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Capturar una serpiente puede valer 10.000 dólares: Florida quiere acabar con la plaga de pitones invasoras con un concurso después de haber retirado 177 ejemplares, incluida una hembra de 5,1 metros

Florida ofrece 10.000 dólares por capturar pitones invasoras en los Everglades en un concurso para proteger el ecosistema.

Capturar una serpiente puede valer 10.000 dólares: Florida quiere acabar con la plaga de pitones invasoras con un concurso después de haber retirado 177 ejemplares, incluida una hembra de 5,1 metros

Florida vuelve a poner precio a una de las especies invasoras más difíciles de controlar en los Everglades. El Florida Python Challenge 2026 ofrecerá un gran premio de 10 000 dólares al participante registrado que retire más pitones birmanas entre el 10 y el 19 de julio, dentro de una bolsa total de premios de 25 000 dólares.

A simple vista puede parecer una competición hecha para titulares. Pero detrás hay un problema ecológico serio. La pitón birmana no pertenece a Florida, se ha establecido en el sur del estado y está presionando a mamíferos, aves y reptiles nativos en uno de los humedales más valiosos de Estados Unidos.

Qué se juega en los Everglades

El reto está organizado por la Florida Fish and Wildlife Conservation Commission (FWC) y el South Florida Water Management District (SFWMD). Este año también vuelve el Parque Nacional de los Everglades como socio y como una de las ocho zonas oficiales de competición.

En el fondo, lo que busca Florida no es premiar una caza exótica, sino reducir la presencia de una especie que se ha colado en el lugar equivocado. Los Everglades mezclan marismas, manglares, pinares secos y estuarios donde viven especies raras y amenazadas. Si una pieza grande entra con demasiada fuerza, todo el tablero se mueve.

La propia organización define el reto como un esfuerzo de conservación para “ayudar a proteger los ecosistemas únicos de los Everglades”. Cada pitón retirada no soluciona el problema completo, pero sí quita presión sobre la fauna local. No es poca cosa.

Así funciona el premio

El gran premio de 10 000 dólares será para quien retire más pitones durante la competición. Además, habrá premios en las categorías profesional, novato y militar, con 2 500 dólares para quien capture más serpientes en cada categoría, 1 500 dólares para el segundo puesto y 1 000 dólares para la pitón más larga.

La inscripción cuesta 25 dólares y no es reembolsable. Antes de registrarse, los participantes tienen que leer las reglas, completar una formación online obligatoria y aprobar un cuestionario con al menos el 85 por ciento de aciertos. No es llegar, meterse en el pantano y probar suerte.

Las normas también dejan claro que solo cuentan las pitones birmanas retiradas en las zonas oficiales y dentro del plazo marcado. La competición empieza a las 12.01 h del 10 de julio y termina a las 17.00 h del 19 de julio, hora local. En caso de empate por número de pitones, gana quien acumule más longitud total.

Una invasora silenciosa

La pitón birmana es una de las serpientes más grandes del mundo. Los adultos capturados en Florida suelen medir entre 1,8 y 2,7 metros, aunque el mayor ejemplar registrado allí superó los 5,4 metros. Además, es semiaquática, por lo que se mueve bien cerca del agua y puede pasar desapercibida.

Su área natural está en Asia, pero en Florida ya existe una población establecida en el sur. Según la FWC, se considera asentada desde el sur del lago Okeechobee hasta Key Largo y desde el oeste del condado de Broward hasta el condado de Collier.

¿Por qué cuesta tanto frenarla? En buena parte, porque es discreta. Se esconde bien, sale con facilidad en momentos de poca luz y ocupa terrenos donde el acceso no siempre es sencillo. Quien haya pisado un humedal denso, con calor y mosquitos, lo entiende rápido.

El golpe a la fauna nativa

Los datos explican por qué Florida insiste tanto. Un estudio citado por el Servicio Geológico de Estados Unidos documentó descensos del 99,3 por ciento en observaciones de mapaches, del 98,9 por ciento en zarigüeyas y del 87,5 por ciento en linces en el Parque Nacional de los Everglades, coincidiendo con la expansión de las pitones.

El Museo de Historia Natural de Florida resume el impacto de forma parecida y señala que algunos conejos y zorros ya se consideran localmente extinguidos en buena parte de las zonas invadidas. Dicho de otro modo, no hablamos solo de una serpiente grande. Hablamos de una depredadora que puede cambiar la vida diaria de todo un ecosistema.

La FWC recuerda además que estos reptiles comen mamíferos, aves y otros reptiles, incluidas especies protegidas. Por su tamaño, los adultos tienen pocos depredadores naturales en Florida, más allá de los humanos. Esa ventaja pesa mucho en un territorio que no evolucionó con ellas.

No vale hacerlo de cualquier manera

Florida permite retirar pitones durante todo el año en terrenos privados con permiso del propietario y en 32 zonas gestionadas por la Comisión, sin permiso ni licencia de caza. Pero eso no significa barra libre. Las capturas deben acabar con la muerte humanitaria del animal, y el transporte de pitones vivas no está permitido.

Durante el Challenge, las reglas prohíben el uso de armas de fuego para capturar pitones, también los perros u otros animales para buscarlas o matarlas. Los participantes que maten una serpiente nativa, dañen huevos de especies nativas o actúen de forma cruel pueden quedar descalificados. Es una competición, sí, pero con controles.

La organización exige un método humanitario en dos pasos, primero la pérdida inmediata de consciencia y después la destrucción del cerebro para evitar sufrimiento. Puede sonar duro, pero el matiz importa. La gestión de especies invasoras también tiene límites éticos y legales.

Un reto que no acaba en julio

La edición de 2025 marcó un récord dentro del propio Challenge. Participaron 934 personas de 30 estados y Canadá, se retiraron 294 pitones birmanas y Taylor Stanberry ganó el gran premio tras eliminar 60 ejemplares. En conjunto, todas las ediciones del reto han retirado 1 406 pitones birmanas hasta la fecha.

Aun así, nadie serio presenta estos diez días como una solución mágica. Es una pieza visible de una estrategia mayor, junto a contratistas, avisos ciudadanos, investigación y retirada durante todo el año. También recuerda algo incómodo. Una mascota exótica abandonada puede convertirse en un problema durante décadas.

Ahora el foco vuelve a estar en el sur de Florida. Entre premios, barro y noches de búsqueda, el mensaje de fondo es sencillo. Cuando una especie invasora se instala en un ecosistema frágil, actuar tarde sale caro. Y en los Everglades, el reloj lleva años corriendo.

El comunicado oficial más reciente sobre el Florida Python Challenge 2026 ha sido publicado por la Florida Fish and Wildlife Conservation Commission.

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