Hoy, 10 de octubre, se celebra el Día Mundial de las Aves Migratorias 2026. Cada segundo sábado de octubre se recuerda a la población mundial la gran importancia de estas aves para todos los ecosistemas. Con el lema “Cada ave cuenta: ¡tus observaciones importan!”, este año se pretende fomentar la observación de las aves por parte de la ciudadanía.
¿Cómo puede una observación particular ayudar a las aves que cruzan países y continentes? A continuación, explicaremos qué aporta la ciencia ciudadana al seguimiento de las poblaciones y su protección y cómo participar de forma responsable. También abordaremos por qué proteger sus lugares de reproducción, descanso y alimentación es algo fundamental para que puedan completar sus desplazamientos.
La campaña migratoria de este año 2026 cuenta con dos fechas principales: una el 9 de mayo, cuando comienza el ciclo migratorio, y otra este 10 de octubre, que supone el fin del ciclo. La organizan la Convención sobre las Especies Migratorias (CMS), el Acuerdo sobre las Aves Acuáticas Migratorias de África y Eurasia (AEWA), Environment for the Americas (EFTA) y la Alianza de la Ruta Migratoria de Asia Oriental y Australasia (EAAFP).
Día Mundial de las Aves Migratorias 2026
El Día Mundial de las Aves Migratorias 2026 se celebra este año bajo el lema “Cada ave cuenta: ¡tus observaciones importan!”. Una forma original de fomentar la ciencia ciudadana y la protección de la fauna. El hecho de registrar un avistamiento y compartirlo en las plataformas destinadas a ello supone una gran ayuda a los organismos internacionales para identificar las variaciones en las poblaciones de las aves y los posibles cambios en sus patrones migratorios.
Estos registros aportados voluntariamente por los miles de ciudadanos que salen a pasear o que tienen por hobby avistar aves, permiten realizar un mapeo de las rutas de vuelo de larga distancia, pudiendo detectar casi a tiempo real las amenazas que puedan sufrir los ecosistemas que utilizan dichas aves para su descanso, anidación, etc.
Toda la información obtenida refuerza las investigaciones de la Convención sobre las Especies Migratorias, mejorando las políticas de conservación de la avifauna y demostrando que la herramienta más potente para proteger la biodiversidad del planeta es la acción comunitaria.
Amenazas climáticas y pérdida de hábitats en las rutas migratorias
El Día Mundial de las Aves Migratorias 2026 pone de manifiesto otro gran problema que sufren las aves migratorias cuando realizan sus viajes. El cambio climático está destruyendo los hábitats naturales de estas especies, provocando alteraciones en sus ciclos migratorios, en las rutas y en las formas de supervivencia.
Además, las sequías prolongadas, la contaminación de las aguas y el suelo por plásticos y la masificación urbanística han reducido considerablemente las zonas de alimentación disponibles. Ahora sumemos esto a los problemas provocados por el cambio climático; el resultado es catastrófico para las aves migratorias si no se toman medidas urgentes para proteger los ecosistemas donde habitan.
Pero para preservar estos espacios, que muchas veces ocupan varios países, es necesario exigir unas normativas ambientales más estrictas y la creación urgente de reservas naturales conectadas y gestionadas internacionalmente que garanticen un refugio seguro para las aves durante sus ciclos migratorios.
Funciones ecológicas esenciales de las especies migratorias
En el marco del Día Mundial de las Aves Migratorias 2026, los expertos siempre recuerdan que estas especies actúan como eficientes controladores biológicos de las plagas; además, son polinizadores muy efectivos y, gracias a sus heces, dispersores de semillas forestales.
Son también un indicador biológico fundamental para conocer el estado de los ecosistemas: una caída drástica de las poblaciones puede significar graves problemas y desequilibrios ecológicos en los ciclos naturales que pueden afectar también a la agricultura y la salud de los ciudadanos.
Especies tan emblemáticas como la cigüeña blanca o la golondrina común son buenos ejemplos de estos indicadores; garantizar su supervivencia es también asegurar la salud ecológica de los ecosistemas donde habitan.
Coordinación internacional y fechas de la campaña anual
El Día Mundial de las Aves Migratorias 2026 es más bien una campaña con dos fechas de suma importancia: este año la primera ha sido el 9 de mayo, dando inicio al ciclo migratorio de las aves, y la otra hoy, 10 de octubre, suponiendo el fin de dicho ciclo.
Esta “operación migratoria” mundial es coordinada conjuntamente cada año por la Convención sobre las Especies Migratorias (CMS), el Acuerdo sobre las Aves Acuáticas Migratorias de África y Eurasia (AEWA), la entidad norteamericana Environment for the Americas (EFTA) y la Alianza de la Ruta Migratoria de Asia Oriental y Australasia (EAAFP).
La integración de estas alianzas continentales asegura que la conservación de las aves migratorias no se detenga en las fronteras nacionales, fomentando las políticas internacionales de protección y abriendo nuevos corredores biológicos protegidos que unan las regiones árticas hasta el hemisferio sur.
Cómo colaborar activamente desde las redes y la comunidad
Ser partícipe de este Día Mundial de las Aves Migratorias 2026 no es tan difícil ni requiere inversión económica alguna. Salir a pasear y compartir los avistamientos es una de las formas perfectas de colaborar en este día. “Cada ave cuenta: ¡tus observaciones importan!”
También se puede colaborar en la difusión de las campañas educativas sobre el plástico y la contaminación, compartir en redes sociales los avistamientos haciendo uso de los #hashtags oficiales y adoptando hábitos sostenibles que ayuden a reducir el uso de los plásticos de un solo uso.











