Madrid estrena su primera autopista verde: 137 metros de árboles para acabar con los atropellos de animales

Publicado el: 6 de abril de 2026 a las 09:41
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Ecoducto o puente verde para animales sobre una autopista similar al que se construirá en la M-607 en Madrid

La M-607, uno de los accesos más usados al norte de la región, sumará en los próximos meses un “puente verde” para animales. En el tramo en obras entre Tres Cantos y Colmenar Viejo se proyecta un ecoducto (un paso de fauna elevado) para que jabalíes, corzos o gamos crucen sin entrar en la calzada. ¿Qué cambia para quien se come los atascos de cada mañana?

La urgencia se entiende con los datos. La DGT registró 36.087 siniestros con implicación de animales en vías interurbanas en 2024, con 8 fallecidos y 58 personas heridas hospitalizadas, y recuerda que este problema ha crecido con fuerza en la última década.



Un puente verde en un punto muy transitado

El ecoducto se ubicará en el término municipal de Colmenar Viejo, en el entorno del PK 30 de la M-607, dentro del proyecto del tercer carril hacia la variante sur (enlace con la M-618). En la documentación de desvíos de obra aparece identificado como una “actuación singular”.

Las cifras hablan de una estructura grande. El paso de fauna rondará los 137 metros de longitud y los 56 de anchura, lo que lo sitúa como el primero de gran envergadura en la Comunidad de Madrid.



La obra del tercer carril amplía la carretera a tres carriles por sentido a lo largo de unos 7,3 kilómetros. Las previsiones apuntan a abrir primero un tramo inicial de unos dos kilómetros y a mantener los trabajos hasta la primavera de 2027.

Tierra y vegetación para que la fauna lo use

La idea es sencilla, que el animal no sienta que cruza un puente. Por eso el tablero superior no se asfaltará y se cubrirá con alrededor de dos metros de tierra vegetal, una capa pensada para que la vegetación arraigue y el paso se integre en el paisaje.

El proyecto incluye plantaciones de retamas, escaramujos o romero, y también encinas en los laterales para ocultar el tráfico de la vista. A esa pantalla se sumará un vallado de madera de unos dos metros y, en los extremos, piedras de gran tamaño (entre 400 y 800 kilos) para impedir el acceso de vehículos y dar resguardo.

En la práctica, el truco está en canalizar. Si el ecoducto se combina bien con vallados y puntos de entrada claros, la fauna tiende a concentrar el cruce en ese lugar seguro.

El choque con animales ya no es una rareza

En el informe de la DGT, el atropello al animal aparece en el 98% de los siniestros con implicación de fauna, y el 88% se concentra en carreteras interurbanas que no son autopistas ni autovías. Es un tipo de accidente muy frecuente, aunque la mayoría no termina en víctimas.

También hay especies que se repiten una y otra vez. En 2024, los jabalíes estuvieron implicados en el 42% de los siniestros con animales silvestres y los corzos en el 32%, un detalle que encaja con lo que pasa en zonas de monte cercano.

Por eso la prevención suele ser un “combo”. Y aquí entra una frase que resume el cambio de enfoque, según Pere Navarro, “la seguridad vial ya no puede concebirse sin tener en cuenta la interacción entre infraestructuras y biodiversidad”.

Reconectar hábitats también es seguridad vial

La M-607 no atraviesa un paisaje cualquiera. Desde Colmenar Viejo, esta carretera cruza el Parque Regional de la Cuenca Alta del Manzanares, un espacio protegido donde la continuidad de los hábitats importa, y mucho.

Una carretera corta rutas y separa poblaciones animales. Un ecoducto funciona como una puerta por encima del tráfico, reduce la fragmentación y baja el riesgo de atropello en un punto concreto.

Hay precedentes cercanos. En Navarra, el Gobierno foral culminó en 2023 un ecoducto sobre la A-10 en Etxarri Aranatz para mejorar la conectividad entre áreas de biodiversidad, con una inversión de 6,1 millones de euros y un plan de revegetación para hacerlo “atractivo” para la fauna.

Qué conviene tener en cuenta si circulas por la M-607

Durante las obras, la carretera va cambiando por fases. En los planes de desvíos se contempla estrechar carriles y fijar una velocidad máxima de 60 kilómetros por hora en el tramo de obras, además de cortes puntuales según avance la actuación.

Aun así, la fauna seguirá moviéndose por el entorno. Si ves la señal de paso de animales (P-24), lo sensato es bajar la velocidad y aumentar la atención, sobre todo de noche y cuando la visibilidad es peor.

Y si un animal aparece de golpe, la DGT lo explica sin rodeos. Evitar volantazos, mantenerse en el carril en la medida de lo posible y frenar con decisión para llegar al impacto a la menor velocidad, porque una maniobra brusca puede acabar siendo peor. No es poca cosa.

El informe rápido más reciente sobre siniestralidad vial con implicación de animales se ha publicado en la web de la DGT.

Foto: MPPhotograph

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ECOticias.com El periódico verde

Equipo editorial de ECOticias.com (El Periódico Verde), integrado por periodistas especializados en información ambiental: naturaleza y biodiversidad, energías renovables, emisiones de CO₂, cambio climático, sostenibilidad, gestión de residuos y reciclaje, alimentación ecológica y hábitos de vida saludable.

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