En Surin, al norte de Tailandia, cada mes de Noviembre desde 1960 se organiza el “Surin Elephant Round Up Festival”. La manifestación, que tienen lugar en el estadio al aire libre de Srinarong y cuenta con la asistencia de un gran número de turistas tanto locales como extranjeros
Campamentos de elefantes y paseos en elefante
Lamentablemente, 3.800 de los 5.000 elefantes asiáticos de Tailandia (recordamos que se trata de una especie en peligro de extinción) se encuentran en cautividad, y la gran mayoría de ellos son utilizados en paseos y en campamentos turísticos dónde son obligados a exhibirse en espectáculos denigrantes (ex: montar en triciclo, pintar, jugar al futbol y al baloncesto, bailar e incluso dar masajes a los visitantes). La situación de los elefantes utilizados para mendigar en las calles de las principales ciudades del país (generalmente crías) es todavía más precaria, ya que estos animales suelen sufrir desnutrición, son obligados a pasar días enteros en un ambiente anti-natural, lejos de otros animales de su especie y pueden ser víctimas de accidentes de tráfico. Las organizaciones de bienestar animal de todo el mundo se han declarado en contra del tradicional método tailandés de domesticación de los elefantes, el “Pajaan”, que implica el aislamiento y la tortura de estos animales con el fin de “quebrantar su espíritu” y llevarlos a obedecer a las órdenes del hombre por miedo a las posibles consecuencias. Según informa la ONG Elephant Family, cada año, entre 50 y 100 crías de elefantes son capturadas en Birmania para alimentar la industria turistica tailandesa, teniendo que matar a una media de 5 ejemplares adultos por cada cría. Afortunadamente en el país también existen centros de rescates reales que llevan a cabo un gran trabajo y dónde es posible ver a estos animales en su hábitat natural y en un estado de semi-libertad. Pero para no fomentar la caza, el comercio y la desaparición de los elefantes asiáticos es fundamental informarse bien antes de pagar por según qué actividad. Más información sobre el tema aquí http://turismo-responsable.com/s37 y aquí: http://turismo-responsable.com/s33; http://turismo-responsable.com/blog/aumentan-las-protestas-por-el-contrabando-de-elefantes-en-tailandia ; http://turismo-responsable.com/blog/mini-guia-para-reconocer-elefantes-capturados-del-estado-salvaje
Festivales con elefantes

En Surin, al norte de Tailandia, cada mes de Noviembre desde 1960 se organiza el “Surin Elephant Round Up Festival”. La manifestación, que tienen lugar en el estadio al aire libre de Srinarong y cuenta con la asistencia de un gran número de turistas tanto locales como extranjeros, tiene como protagonistas a unos 300 elefantes que, pintados y disfrazados, tienen que exhibirse en diferentes espectáculos y participar en un torneo de futbol.
Según el informe de Traffic y Elephant Family “An assessment of the live elephant trade in Thailanda” en esta festival suelen participar también elefantes capturados de la naturaleza de manera illegal y se venden partes de estos animales (huesos, piel, pelo, colmillos, objectos en marifl) que también se sospecha provengan del comercio ilegal.
Cada verano además, se celebra también la “Copa del rey de Polo en elefante” organizada por la cadena de hoteles Anantara. Este evento, promocionado como “solidario” y “benéfico” es en realidad otro espectáculo en el que tienen que exhibirse en actividades anti-naturales animales entrenados con métodos crueles.
Falsos santuarios y el Tiger Temple

Tailandia cuenta con un gran número de centros y atracciones con animales que afirman existir a beneficio de la conservación, sin embargo, las apariencias muchas veces engañan. Unas leyes de bienestar animal muy débiles y la falta de aplicación de las mismas implican que varios centros de animales se autodefinan “santuarios” solo para atraer a los turistas. Para satisfacer la demanda de tigres (especialmente tigres blancos) de estos centros, los animales son a menudo importados desde el extranjero (España, EEUU).Es este el caso del Tiger Temple, el centro de tigre más famoso y más controvertido del país sobre el cual podréis encontrar muchísimas más información aquí: http://turismo-responsable.com/s36; http://turismo-responsable.com/blog/7-razones-para-no-visitar-el-tiger-temple-en-tailandia
Fotos con animales salvajes
Si visitas Tailandia, es muy probable que se te ofrezca la oportunidad de sacarte una foto con un animal salvaje a cambio de dinero. Los gibones y los loris perezosos son los animales más populares en este sentido, y la mayoría de ellos han sido cazados en los bosques al norte de Tailandia, viven en condiciones deplorables y suelen morir en muy poco tiempo. Los lugares donde más es posible encontrar a estos animales y a sus “cuidadores” son las calles de Bangkok y las playas de Koh Samui. Para más información sobre el tema: http://turismo-responsable.com/s15 ; http://turismo-responsable.com/blog/loris-perezosos-otra-especie-amenazada-por-el-turismo-de-tailandia
Zoológicos

Los zoológicos de Tailandia tienen una muy mala reputación, y aunque no todos los casos son igual de graves en la mayoría de ellos los animales viven en condiciones lamentables. Es altamente desaconsejado para los turistas visitar y sustentar lugares de este tipo. Para más información: http://turismo-responsable.com/s29
Granjas de cocodrilos y de serpientes
En Tailandia, existen varias granjas de cocodrilos y de serpientes, donde se suelen hacinar en condiciones precarias a numerosos animales que luego son sacrificados para el uso de sus pieles. El agua de estas fosas de cemento suele estar sucia y estancada y a causa de la superpoblación y la falta de enriquecimiento ambiental los animales se tornan agresivos y se atacan entre ellos. Por ello es frecuente observar heridas, mordeduras, colas y extremidades amputadas y mandíbulas rotas en estos animales. En muchos de estos centros se utilizan también a los animales para espectáculos en que los animales son manipulados, provocados y acosados y en que les golpean con palos, se sientan sobre ellos, les atan, tiran de sus mandíbulas o les arrastran por la cola.
Entre otros, recordamos el Samutprakan Crocodile Farm and Zoo y el Phuket Cobra Show and Snake Farm.
Delfinarios
Tailandia cuenta con varios delfinarios que organizan diferentes tipos de espectaculos con estos animales. Tanto el cautiverio como la interacción con las personas resulta gravemente perjudical para los cetaceos y, como demuestran los varios accidentes ocurridos a lo largo de los años, el contacto forzado con los delfines puede ser peligroso también para las personas. Más información: www.sosdelfines.org ; http://turismo-responsable.com/s20
Animales callejeros
Tailandia cuenta con una gran cantidad de animales callejeros, que viven a menudo en muy malas condiciones. La población de gatos y perros callejeros se controla mediante sacrificios de masa y no regulados que suelen implicar métodos de sacrificio muy crueles. Si te encuentras con estos animales, puedes ayudarles dándoles un poco de comida y agua, pero evitando la interacción cercana con ellos para evitar el contagio de posibles enfermedades. Antes de viajar además, puedes apuntarte el contacto de las ONGS locales de protección animal para así informarles en caso de que te encuentres con animales muy enfermos o víctimas de maltrato o en caso de que quieras ayudar con un donativo.
Para más información: http://turismo-responsable.com/s95-perros-y-gatos-callejeros
Animales en el menú
Uno de los platos típicos de la medicina tradicional asiática es la sopa con feto de pangolín. Los practicantes de esta medicina creen que comer al feto de este animal aumenta la virilidad de los hombres.
El grave problema es que estos animales tan solo tienen una cría por camada y la creciente demanda de esta carne ha llevado a una caza incontrolada de estos animales que se encuentran actualmente al borde de la extinción.
Tortugas marinas
Hace unos cincuenta años, la costa de Andaman del sur de Tailandia, fue una próspera zona de anidación para las tortugas marinas. De diciembre a marzo estos animales solían poner sus huevos en gran número, pero con el tiempo, la situación ha ido cambiando.
Hay muchas razones por las que el número de tortugas han disminuido. El exceso de pesca, el exceso de desarrollo a lo largo de la costa debido a la creciente popularidad de Tailandia como destino de vacaciones y que ha llevado a la reducción de hábitat de anidación. A todo esto hay que sumar los cazadores furtivos que recogen los huevos y los venden en los mercados.
En 2003 la organización WARF estableció el Proyecto de Conservación de Tortugas Marinas en el Baan Talae Nork, en la provincia de Ranong, Tailandia. Baan Talae Nork es un pequeño y típico pueblo de pescadores, alejado del turismo, con 6 km de playa virgen que era, hasta hace poco, una zona de anidación para las tortugas marinas. El Proyecto de Conservación de Tortugas Marinas tiene como objetivo reducir las amenazas a las tortugas en las playas de la costa, antes de que desaparezcan de la zona por completo. Entre los objetivos principales del proyecto: vigilar la playa para los nidos, participar en la educación local, y ayudar con la recolección de datos, trabajar con la Estación de Investigación de los Recursos Costeros Ranong, para cuidar de tortugas heridas y liberarlas de nuevo al mar, cuando sea posible. En los últimos años, gracias a este proyecto, el número de nidos y tortugas ha empezado a crecer.
La tierra de los monos
Lopburi es una provincia de la región central de Tailandia, que se encuentra aproximadamente 154 kilómetros al norte de Bangkok. La característica más típica de Lopburi son sus monos. Loa macacos de cola larga eran residentes de Lopburi mucho antes de los asentamientos humanos, y en la actualidad viven en gran número en el casco antiguo. Esta coexistencia entre humanos y monos ha llevado la ciudad a ser conocido como la «tierra de los monos ‘entre los turistas.
En el pasado, Lopburi era una región boscosa y proporcionaba un hábitat suficiente para la población de monos. Los asentamientos humanos y el desarrollo, sin embargo, causaron una importante pérdida de este espacio natural. Como consecuencia, las poblaciones humanas y de monos se enfrentan a una creciente conflicto por el espacio de vida y los recursos alimentarios.
Actualmente hay tres grupos de macacos que viven en tres áreas separadas y no hay suficiente alimento para sostener su población, son obligados a robar a las personas o a buscar en la basura, ensuciando las calles.
En un intento de reducir estos problemas cada vez mayores entre los humanos y los monos, la organización WARF ha puesto en marcha un programa para proporcionar provisiones de alimentos a los macacos. Los turistas que visiten esta zona, pueden contactar con la asociación para saber cómo ayudar y que tipo de alimento es mejor proporcionar a estos animales y, en general, deberían mantener distancias de seguridad y no agobiar a los animales.











