Naturaleza

Los expertos en plagas avisan de que las cucarachas cada vez son más resistentes a los insecticidas y avisan de que la especie está evolucionando para combatir al ser humano

Crocs reduce la huella de carbono de sus zuecos, pero su apuesta por la sostenibilidad aún tiene importantes límites.

Los expertos en plagas avisan de que las cucarachas cada vez son más resistentes a los insecticidas y avisan de que la especie está evolucionando para combatir al ser humano

Con la llegada del calor, los zuecos Crocs vuelven a playas, piscinas, terrazas y paseos largos. Son ligeros y fáciles de limpiar, pero detrás de esa comodidad aparece una pregunta cada vez más importante. ¿Qué impacto ambiental tiene realmente un par?

La respuesta tiene matices. Crocs calcula 1,92 kilos de CO2 equivalente por cada par de Classic Clog fabricado con material bio-circular. Sin embargo, ese contenido se contabiliza mediante balance de masas y la verificación disponible tomó como referencia una sola fábrica de Vietnam.

Qué ha cambiado

Durante 2025, el Classic Clog mantuvo alrededor de un 25% de contenido bio-circular sobre una base de balance de masas. La empresa emplea residuos y subproductos vegetales, como aceite de cocina usado, para sustituir parte de las materias primas fósiles de su compuesto Croslite.

En la práctica, esto reduce la dependencia de recursos vírgenes y baja las emisiones del material. Crocs atribuye a esta medida un recorte cercano al 10% en las emisiones por par frente a su referencia de 2021. Es una mejora, aunque todavía no convierte al zueco en un producto completamente circular.

«El progreso exige prioridades meditadas, resiliencia y acciones pragmáticas para lograr cambios a largo plazo», afirmó Deanna Bratter, responsable de sostenibilidad y cumplimiento de Crocs. La frase resume bien el momento actual de la marca.

La cifra de carbono

SGS verificó una huella de 1,92 kilos de CO2 equivalente para un par de Classic Clog con BioCroslite. La versión comparable elaborada con materiales convencionales alcanzó 2,17 kilos, una diferencia de 250 gramos por par.

El cálculo incluye materias primas, producción, transporte, uso, embalaje y tratamiento al final de la vida útil. Es lo que se conoce como una evaluación de la cuna a la tumba.

¿Tendrá cualquier par vendido en España exactamente esa huella? No tiene por qué. SGS advierte de que el estudio analizó una sola fábrica de Vietnam, utilizó datos secundarios en varias fases y aplicó un nivel de aseguramiento limitado, por lo que el resultado es útil, pero no universal.

El balance de masas

Aquí está una de las claves. Un 25% bio-circular sobre una base de balance de masas no garantiza que una cuarta parte física de cada zueco proceda directamente de aceite usado u otros residuos vegetales.

ISCC explica que las materias certificadas pueden mezclarse con materias convencionales. Después, la cantidad sostenible se controla mediante una contabilidad verificada y se asigna a determinados productos. Así se introducen materiales alternativos sin construir una cadena industrial totalmente separada.

Esto no invalida la mejora, pero cambia la lectura de la etiqueta. La certificación acredita la cantidad atribuida y su trazabilidad dentro del sistema, no la composición física exacta de cada par. Tampoco certifica que el producto sea biodegradable.

La meta se estrecha

Crocs quiere alcanzar un 50% de contenido bio-circular en el Classic Clog para 2030 y reducir a la mitad su huella de carbono. Pero en 2025 estrechó el alcance de la primera meta, que antes cubría todos sus compuestos Croslite y ahora se concentra en el zueco clásico.

También ha cambiado el calendario general. En 2021, la compañía anunció que aspiraba a alcanzar las emisiones netas cero en 2030. Su objetivo oficial actual fija esa fecha en 2040, junto con metas intermedias para las emisiones directas y parte de las generadas en la cadena de suministro.

El movimiento no borra los avances, pero obliga a mirar las promesas con perspectiva. Importa la mejora de cada par, aunque también cuenta el volumen total de calzado que se fabrica y vende. El reloj ambiental no se detiene.

El reciclaje pendiente

Crocs amplió su programa «Old Crocs. New Life.» y, en abril de 2026, comunicó que 345 tiendas participaban en la recogida de calzado usado. Los pares aprovechables se destinan a donación y los muy deteriorados se clasifican para buscarles una salida de reciclaje.

La empresa también lanzó una edición limitada llamada Keep It Going Classic Clog con un 25% de material reciclado posconsumo procedente de zapatos recuperados. No es lo mismo que el contenido bio-circular, que sustituye materias fósiles con residuos biológicos atribuidos mediante balance de masas.

Por ahora, ese 25% de calzado recuperado corresponde a un modelo concreto, no a toda la colección. Ahí está el cuello de botella. Recoger zuecos es solo el primer paso, porque después hay que separarlos, procesarlos y convertirlos en una materia prima útil.

Qué debe mirar el comprador

Unas Crocs rebajadas no son automáticamente unas Crocs sostenibles. Antes de comprar, conviene preguntarse si realmente hacen falta, cuánto tiempo se utilizarán y si el modelo ofrece información ambiental concreta. El descuento baja el precio, no la huella de fabricar un par nuevo.

También merece la pena conservarlas hasta el final de su vida útil y evitar reemplazarlas solo por un cambio de color o tendencia. Cuando ya no puedan utilizarse, el Ministerio para la Transición Ecológica indica que el calzado debe entregarse en los sistemas de recogida separada habilitados.

Puede ser un punto municipal, un contenedor específico o un programa de devolución de una tienda. En caso de duda, lo más prudente es consultar al ayuntamiento o al establecimiento antes de tirar el calzado junto con otros residuos.

La conclusión

Crocs ha reducido la huella de su zueco clásico y ha aumentado el uso de materias primas alternativas. Pero la fotografía completa sigue mostrando límites en la trazabilidad física, la cobertura del reciclaje y el alcance de sus objetivos. La comodidad ya está resuelta, pero la circularidad todavía no.

El informe oficial más reciente ha sido publicado por Crocs, Inc.

Relacionados