Las aves marinas y la telefonía móvil

Los resultados, presentados en la reunión anual de la Sociedad Ecológica Británica en Edimburgo, ayudarán a la conservación de aves marinas.

La red de telefonía móvil está proporcionando los ecologistas sus primeras pistas sobre dónde viajan las aves marinas jóvenes antes de instalarse para reproducirse.

Los resultados, presentados en la reunión anual de la Sociedad Ecológica Británica en Edimburgo, ayudarán a la conservación de aves marinas.

El estudio de alcatraces comunes, dirigido por Jana Jeglinski, de la Universidad de Glasgow, arroja nueva luz sobre cómo se comportan las criaturas jóvenes, un área de la ecología en gran parte sin estudiar. «El comportamiento y la ecología de los jóvenes es una verdadera frontera, casi no tenemos información sobre la ecología, el comportamiento y el movimiento de animales jóvenes en general y las aves marinas, en particular», explica.

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Ahora sabemos que muchas aves marinas jóvenes visitan diferentes colonias antes de decidir dónde criar como adultos. Entender a dónde viajan estos jóvenes y el papel que desempeñan en la vinculación de colonias individuales en una red podría ayudar a proteger mejor a las poblaciones reproductoras de aves marinas. Sin embargo, el seguimiento de los vuelos irregulares y de gran alcance de estos ejemplares jóvenes ha sido casi imposible hasta ahora.

«Los alcatraces jóvenes están vagando literalmente por los mares entre Alemania, Holanda, Bélgica, Francia, Reino Unido, Dinamarca y Noruega y hasta abajo de la costa de África Occidental. Usar etiquetas del GPS de telefonía móvil es el único método que tiene sentido para seguir sus movimientos impredecibles a gran escala con una gran precisión», dice Jeglinski.

Junto con colegas de Exeter, Leeds y Kiel, esta experta marcó 30 aves jóvenes a lo largo de tres colonias diferentes –Bass Rock en Escocia, Grassholm frente a la costa de Pembrokeshire y Helgoland en Alemania– con un novedoso diseño de etiquetado equipado con una tarjeta SIM para comunicarse con la red de telefonía móvil en todo el mundo.

Los datos mostraron que un tercio de las aves cubren grandes distancias para visitar colonias distintas de las propias, a menudo volando hasta 1.500 km de una vez y hasta 15.600 km en los dos meses del estudio. «Incluso, nos descargamos los datos mediante redes de telefonía móvil generados por las plataformas de petróleo y gas en medio del Mar del Norte», relata Jeglinski.

Los resultados ponen de manifiesto vez los complejos movimientos entre diferentes colonias y hasta qué punto las aves jóvenes están dispuestas a viajar para explorar posibles criaderos. También muestran que en lugar de entidades individuales, las colonias de alcatraces están en redes de colonias unidas por vuelos largos de prospección que algunas aves juveniles hacen.

Los datos ayudarán a los ecologistas a entender los diferentes riesgos a los que las aves marinas jóvenes y adultas se enfrentan. Jeglinski explica: «Las aves jóvenes usan diferentes áreas marinas y mucho más grandes que las aves reproductoras adultas y, por lo tanto, estarán expuestas a diferentes amenazas durante su periodo de prospección».

ep

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