Naturaleza

La lapa majorera está al borde de la extinción y solo sobrevive en un rincón de Fuerteventura

Una investigación de la Universidad de La Laguna confirma el colapso de la población de este molusco endémico de Canarias, que únicamente resiste en un enclave de la península de Jandía, en Fuerteventura.

La lapa majorera está al borde de la extinción y solo sobrevive en un rincón de Fuerteventura

La lapa majorera está al borde de la extinción y solo sobrevive en un rincón de Fuerteventura. Esta especie, caracterizada por su caparazón robusto y su comportamiento tímido, ha sido durante siglos una parte integral del ecosistema y la cultura de esta isla canaria.

La lapa majorera es un molusco terrestre que pertenece a la familia Laparidae. Su hábitat natural se encuentra en zonas rocosas y áreas de difícil acceso, donde puede refugiarse de los depredadores y las amenazas humanas. La especie fue históricamente abundante en muchas partes de Fuerteventura, pero diversas actividades humanas, como la recolección indiscriminada para consumo y la alteración del hábitat, han contribuido a su declive.

Además, la introducción de especies invasoras, como gatos y ratas, ha aumentado la presión sobre sus poblaciones, ya que estos depredadores atacan tanto a los adultos como a los huevos y juveniles de la lapa. El principal problema que enfrenta la lapa majorera es la pérdida de su hábitat natural.

Las autoridades y organizaciones ambientales de las Islas Canarias han tomado medidas para proteger a la lapa majorera, incluyendo la creación de áreas protegidas y la implementación de programas de reproducción en cautiverio. Sin embargo, debido a que la especie solo sobrevive en un rincón muy específico de Fuerteventura, estas acciones no han sido suficientes para revertir su tendencia a la extinción.

La lapa majorera está al borde de la extinción

La lapa majorera está al borde de la extinción después de desaparecer prácticamente de toda la costa de Fuerteventura y del islote de Lobos, según revela un estudio científico que sitúa a esta especie en un estado crítico de conservación.

La investigación, publicada en la revista Aquatic Conservation: Marine and Freshwater Ecosystems, concluye que únicamente sobrevive una población estable en la península de Jandía, lo que obliga a replantear con urgencia las estrategias de protección de este molusco exclusivo de Canarias.

La lapa majorera está al borde de la extinción y solo resiste en Jandía

El trabajo, liderado por el grupo ECOMAR de la Universidad de La Laguna, confirma que la especie ha desaparecido de casi todo su hábitat histórico.

Los investigadores identifican la península de Jandía, al sur de Fuerteventura, como el último refugio conocido de la Patella candei.

Este hallazgo sitúa a la especie en una situación extremadamente delicada y aumenta el riesgo de desaparición definitiva en Canarias.

La protección aplicada desde 2015 no ha logrado frenar el declive

La investigación, publicada en la revista Aquatic Conservation: Marine and Freshwater Ecosystems, concluye que únicamente sobrevive una población estable en la península de Jandía, lo que obliga a replantear con urgencia las estrategias de protección de este molusco exclusivo de Canarias.

En 2015 se aprobó un plan de recuperación que prohibía totalmente la recolección de la especie y establecía áreas prioritarias de conservación.

Sin embargo, la comparación con estudios realizados durante las últimas décadas demuestra que la población no ha conseguido recuperarse.

Los autores consideran que los resultados evidencian la necesidad de revisar las medidas actuales y reforzar la vigilancia y la gestión de la especie.

El marisqueo ilegal sigue siendo la principal amenaza

La lapa majorera vive en la zona intermareal, donde queda expuesta durante la bajamar, lo que facilita su captura.

Los científicos señalan que la población superviviente de Jandía se mantiene, en parte, porque el fuerte oleaje dificulta el acceso de los mariscadores ilegales.

Esta protección natural podría explicar por qué el último núcleo conocido ha logrado resistir mejor que el resto de la isla.

El calentamiento también podría acelerar su desaparición

La lapa majorera vive en la zona intermareal, donde queda expuesta durante la bajamar, lo que facilita su captura.

El equipo investigador analizó la evolución de las temperaturas del aire y del mar para evaluar su posible influencia sobre la especie.

Aunque reclaman nuevos experimentos para confirmar esta relación, los datos apuntan a que el calentamiento climático podría estar agravando el declive de la lapa majorera.

La combinación de presión humana y cambios ambientales incrementa el riesgo para una especie ya extremadamente reducida.

La cría en laboratorio aparece como una posible solución

El estudio propone desarrollar programas de reproducción en laboratorio utilizando ejemplares procedentes de Fuerteventura.

Posteriormente, estos individuos podrían reintroducirse en zonas con condiciones ambientales similares a las existentes en Jandía, favoreciendo la recuperación de la población.

Los investigadores recuerdan que las lapas necesitan una elevada concentración de individuos adultos para asegurar su reproducción, por lo que recuperar su número resulta esencial para evitar la extinción.

La situación de la lapa majorera representa uno de los casos más preocupantes de pérdida de biodiversidad marina en Canarias, al tratarse de una especie exclusiva del archipiélago cuya supervivencia depende ya de un único enclave.

Los autores del estudio consideran imprescindible actuar de forma inmediata mediante nuevas medidas de conservación, control del marisqueo ilegal y programas de reproducción que permitan evitar la desaparición definitiva de este valioso molusco.

La lapa majorera está al borde de la extinción y solo sobrevive en un rincón de Fuerteventura; explicado en 15 segundos

¿Qué es la lapa majorera?

Es un molusco marino endémico de Canarias, presente únicamente en Fuerteventura y las islas Salvajes.

¿Por qué la lapa majorera está al borde de la extinción?

Principalmente por el marisqueo ilegal, al que podrían sumarse los efectos del calentamiento del mar y la escasa capacidad reproductiva de las poblaciones actuales.

¿Dónde sobrevive la última población de lapa majorera?

El único núcleo conocido se localiza en la península de Jandía, al sur de Fuerteventura.

¿Qué proponen los científicos para salvar la especie?

Plantean desarrollar programas de cría en laboratorio y reintroducción en zonas adecuadas, además de reforzar la protección frente al marisqueo ilegal.

Relacionados