Naturaleza

Operación urgente en la selva de Borneo para capturar al único rinoceronte detectado en años en la zona y evitar así una extinción inminente

Indonesia intenta salvar al último rinoceronte de Borneo en libertad con una operación clave para evitar su extinción.

Operación urgente en la selva de Borneo para capturar al único rinoceronte detectado en años en la zona y evitar así una extinción inminente

Indonesia ha puesto en marcha una carrera contrarreloj para capturar a Pari Mahulu, el último rinoceronte de Borneo conocido que todavía vive en libertad. El objetivo no es trasladarlo por capricho, sino intentar conservar su material genético mediante reproducción asistida antes de que esta subespecie se quede sin salida.

La situación es tan grave como fácil de entender. Solo se conocen dos rinocerontes de Borneo vivos, Pahu y Pari, y ambas son hembras. Sin un macho disponible, la reproducción natural ya no parece una opción real. Y ahí entra la ciencia.

Dos hembras y ningún macho

Pahu vive bajo vigilancia en el santuario de rinocerontes de Kelian, en Kalimantan Oriental. Pari Mahulu, en cambio, sigue en la selva, en la zona de Mahakam Ulu, donde ha sido registrada por cámaras trampa. Es la última pieza libre de un puzle que se deshace demasiado deprisa.

Los rinocerontes de Borneo son una subespecie del rinoceronte de Sumatra (Dicerorhinus sumatrensis harrissoni). Eso importa mucho, porque las autoridades creen que aún podría salvarse parte de esa herencia genética usando esperma de rinocerontes de Sumatra. No sería una recuperación perfecta, pero sí una puerta abierta.

El problema es que Pahu ronda una edad avanzada y arrastra problemas de salud. Ya se intentó obtener óvulos de ella, pero el proceso no ha dado el resultado esperado. Por eso todas las miradas están ahora sobre Pari, que parece más joven y en mejor estado físico.

Por qué no basta con dejarla en la selva

A simple vista, podría parecer mejor dejar a Pari tranquila en su bosque. ¿No es eso lo más natural? En este caso, no necesariamente. Si vive sola y no hay machos conocidos cerca, su presencia en libertad no garantiza ninguna cría.

La fragmentación de los bosques ha convertido a muchos rinocerontes en animales aislados. Aunque tengan selva alrededor, pueden pasar años sin encontrar pareja. Es como vivir en una ciudad enorme, pero sin caminos para llegar a nadie.

Las autoridades de Kalimantan Oriental insisten en que trasladar a Pari no significa abandonar su hábitat. Ari Wibawanto, responsable del BKSDA local, ha defendido que la zona deberá seguir protegida y ser propuesta como área de preservación. En otras palabras, salvar al animal no debería ser excusa para olvidarse del bosque.

La fecundación in vitro como último recurso

El plan pasa por llevar a Pari a un centro seguro, controlar su salud y extraer óvulos. Después, esos óvulos se fertilizarían en laboratorio con esperma de rinoceronte de Sumatra. Si se forma un embrión viable, podría recurrirse a una hembra sustituta para llevar adelante la gestación.

La idea no sale de la nada. El Ministerio de Medio Ambiente y Bosques de Indonesia ya explicó en 2023 que el programa contempla fertilización in vitro, técnicas de inyección intracitoplasmática de espermatozoides (ICSI), biobanco e incluso clonación como líneas de apoyo. También señaló que los óvulos debían llegar al laboratorio de IPB University en menos de 24 horas.

Dicho de forma sencilla, la ciencia intenta hacer en un laboratorio lo que la naturaleza ya no puede hacer sola en el bosque. Pero no es una varita mágica. Todo depende de la calidad de los óvulos, del estado de Pari, del éxito de la fecundación y de que una posible madre sustituta pueda completar el embarazo.

Una captura con mucho riesgo

Capturar y mover un rinoceronte no se parece en nada a trasladar una caja pesada. Es un animal grande, sensible al estrés y difícil de manejar en plena selva tropical. Un error en la sedación, el transporte o la adaptación puede arruinarlo todo.

Por eso los conservacionistas han pasado meses preparando la operación. Según Ari Wibawanto, se hicieron simulaciones con reses de tamaño parecido al de Pari para ensayar el procedimiento. También se han reforzado protocolos para evitar problemas técnicos, sanitarios o de comportamiento.

La ruta prevista incluye captura, traslado por vía aérea, cuarentena y vigilancia veterinaria. Kurnia Oktavia Khairani, de la organización Alert, explicó que se está construyendo una zona de cuarentena o “boma”, donde Pari pasaría unos tres meses antes de entrar en un recinto más amplio. Suena frío, pero en conservación cada detalle cuenta.

Lo que realmente está en juego

El rinoceronte de Sumatra ya es uno de los grandes mamíferos más amenazados del planeta. La International Rhino Foundation estima que quedan menos de 80 individuos, con una cifra de la UICN situada entre 34 y 47 ejemplares. Save the Rhino también recoge esa horquilla y recuerda que la cría en cautividad se ha vuelto una herramienta clave.

WWF señala que la pérdida de hábitat, la fragmentación y el pequeño tamaño de las poblaciones dificultan que estos animales se encuentren y se reproduzcan. En la práctica, no basta con que haya rinocerontes vivos. Tienen que estar sanos, conectados y en edad reproductiva. Y eso ya casi no ocurre.

Pari no representa solo un individuo. Representa una línea genética entera de Borneo. Si muere en la selva sin que se haya conservado su material biológico, se perderá algo que no se puede comprar, fabricar ni reconstruir desde cero.

Qué puede pasar ahora

El siguiente paso será localizar a Pari con precisión y esperar el momento menos arriesgado para capturarla. No hay margen para prisas mal hechas. En una operación así, correr demasiado puede ser tan peligroso como no hacer nada.

Si el traslado sale bien, los veterinarios evaluarán su estado antes de intentar extraer óvulos. Después llegará la fase más delicada, la fecundación, el desarrollo embrionario y la búsqueda de una madre sustituta. Cada etapa puede fallar. Pero también cada etapa puede mantener viva una esperanza.

Esta historia deja una lección incómoda. Cuando una especie llega a este punto, ya no hablamos solo de proteger animales bonitos. Hablamos de bosques fragmentados, decisiones tardías y laboratorios intentando reparar lo que se rompió durante décadas.

El comunicado oficial sobre la fecundación in vitro y el uso de material genético de Pahu fue publicado por el Balai Kliring Keamanan Hayati del Ministerio de Medio Ambiente de Indonesia, mientras que la actualización sobre la operación de Pari Mahulu ha sido recogida por ANTARA News con declaraciones del BKSDA de Kalimantan Oriental.

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