no funciona como un calendario.

En el suroeste de la península existen evidencias geológicas e históricas de varios terremotos importantes anteriores a 1755, lo que indica que la región ha experimentado episodios destructivos a lo largo de los siglos.

Por ello, los especialistas subrayan que no puede afirmarse que un gran terremoto esté próximo, pero tampoco descartarse únicamente porque hayan transcurrido más de dos siglos desde el último gran evento.

El terremoto de 1969 no liberó toda la energía acumulada

Uno de los episodios más relevantes del siglo XX fue el terremoto registrado el 28 de febrero de 1969, al suroeste de Portugal, con una magnitud cercana a 7,9 Mw.

Aunque se trató de un seísmo muy importante, su energía liberada fue muy inferior a la estimada para el terremoto de 1755, lo que lleva a algunos investigadores a considerar que ambos fenómenos no son comparables desde el punto de vista geodinámico.

La evolución de las placas tectónicas y la acumulación de esfuerzos en esta zona continúan siendo objeto de investigación, ya que todavía existen incertidumbres sobre el comportamiento futuro de las fallas responsables de los grandes terremotos atlánticos.

Prepararse resulta más útil que intentar predecir un terremoto

La comunidad científica coincide en que, con el conocimiento actual, no es posible predecir con precisión cuándo ocurrirá un gran terremoto. En cambio, sí es posible reducir significativamente sus consecuencias mediante una adecuada planificación.

La actualización de las normas de construcción, el refuerzo de infraestructuras críticas, la educación de la población y los sistemas de emergencia constituyen algunas de las herramientas más eficaces para disminuir el riesgo.

Experiencias internacionales como los terremotos de JapónChile o Italia muestran que una sociedad mejor preparada puede reducir de forma notable el número de víctimas y los daños económicos.

La ciencia sigue mejorando el conocimiento del riesgo sísmico ibérico

Modelos europeos como el European Seismic Hazard Model (ESHM20) incorporan continuamente nuevos datos geológicos, históricos y geofísicos para actualizar las estimaciones del peligro sísmico en Europa.

Los investigadores también analizan cómo determinados tipos de suelo pueden amplificar las ondas sísmicas, incrementando los daños incluso en zonas alejadas del epicentro. Este aspecto resulta especialmente importante en ciudades construidas sobre sedimentos blandos.

Cada nuevo estudio contribuye a mejorar los mapas de peligrosidad, perfeccionar las normas de construcción y aumentar la capacidad de respuesta ante futuros terremotos.

Frente a la imposibilidad de adivinar el futuro, la arquitectura sismorresistente salva vidas. Las normativas de edificación modernas mitigan el impacto socioeconómico de forma más drástica que cualquier alerta temprana.

Finalmente, herramientas como el mapa europeo ESHM20 identifican los terrenos más vulnerables. Estudiar los sedimentos blandos urbanos resulta clave para proteger las ciudades ante las vibraciones que inevitablemente regresarán.

Conclusiones

El terremoto de Lisboa de 1755 sigue recordando que la península ibérica forma parte de una región con capacidad para generar terremotos de gran magnitud, aunque estos sean poco frecuentes. La investigación científica continúa aportando información para comprender mejor estos procesos naturales y reducir su impacto.

Más que preguntarse cuándo ocurrirá el próximo gran terremoto, los especialistas insisten en la importancia de reforzar la prevención, mejorar la planificación urbana y mantener actualizadas las infraestructuras y los protocolos de emergencia. Prepararse hoy es la mejor herramienta para minimizar las consecuencias de un fenómeno que, aunque infrecuente, forma parte de la historia geológica de la Península.

Un gran terremoto podría volver a sacudir la península ibérica: te lo contamos en 15 segundos

¿Puede repetirse un terremoto como el de Lisboa de 1755?

Sí. La ciencia considera que la región conserva capacidad geológica para generar terremotos muy intensos, aunque actualmente no existe forma de saber cuándo podría producirse uno de características similares.

¿Cuál es la diferencia entre peligro sísmico y riesgo sísmico?

El peligro sísmico mide la probabilidad de que se produzcan determinadas sacudidas del terreno. El riesgo sísmico incorpora además la vulnerabilidad de edificios, infraestructuras y población expuesta.

¿Fue el terremoto de Lisboa el mayor registrado en Europa?

Es considerado el mayor terremoto documentado en la Europa histórica, con una magnitud estimada cercana a 9 Mw, además de generar un tsunami que afectó a amplias zonas del Atlántico.

¿Se pueden predecir los terremotos?

No. Actualmente la ciencia no puede determinar el momento exacto en que ocurrirá un terremoto. Los esfuerzos se centran en mejorar la prevención, la construcción sismorresistente y los sistemas de protección civil.

Imagen autor

Arantxa G.

Soy periodista y creadora de contenido especializada en sostenibilidad, vida saludable, energías renovables y, en general, todo lo relacionado con el estilo de vida eco-friendly. Actualmente colaboro con Ecoticias.com y elaboro artículos divulgativos para distintos medios. Apasionada de los animales, la naturaleza y la vida en el campo, combino creatividad, rigor y compromiso ambiental en cada pieza que desarrollo.

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