España alberga el hallazgo del dinosaurio más pequeño del mundo

Publicado el: 4 de febrero de 2026 a las 10:44
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Dinosaurio más pequeño del mundo descubierto en la Sierra de la Demanda

El dinosaurio más pequeño del mundo emerge desde los yacimientos burgaleses como una pieza clave para comprender la evolución temprana de los dinosaurios y sus adaptaciones al entorno.

Dinosaurio más pequeño del mundo descubierto en Burgos

Un hallazgo inesperado reescribe la historia evolutiva de un grupo clave de dinosaurios herbívoros y sitúa a España en el mapa científico mundial.

Los investigadores descubrieron los fósiles en 1998 en el yacimiento de Vegagete, cercano a la localidad burgalesa de Villanueva de Carazo. Allí hallaron alrededor de 800 huesos muy bien conservados que datan del Cretácico Inferior, hace unos 125 millones de años.



Trabajos posteriores fueron capaces de identificar 350 huesos pertenecientes a 6 individuos de distintas edades. Esto revelo que el descubrimiento era de una pequeña manada de un dinosaurio previamente desconocido. Tras su estudio se lo taxonomizó como Foskeia pelndonum.

Un diminuto ornitópodo de 125 millones de años de antigüedad, con medio metro de longitud, es el dinosaurio más pequeño del mundo, una nueva especie que se ha hallado en los yacimientos paleontológicos de la Sierra de la Demanda (Burgos), en el norte español, y que además se perfila como el eslabón primitivo en la evolución de los rhabdodóntidos.



La nueva especie de dinosaurio descrita lleva por nombre Foskeia pelndonum. En homenaje a los Pelendones, una tribu celtíbera que habitó la zona en la que se ha descubierto. Pero también se refiere a su modo singular de alimentarse-Esto lo ha explicado el Colectivo Arqueológico y Paletontológico de Salas (CAS) cuando han presentado en Burgos el hallazgo.

Un fósil diminuto con enorme valor científico

La investigación, que se ha publicado en la revista especializada Paper in Paleontology, describe un diminuto dinosaurio ornitópodo, el más pequeño del mundo que se conoce actualmente, con entre 50 y 60 centímetros de longitud corporal, una altura que no superaría los 30 centímetros y un cráneo de 5,5 centímetros de largo.

El hallazgo se produjo en el yacimiento de Vegagete, cerca de Villanueva de Carazo -Sierra de la Demanda, Burgos- en 1998. En ese momento se localizaron unos 800 huesos fosilizados, la mayoría fragmentados e incompletos pero en buen estado de conservación. Se los data entre sedimentos de la primera mitad del Cretácico, unos 125 millones de años.

Paul-Émile Dieudonné, doctorando en Paleontología de Vertebrados de la Universidad Nacional de Río Negro (Argentina), ha dirigido desde 2013 la investigación. En la misma se han identificado unos 350 huesos que pertenecieron a seis individuos distintos. Desde crías hasta adultos, que conformaban una pequeña manada.

«La investigación ha sido un desafío, ya que tuvimos que ensamblar varios fragmentos diminutos para reconstruir la mayor parte de su anatomía. Nos encontramos ante un dinosaurio cuyo ejemplar más grande tiene un cráneo de apenas cinco centímetros y medio de largo. Y, sin embargo, ese cráneo es muy evolucionado. Con innovaciones anatómicas inesperadas», ha indicado Dieudonné.

Evolución, tamaño y adaptación en dinosaurios

El Foskeia pelndonum es una pieza clave en el debate sobre la evolución de los dinosaurios. Y la posible separación del grupo Phytodinosauria. Pues representa un “eslabón” primitivo en la evolución de los rhabdodóntidos.

El CAS ha recordado que estos vivieron en el Cretácico superior, entre 80 y 65 millones de años. Pero se desconocía su origen y sus antepasados, por lo que se consideraban un “linaje fantasma”. Sin embargo, la nueva especie hallada en Burgos llena un vacío de conocimiento de 70 millones de años sobre la evolución de ese grupo de dinosaurios.

“El nuevo dinosaurio burgalés ha supuesto una auténtica convulsión en el conocimiento sobre la evolución de los rabdodóntidos del Cretácico superior”. Ello se debe a que su pequeño tamaño se interpretaba como una forma de enanismo provocado por vivir en islas donde los recursos alimentarios son escasos.

Sin embargo, el pequeño tamaño de Foskeia, de una edad más antigua, sugiere la hipótesis de que en realidad los rabdodóntidos se habrían hecho progresivamente más grandes. Pues la presión de los depredadores sobre las presas sería menor hacia finales del Cretácico.

Además, las características de Foskeia hacen suponer que los rabdodóntidos del Cretácico superior fueran probablemente cuadrúpedos durante toda su vida. Y no bípedos como se les solía representar.

Además, el pequeño tamaño indica igualmente que la mayor parte de las especies de rhabdodontomorfos pendientes de descubrir también podrían ser pequeñas, en comparación con lo conocido hasta ahora.

¿Cuáles son los rasgos más llamativos del dinosaurio más pequeño del mundo?

El Foskeia pelndonum destaca por tener un cráneo que difiere notablemente de otros dinosaurios ornitópodos. Es muy ancho en su zona posterior y su mandíbula está muy desarrollada para fijar una potente musculatura masticadora.

Los dientes delanteros son muy reducidos y no los usaría, mientras que los dientes posteriores son relativamente grandes, soportando el proceso de masticación, de modo que podría haber compensado su reducido tamaño y la pérdida de masa muscular masticatoria con una nueva manera de masticación para alimentarse de vegetales con cierta dureza.

Además, a diferencia de otras especies de ornitópodos, este animal no tenía ranfoteca, una envuelta córnea en el extremo anterior del cráneo. Y el fémur tiene características anatómicas únicas, que se interpretan como un cambio en la forma de marcha a lo largo de su vida: de bípedos a cuadrúpedos.

La Sierra de la Demanda como enclave paleontológico

Con esta son tres las especies de dinosaurios descritas en la Sierra de la Demanda burgalesa, y cuyos fósiles se conservan en el Museo de Dinosaurios: el Demandasaurus darwini, la primera especie de la familia de los Rebaquisáuridos descrita en el conjunto de los continentes del hemisferio norte y es único en Europa; y el Europatitan eastwoodi, un dinosaurio gigante, considerado como el más alto de los hallados en Europa, completan el trío.

El estudio se ha desarrollado por un equipo internacional de investigadores procedentes del Museo de Dinosaurios de Salas de los Infantes, la Universidad Nacional de Córdoba (Argentina), la Universidad Federal de Rio de Janeiro (Brasil), la Universidad de La Laguna (Tenerife), el Instituto Real Belga de Ciencias Naturales (Bélgica) y la Universidad Libre de Bruselas (Bélgica).

La especie llena un vacío de 70 millones de años en el registro fósil de los rabdodóntidos. Esto sugiere que estos dinosaurios evolucionaron a partir de ancestros pequeños. Y que fueron aumentando gradualmente de tamaño según pasaba el tiempo.

Su cráneo es muy inusual, dadas sus adaptaciones masticatorias. Y la anatomía de sus extremidades también desafía las suposiciones sobre la postura y la alimentación. Pero todo apunta a que habría una mayor diversidad de la que se creía, entre los primeros dinosaurios ornitópodos en Europa. Seguir leyendo en NATURALEZA

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