Se trata de la iniciativa Stop Moda Cruel, dirigida a empresas del sector textil como Burberry, Dior, Armani, Louis Vuitton, Yves Saint Laurent o Marc Jacobs que adquieren las pieles que luego utilizan en la confección de prendas de granjas de conejos donde, según denuncia la organización, se ha documentado un maltrato «muy extendido» a los animales.
La campaña lanzada el pasado jueves por Igualdad Animal para exigir a las grandes firmas de moda que detengan la venta de ropa fabricada a partir de pieles animales ha recibido más de 50.000 firmas en 72 horas, según ha informado.
Se trata de la iniciativa ‘Stop Moda Cruel’, dirigida a empresas del sector textil como Burberry, Dior, Armani, Louis Vuitton, Yves Saint Laurent o Marc Jacobs que adquieren las pieles que luego utilizan en la confección de prendas de granjas de conejos donde, según denuncia la organización, se ha documentado un maltrato «muy extendido» a los animales.
«Más de 50.000 personas en tan sólo tres días han firmado nuestra petición, lo que refleja el rechazo de la sociedad a que en pleno siglo XXI se siga maltratando a los animales para hacer prendas de piel. Esperamos que estas empresas dejen de apoyar el maltrato animal y apuesten por un moda sin crueldad hacia los animales», recalca el coordinador internacional de Igualdad Animal, Javier Moreno.
Por su parte, su compañera en la organización y coordinadora en España, Amanda Romero, ha señalado que el objetivo de la campaña es concienciar a la sociedad sobre el «sufrimiento» que, a su juicio, existe detrás de las prendas fabricadas a partir de piel. Con ello, según ha añadido, la ONG busca involucrar a la ciudadanía y proponer alternativas vegetales y sintéticas para vestirse «sin tener que causar daño a los animales».
Según Igualdad Animal, los conejos, animales «altamente sensibles», son forzados en las granjas a vivir en pequeñas jaulas de barrotes «de metal duro» de las que son retirados a los dos años, cuando son «estampados contra el suelo» y «golpeados hasta la muerte» delante de sus compañeros y posteriormente despellejados para obtener su piel. En el caso de ejemplares enfermos, heridos o lisiados, los propietarios de las granjas no les proporcionan «ningún tratamiento médico».


















