Un cachorro de oso polar quedó huérfano en Churchill y llegó la noche del 20 de agosto a un zoo de Winnipeg, a unos 1.000 kilómetros, donde ya come y chapotea pero nunca podrá volver a la naturaleza

Adrián Villellas
Publicado el 5 de octubre de 2026 a las 12:37
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Joven oso polar sobre las rocas del zoo de Assiniboine Park, en Winnipeg

Perder a su madre dejó a un cachorro de oso polar de Churchill, en Canadá, sin la protección necesaria para salir adelante en libertad. El animal llegó al zoológico de Assiniboine Park, en Winnipeg, la noche del 20 de agosto de 2026, tras una intervención coordinada con las autoridades de Manitoba.

La actualización publicada por el centro el 2 de septiembre describe unos primeros avances alentadores, con el cachorro comiendo, explorando y ganando confianza. Pero su futuro requiere un compromiso duradero, ya que el zoológico explica que las crías huérfanas criadas bajo cuidado humano no pueden regresar a la naturaleza y sobrevivir por sí solas.

Las cifras del rescate

DatoCifra
Llegada a WinnipegNoche del 20 de agosto de 2026
Comunicado oficial21 de agosto de 2026
Distancia desde ChurchillUnos 1.000 km en línea recta (cálculo propio)
Cuarentena general del zoo30 días
Tiempo habitual con la madreAlgo más de dos años
Centro LeatherdaleAbierto en 2012, hace 14 años

De Churchill a Winnipeg la noche del 20 de agosto

Los agentes de conservación identificaron al cachorro como candidato para ingresar en el Centro Internacional de Conservación del Oso Polar Leatherdale, integrado en el zoológico. Después, personal veterinario viajó al norte para examinarlo y supervisar su traslado a Winnipeg. Entre Churchill y Winnipeg hay unos 1.000 kilómetros en línea recta, y Churchill no tiene conexión por carretera con el resto de Manitoba.

Chris Enright, director sénior de operaciones zoológicas, agradeció poder ofrecerle «un hogar seguro y una nueva oportunidad para prosperar». El comunicado confirmó que su madre había sido encontrada muerta, pero no explicó la causa del fallecimiento.

Come, explora y chapotea en su piscina

¿Qué sabemos de su adaptación? En la información del 2 de septiembre, el equipo relató que el pequeño exploraba nuevos estímulos, disfrutaba de sus comidas y se mostraba cada vez más curioso y confiado con quienes lo cuidaban.

También había descubierto una actividad que parecía gustarle especialmente, chapotear en su piscina. Son observaciones del equipo sobre sus primeras semanas y ayudan a entender cómo estaba respondiendo al cambio de entorno.


En esa fecha permanecía en cuarentena, fuera de la vista de los visitantes, mientras los profesionales evaluaban su salud y sus necesidades. El centro no podía anticipar cuándo sería presentado al público, por lo que aquella actualización no permite fijar una fecha de exhibición.

Algo más de dos años junto a su madre

Un cachorro de oso polar tiene mucho que aprender antes de vivir por su cuenta. Según Polar Bears International, las crías suelen permanecer junto a su madre algo más de dos años, durante los que aprenden a cazar focas, desplazarse por el hielo y evitar peligros.

La alimentación forma parte de esa dependencia. La leche materna proporciona energía para crecer con rapidez, y la madre sigue ayudando a sus pequeños a conseguir comida mientras desarrollan las habilidades necesarias para encontrarla.

Por eso, perderla durante el primer año resulta especialmente grave. El zoológico señala que las investigaciones muestran que las crías huérfanas de esa edad no pueden sobrevivir de manera independiente en libertad, el criterio biológico que sustenta esta intervención.

Por qué no podrá volver a Churchill

El centro Leatherdale abrió en 2012 y combina atención a los animales, investigación y educación sobre conservación. Su equipo reúne a veterinarios, especialistas en cuidado animal y científicos, una estructura que permite atender necesidades que van mucho más allá del viaje hasta Winnipeg.

El protocolo general del zoológico establece una cuarentena de 30 días para los nuevos animales. Sin embargo, distingue ese periodo de la transición a la vida bajo cuidado humano, un proceso más amplio que requiere aprendizaje y adaptación. Contado desde su llegada el 20 de agosto, ese plazo mínimo terminaría hacia el 19 de septiembre, aunque el centro no ha dado fechas.

¿Podrá volver a Churchill cuando crezca? El centro explica que los cachorros huérfanos criados en estas condiciones no pueden ser liberados, aunque algunos osos pueden trasladarse a otras instalaciones acreditadas. Acogerlos supone asumir su alimentación, alojamiento y bienestar a largo plazo.

Menos hielo, más ayuno y menos leche

La historia tiene un contexto ambiental que ayuda a entender la vulnerabilidad de estas familias. En regiones como la bahía de Hudson, los osos salen a tierra cuando el hielo marino se derrite y pierden el acceso habitual a las focas de las que se alimentan.

Un estudio publicado en 2023 en Marine Ecology Progress Series analizó cómo el ayuno afecta a la lactancia. Los investigadores observaron que, al prolongarse el tiempo sin comer, disminuía la energía de la leche y aumentaba la probabilidad de que las hembras dejaran de producirla.

Los autores advierten de que periodos más largos sin acceso a sus principales presas pueden comprometer la lactancia, aunque su trabajo no determina qué ocurrió con la madre del cachorro rescatado en Churchill. El comunicado oficial del rescate fue publicado el 21 de agosto de 2026 por Assiniboine Park Conservancy.

Imagen: Assiniboine Park Conservancy

Adrián Villellas

Adrián Villellas

Adrián Villellas es ingeniero informático y emprendedor en marketing digital y ad tech. Ha liderado proyectos de analítica, publicidad sostenible y nuevas soluciones de audiencia. Colabora además en iniciativas científicas ligadas a la astronomía y la observación espacial. Publica en medios de ciencia, tecnología y medioambiente, donde acerca temas complejos y avances innovadores a un público amplio.

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