El partido animalista alerta de jornadas extremas, altas temperaturas y pide transformar el modelo turístico en Sevilla.
El conflicto sobre el turismo tradicional se intensifica tras las denuncias de que Pacma denuncia coches de caballos en Sevilla y propone sustitución por calesas eléctricas sin maltrato animal como alternativa sostenible.
El debate enfrenta bienestar animal, modelo turístico y transformación urbana en una de las ciudades más visitadas de España.
Pacma denuncia coches de caballos en Sevilla y propone sustitución por calesas eléctricas sin maltrato animal
El Partido Animalista Pacma ha presentado alegaciones a la ordenanza municipal que regula los coches de caballos en Sevilla, denunciando condiciones que considera incompatibles con el bienestar animal. Según la organización, el actual modelo turístico implica situaciones de explotación prolongada y sufrimiento para los animales.
El informe presentado recoge casos de jornadas de hasta 13 horas, temperaturas superiores a los 40 grados y una alimentación insuficiente. Estas condiciones, según Pacma, provocan agotamiento extremo, lesiones e incluso la muerte de algunos caballos utilizados en este servicio turístico.
Ante este escenario, el partido propone una transformación estructural del sector hacia un modelo basado en calesas eléctricas, eliminando el uso de animales y adaptando el servicio a estándares modernos de sostenibilidad y ética.
Condiciones denunciadas: calor extremo, largas jornadas y riesgos para animales y personas
El informe presentado por Pacma detalla múltiples situaciones de riesgo derivadas del uso de caballos en entornos urbanos. Entre ellas destacan desfallecimientos, desbocamientos y accidentes, algunos con implicación de personas, lo que evidencia un problema no solo ético, sino también de seguridad.
Las condiciones climáticas de Sevilla agravan esta situación. Las altas temperaturas durante gran parte del año convierten el trabajo de los caballos en una actividad especialmente exigente, aumentando el estrés térmico y el riesgo de colapso físico.
Además, la organización denuncia la falta de controles efectivos y de medidas suficientes para garantizar el bienestar animal, lo que refuerza la necesidad de revisar el modelo actual desde una perspectiva más estricta y actualizada.
El modelo turístico en debate: rechazo social y comparación con otras ciudades
El debate sobre los coches de caballos en Sevilla no es nuevo, pero ha cobrado fuerza en los últimos años. Según Pacma, existe un creciente rechazo social tanto entre ciudadanos como entre turistas, que perciben esta actividad como una forma de explotación animal.
En el contexto europeo, muchas ciudades han eliminado este tipo de servicios o los han sustituido por alternativas sostenibles. En España, ciudades como Málaga han optado por retirar licencias, mientras que otras como Alcúdia han apostado por la reconversión hacia vehículos eléctricos.
Esto sitúa a Sevilla en una posición cada vez más aislada, junto a Córdoba, como una de las pocas ciudades donde aún se mantiene este modelo tradicional, lo que intensifica la presión para su transformación.
Calesas eléctricas: alternativa sostenible y sin maltrato animal en Sevilla
La propuesta de Pacma se centra en sustituir progresivamente los coches de caballos por calesas eléctricas, una solución que ya ha demostrado su viabilidad en otros destinos turísticos. Este modelo permite mantener el servicio sin recurrir a animales.
Además de eliminar el maltrato animal, esta alternativa reduce el impacto ambiental y mejora la imagen de la ciudad, alineándola con las tendencias de turismo sostenible que cada vez valoran más los visitantes.
En algunos casos, como en Mallorca, la iniciativa ha contado incluso con el apoyo de los propios profesionales del sector, lo que demuestra que la transición puede ser viable también desde el punto de vista económico.
El futuro del sector: transición, protección animal y cambio de modelo urbano
El futuro de los coches de caballos en Sevilla dependerá de la decisión del Ayuntamiento y de la capacidad de integrar un modelo más sostenible. Pacma propone medidas como el rescate de licencias y el traslado de los animales a santuarios.
Esta transición no solo implica un cambio en el transporte turístico, sino una transformación más profunda del modelo urbano, donde el bienestar animal, la sostenibilidad y la seguridad tengan un papel central.
El caso de Sevilla refleja un debate global sobre el uso de animales en actividades económicas. La evolución hacia modelos libres de maltrato parece inevitable en un contexto donde la conciencia social y las normativas avanzan rápidamente.
El hecho de que Pacma denuncia coches de caballos en Sevilla y propone sustitución por calesas eléctricas sin maltrato animal evidencia un cambio de paradigma en el turismo urbano, donde la sostenibilidad y el bienestar animal se convierten en factores clave para el futuro de las ciudades.













