La libélula azul que desaparece en España impulsa una formación inédita para protegerla antes de 2027. Este fenómeno ha generado alarma entre ecologistas, biólogos y las autoridades ambientales, quienes consideran urgente implementar medidas de protección para garantizar la supervivencia de esta especie emblemática.
La libélula azul es una especie de insecto que, aunque no siempre ha sido abundante, ha mantenido poblaciones relativamente estables en ciertos humedales y zonas húmedas de Europa, incluyendo algunas áreas de España. Sin embargo, en los últimos años, diversos estudios y observaciones de campo han evidenciado una disminución significativa en su presencia, especialmente en regiones como la Comunidad Valenciana, Andalucía y Cataluña.
La pérdida de hábitats acuáticos, la urbanización descontrolada, la contaminación de aguas y el cambio climático son considerados los principales factores que han contribuido a esta disminución.
Esta especie, además de su valor ecológico, tiene un papel importante en los ecosistemas acuáticos, controlando poblaciones de insectos y sirviendo de alimento para aves y otros animales. Su desaparición no solo afecta a la biodiversidad, sino que también puede tener repercusiones en la salud de los ecosistemas en los que habita.
La libélula azul que desaparece en España centra la preparación del Guarderío de Medio Ambiente
La conservación de la libélula azul que desaparece en España ha dado un paso adelante con un programa especializado que permitirá a los agentes ambientales colaborar en el seguimiento de una de las especies más amenazadas de los cursos de agua de la península. La iniciativa busca llegar plenamente preparada al inicio del protocolo oficial previsto para 2027.
El proyecto combina formación científica y trabajo de campo para que el Guarderío de Medio Ambiente de Navarra, integrado por 138 profesionales, contribuya a mejorar el conocimiento sobre el Agrión de Mercurio (Coenagrion mercuriale), cuya población se ha desplomado en las últimas décadas por la pérdida de humedales y el impacto del cambio climático.
Los 138 agentes del Guarderío de Medio Ambiente participan en una formación específica para aprender a identificar, localizar y monitorizar el Agrión de Mercurio, una pequeña libélula azul incluida como vulnerable en la Lista Roja de Especies Amenazadas y protegida por la Directiva Hábitats europea.
Las sesiones están dirigidas por Carlos Armendáriz-Garraza, biólogo del equipo de Biodiversidad de la empresa pública Orekan, que explica tanto la biología de la especie como los procedimientos que deberán aplicarse cuando el seguimiento oficial comience el próximo año.
La preparación permitirá obtener datos homogéneos y fiables sobre la evolución de las poblaciones, una información esencial para diseñar futuras medidas de conservación.
Trabajo de campo para aprender a localizar la especie
Los 138 agentes del Guarderío de Medio Ambiente participan en una formación específica para aprender a identificar, localizar y monitorizar el Agrión de Mercurio, una pequeña libélula azul incluida como vulnerable en la Lista Roja de Especies Amenazadas y protegida por la Directiva Hábitats europea.
La formación no se limita a la teoría. Los participantes recorren enclaves donde todavía sobrevive la especie, como el Raso de Urbasa, Jauregiarostegi o un arroyo situado entre Sangüesa y Aragón.
Equipados con vadeadores, cámaras fotográficas, lupas, guías de identificación y redes entomológicas, los agentes practican directamente sobre el terreno bajo la supervisión de especialistas.
Este entrenamiento permite reconocer ejemplares, identificar su hábitat y aplicar correctamente el protocolo científico que se utilizará durante los trabajos oficiales.
Un insecto que pierde terreno a gran velocidad
La formación no se limita a la teoría. Los participantes recorren enclaves donde todavía sobrevive la especie, como el Raso de Urbasa, Jauregiarostegi o un arroyo situado entre Sangüesa y Aragón.
El Agrión de Mercurio pertenece al grupo de los odonatos y depende de arroyos limpios, manantiales y pequeñas zonas húmedas muy sensibles a cualquier alteración ambiental.
Las estimaciones científicas muestran que sus poblaciones han descendido alrededor de un 25 % en Europa, mientras que en España y Portugal la reducción se aproxima al 80 %, situando a la especie en una situación especialmente delicada.
Entre las principales amenazas destacan la disminución de las lluvias, la desecación de arroyos y charcas para usos agrícolas, la degradación del hábitat y los efectos cada vez más intensos del cambio climático.
La formación continua refuerza la vigilancia ambiental
El Agrión de Mercurio pertenece al grupo de los odonatos y depende de arroyos limpios, manantiales y pequeñas zonas húmedas muy sensibles a cualquier alteración ambiental.
La capacitación forma parte del Plan Director 2024-2027 del Guarderío, que apuesta por ampliar la especialización técnica de sus profesionales.
Durante 2026 ya se han impartido siete acciones formativas, entre ellas cursos sobre conducción segura de vehículos todoterreno y próximamente otro dedicado a las quemas prescritas en León.
También se incorporarán contenidos relacionados con selvicultura, manejo de drones, marcaje de peces y actuaciones iniciales ante delitos ambientales, ampliando así la capacidad técnica del cuerpo.
La protección de los pequeños humedales gana protagonismo
Aunque el seguimiento oficial comenzará en 2027, la preparación previa permitirá iniciar el trabajo con equipos plenamente formados desde el primer día.
La conservación del Agrión de Mercurio también servirá para evaluar el estado ecológico de numerosos arroyos y manantiales, considerados auténticos indicadores de la calidad ambiental.
Los expertos coinciden en que proteger especies tan sensibles ayuda a preservar ecosistemas completos y a detectar con rapidez los efectos del cambio climático sobre la biodiversidad.
La puesta en marcha de este programa demuestra que la conservación de la biodiversidad requiere profesionales especializados y un seguimiento científico constante. El conocimiento adquirido por el Guarderío permitirá mejorar la protección de una de las especies más frágiles de los ecosistemas acuáticos españoles.
La evolución de la libélula azul que desaparece en España servirá además como un valioso indicador del estado de los humedales y arroyos, unos espacios cada vez más amenazados por la escasez de agua y las transformaciones del territorio.
La libélula azul que desaparece en España impulsa una formación inédita para protegerla antes de 2027; explicado en 15 segundos
¿Qué es la libélula azul que desaparece en España?
Es el Agrión de Mercurio (Coenagrion mercuriale), una pequeña libélula protegida y catalogada como vulnerable por el fuerte descenso de sus poblaciones.
¿Por qué está disminuyendo esta libélula?
Principalmente por la desecación de arroyos y humedales, la reducción de las lluvias, la transformación del territorio y el cambio climático.
¿Cuándo comenzará el seguimiento oficial de la especie?
El protocolo de seguimiento arrancará en 2027, una vez finalice la formación práctica del Guarderío de Medio Ambiente.
¿Quiénes realizarán el control de esta especie?
Los 138 integrantes del Guarderío de Medio Ambiente de Navarra, junto con especialistas en biodiversidad, serán los encargados del seguimiento.



