Desarticulada una red que mataba linces ibéricos y fauna protegida. La Guardia Civil acabó con una banda de furtivos en Cuenca tras encontrar el cadáver de un lince ibérico abatido a tiros. El hallazgo desencadenó una exhaustiva investigación sobre la matanza sistemática de especies protegidas en cotos de caza.
Los implicados emplearon cepos, lazos, venenos y armas de fuego durante más de un año. Pretendían exterminar depredadores naturales como gatos monteses para incrementar artificialmente las poblaciones de caza menor y rentabilizar la explotación privada.
La denominada Operación Lincu culminó con tres personas detenidas, un investigado y dos empresas imputadas. Los agentes registraron dos viviendas en la finca investigada, incautando cinco armas de fuego, abundante munición y documentación muy relevante.
Los implicados afrontan cargos por pertenencia a organización criminal y diversos delitos contra la fauna. El Juzgado de Tarancón y la Fiscalía coordinan el proceso, manteniendo las diligencias abiertas para determinar el alcance del entramado.
Desarticulada una red que mataba linces ibéricos y fauna protegida para aumentar la rentabilidad de un coto
Desarticulada una red que mataba linces ibéricos y fauna protegida después de que la Guardia Civil investigara la aparición de un lince ibérico abatido por disparos en una finca cinegética de Cuenca. La investigación destapó un presunto sistema organizado para eliminar depredadores protegidos y favorecer las poblaciones de caza menor.
Las pesquisas revelan que la actividad se habría mantenido durante más de un año, utilizando cepos, lazos, venenos, jaulas trampa y armas de fuego, métodos expresamente prohibidos por la legislación ambiental española.
Desarticulada una red que mataba linces ibéricos y fauna protegida tras el hallazgo de un ejemplar abatido
La investigación comenzó en abril de 2026, cuando agentes del Seprona localizaron el cadáver de un lince ibérico en el límite de los municipios conquenses de Huelves y Barajas de Melo.
A partir de ese hallazgo, la denominada Operación Lincu permitió descubrir numerosos indicios que apuntaban a una actividad continuada de eliminación ilegal de fauna silvestre.
Las primeras inspecciones localizaron abundantes medios de captura prohibidos y restos de varios animales protegidos.
Cepones, lazos, venenos y armas para eliminar depredadores
Durante la investigación, los agentes hallaron cepos metálicos, lazos, jaulas trampa, sustancias tóxicas y otros sistemas no selectivos capaces de afectar indiscriminadamente a numerosas especies.
También aparecieron cadáveres de gatos monteses, meloncillos y otros animales protegidos.
Las necropsias realizadas por el Centro de Investigación y Recuperación de Fauna Silvestre (CIARS) determinaron que varios ejemplares habían muerto por disparos, presentando características similares que reforzaban la hipótesis de una actuación organizada.
La investigación apunta a una organización criminal
Según la Guardia Civil, los hechos no respondían a actuaciones aisladas.
Los investigadores consideran que existía una estructura dedicada de forma continuada a eliminar depredadores naturales para favorecer el incremento de especies de caza menor, aumentando así el atractivo cinegético y el rendimiento económico del coto.
La operación concluyó con la detención de tres personas, de 52, 59 y 50 años, además de un investigado de 33 años y dos personas jurídicas relacionadas con la gestión de la explotación cinegética.
Registros, armas y abundante material intervenido
Tras obtener autorización judicial, los agentes realizaron registros en dos viviendas situadas dentro de la finca investigada.
En ellos fueron intervenidas cinco armas de fuego, diversa munición y documentación considerada relevante para el desarrollo de la investigación.
Todo el material será analizado para determinar su posible relación con la muerte del lince ibérico y del resto de animales protegidos localizados durante la operación.
Los investigados afrontan varios delitos contra la fauna
A los implicados se les atribuyen presuntos delitos de caza mediante medios prohibidos, caza de especies protegidas, caza no autorizada y pertenencia a organización criminal.
La investigación ha sido coordinada por la Fiscalía Delegada de Medio Ambiente y Urbanismo de Cuenca y dirigida judicialmente por el Tribunal de Instancia número 1 de Tarancón.
Las diligencias continúan abiertas para determinar si existen nuevos episodios relacionados con esta presunta actividad ilegal y esclarecer el alcance completo de la organización.
No deben quedar impunes
La muerte de un único lince ibérico terminó destapando una investigación que apunta a una actuación sistemática contra la fauna silvestre protegida, uno de los patrimonios naturales más valiosos de España.
Desarticulada una red que mataba linces ibéricos y fauna protegida, la operación pone de relieve la importancia de la vigilancia ambiental y del trabajo especializado del Seprona para perseguir delitos que amenazan directamente la recuperación de especies en peligro de extinción y el equilibrio de los ecosistemas.
Desarticulada una red que mataba linces ibéricos y fauna protegida en 15 segundos
¿Dónde apareció el lince ibérico que inició la investigación?
Fue localizado entre los términos municipales de Huelves y Barajas de Melo, en la provincia de Cuenca.
¿Cuántas personas han sido detenidas?
La Guardia Civil ha detenido a tres personas, además de investigar a otra persona física y a dos personas jurídicas.
¿Qué métodos ilegales utilizaba la organización?
Los investigadores localizaron cepos, lazos, jaulas trampa, venenos, mallas y armas de fuego, todos ellos empleados presuntamente para eliminar fauna silvestre.
¿Qué especies protegidas fueron encontradas?
Además del lince ibérico, aparecieron cadáveres de gatos monteses, meloncillos y otros animales protegidos.
¿Por qué eliminaban a los depredadores?
Según la investigación, el objetivo era incrementar las poblaciones de caza menor para aumentar el rendimiento económico del coto cinegético.
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