Los atropellos de lince ibérico siguen amenazando Doñana, donde dos ejemplares de la población Doñana-Aljarafe han muerto en apenas siete días tras ser arrollados en carreteras próximas al espacio natural, según ha denunciado Ecologistas en Acción.
La organización ecologista considera que estos nuevos accidentes evidencian que los puntos negros siguen sin resolverse y reclama medidas urgentes para reducir la mortalidad de una especie cuya principal amenaza continúa siendo el tráfico rodado.
La protección del lince ibérico debe ser una prioridad, ya que su supervivencia simboliza la recuperación de un ecosistema que alberga una gran biodiversidad y que forma parte del patrimonio natural de España.
Los atropellos de lince ibérico siguen amenazando Doñana con dos nuevas muertes
Ecologistas en Acción denuncia la muerte de dos ejemplares de la población Doñana-Aljarafe en apenas una semana y reclama actuaciones urgentes en los tramos con mayor siniestralidad para proteger a una de las especies más emblemáticas de la fauna ibérica.
Los atropellos de lince ibérico siguen amenazando Doñana, según denuncia Ecologistas en Acción, después de que dos ejemplares de la población Doñana-Aljarafe hayan fallecido en apenas una semana en carreteras situadas en el entorno del espacio protegido.
El primero de los animales murió el pasado martes en la carretera que une Hinojos (Huelva) con Villamanrique de la Condesa (Sevilla). El segundo accidente mortal se produjo este lunes en la vía que comunica los municipios sevillanos de Aznalcázar y Benacazón.
Estos nuevos siniestros vuelven a poner sobre la mesa la vulnerabilidad del lince ibérico frente al tráfico y la necesidad de reforzar la protección en los corredores utilizados por la especie.
Ecologistas reclama actuar en los puntos negros identificados
El portavoz de Ecologistas en Acción en el Consejo de Participación de Doñana, Juan Romero, lamenta que estos sucesos continúen produciéndose pese a que los tramos más peligrosos llevan años perfectamente localizados.
Según explica, la organización ha reclamado reiteradamente la instalación de medidas correctoras, sistemas de reducción de velocidad y radares en las carreteras con mayor riesgo para la fauna, sin que esas actuaciones se hayan materializado.
Romero considera que la falta de intervención mantiene un problema conocido desde hace años y dificulta la recuperación estable de una especie que todavía necesita una protección constante.
Los atropellos siguen siendo la principal causa de mortalidad
Las cifras reflejan la magnitud del problema. Durante 2025 fallecieron 273 linces ibéricos en la Península Ibérica, de los cuales 212 murieron por atropello, lo que representa cerca del 80 % de todas las muertes registradas.
Estos datos convierten a las carreteras en la principal amenaza para la conservación del felino, incluso en un contexto en el que las poblaciones continúan expandiéndose gracias a los programas de recuperación desarrollados durante las últimas décadas.
Los especialistas insisten en que reducir la siniestralidad vial resulta imprescindible para consolidar los avances logrados en la recuperación del lince ibérico, una de las especies más emblemáticas de la biodiversidad española.
El entorno de Doñana concentra algunos de los tramos más sensibles
La población Doñana-Aljarafe utiliza distintos corredores ecológicos que atraviesan carreteras con una elevada intensidad de tráfico, aumentando el riesgo de colisión durante los desplazamientos de los animales.
La expansión territorial de la especie ha permitido recuperar antiguos hábitats, pero también ha incrementado el contacto con infraestructuras viarias donde la velocidad de circulación sigue siendo un factor determinante.
Las organizaciones conservacionistas consideran prioritario adaptar estas carreteras mediante pasos específicos para fauna, vallados adecuados y sistemas eficaces de control de velocidad.
La conservación del lince exige nuevas medidas preventivas
Las cifras reflejan la magnitud del problema. Durante 2025 fallecieron 273 linces ibéricos en la Península Ibérica, de los cuales 212 murieron por atropello, lo que representa cerca del 80 % de todas las muertes registradas.
Los programas de conservación han permitido aumentar la población de lince ibérico, considerada hace apenas dos décadas una de las especies felinas más amenazadas del planeta.
Sin embargo, los nuevos atropellos demuestran que la recuperación de la especie dependerá también de reducir las amenazas derivadas de las infraestructuras y de mejorar la conectividad segura entre los distintos territorios donde habita.
Para los ecologistas, la aplicación de medidas preventivas en los puntos negros identificados es una actuación urgente para evitar que continúe aumentando la mortalidad por atropellos.
Los atropellos de lince ibérico siguen amenazando Doñana y ponen de manifiesto que la conservación de la especie no depende únicamente del aumento de su población, sino también de garantizar desplazamientos seguros entre sus hábitats.
La reducción de la mortalidad en carretera se perfila como uno de los principales retos para consolidar la recuperación del felino y asegurar la supervivencia de una de las especies más representativas de la fauna ibérica.
La muerte de estos ejemplares en apenas una semana evidencia la urgencia de actuar con rapidez y eficacia. La conservación de esta especie requiere un esfuerzo conjunto, que incluya la mejora de infraestructuras, la sensibilización de la población, la protección de su hábitat y la aplicación de medidas específicas para reducir los riesgos en las carreteras.
Los atropellos de lince ibérico siguen amenazando Doñana tras dos nuevas muertes, explicado en 15 segundos
¿Dónde han muerto los dos últimos linces ibéricos atropellados?
Uno de los ejemplares falleció en la carretera entre Hinojos y Villamanrique de la Condesa, mientras que el segundo murió en la vía que une Aznalcázar y Benacazón, ambas en el entorno de Doñana.
¿Cuál es la principal causa de muerte del lince ibérico?
Los atropellos en carretera constituyen actualmente la principal causa de mortalidad. En 2025, aproximadamente el 80 % de las muertes registradas correspondieron a accidentes de tráfico.
¿Qué medidas reclaman los ecologistas?
Solicitan instalar radares, reducir la velocidad en los tramos más peligrosos, reforzar los pasos de fauna, colocar vallados adecuados y actuar sobre los puntos negros ya identificados.
¿Por qué siguen siendo peligrosas las carreteras de Doñana?
Porque numerosos corredores utilizados por los linces atraviesan vías con tráfico intenso donde todavía no se han implantado todas las medidas necesarias para reducir el riesgo de atropello.
¿Se está recuperando la población de lince ibérico?
Sí. La población ha aumentado en los últimos años gracias a los programas de conservación, aunque la elevada mortalidad por atropellos sigue siendo uno de los principales obstáculos para garantizar su recuperación a largo plazo.












